EL 15 COMENZARÁ A REGIR UN INCREMENTO TRIBUTARIO ESTABLECIDO POR EL GOBIERNO

Habrá otro aumento a las naftas antes del arranque del fin de semana


A poco más de una semana de que las estaciones de servicio implementaran una suba cercana al 3 por ciento, los combustibles volverían a aumentar justo antes del arranque del fin de semana.
Ocurre que el 15 comenzará a regir un incremento tributario establecido por el Gobierno a partir de cambios en los combustibles líquidos (ICL) y el dióxido de carbono (IDC). La decisión oficial de elevar estos impuestos, en un intento por añadirle velocidad a la recaudación, redundaría en otro salto en los surtidores.
En esta suba que en el ámbito de las naftas ya se presume ineludible, reconocen los expendedores, la injerencia de las petroleras es totalmente nula. El cambio surge del Ministerio de Economía, pero pegará de lleno en los costos de las refinadoras. En concreto, el cambio comprende un pago de impuestos con alza del 7,7 por ciento.
Fuentes del sector anticiparon que, trasladado parte de ese porcentaje al público, los combustibles podrían subir entre 1 y 1,5 pesos por litro.
De esa forma, la unidad de súper en Ciudad de Buenos Aires pasará a costar más de 70 pesos, mientras que la opción de nafta premium más barata se ubicará más allá de los 81. Las alternativas en diesel, en tanto, partirían de los 66 y 77 pesos, respetivamente.
Desde una de las principales compañías del rubro indicaron a este medio, otra vez, que la «actualización» de los valores depende de la decisión de la cartera de Economía.
Desde CECHA -la confederación que integra a los empresarios del expendio- su gerente, Guillermo Lego, sostuvo que la modificación en los precios llegará por el cambio en la ecuación de las petroleras que generará la modificación en la carga impositiva.
«El 15 es la fecha tope puesta por el Gobierno para hacer el ajuste en los impuestos. El incremento se promovería mediante un decreto y luego será informado a las empresas por la Secretaría de Energía. Luego las petroleras verán cómo resuelven el golpe. Lamentablemente, esto suena a una suba que el Estado impulsa por necesidad», dijo.
«Hay que ver cómo repercute en las estaciones de servicio de cada compañía. Pero, aunque las petroleras absorban la mayoría del impuesto, al menos una suba de 1 peso, tal vez 1,5, tomará forma en los surtidores. Si bien las empresas siguen estando varios puntos por debajo del margen de equilibrio, lo cierto es que otro incremento tan cercano al interior hará resentir una demanda que de por sí ya es baja», añadió.
Según Lego, la venta de combustibles sigue cuanto menos un 30 por ciento por debajo de los números de la etapa pre pandemia. «Más allá de la necesidad del Gobierno, aplicar más subas en este contexto económico no necesariamente les garantiza una mejora a las petroleras», expresó.
Hoy por hoy, y a excepción de las estaciones de servicio establecidas en zonas con tránsito de turistas como la Costa, Córdoba o la zona cordillerana de la Patagonia, el resto de los comercializadores sigue operando a pérdida.
El sector ya viene de implementar un incremento en este primer mes de 2021. La semana pasada, Raizen (Shell), Axion e YPF –en este último caso, de un 2,9 por ciento– aplicaron subas en los surtidores para compensar el mayor precio que el Gobierno autorizó para los biocombustibles.
A la hora de entender las variaciones que, en las estaciones de servicio, están tomando cuerpo en este 2021 también hay que reparar en lo que ocurre con el crudo internacional. El barril de Brent acumula un alza del 20 por ciento de diciembre a esta parte.
Y esa variable, sumada a la devaluación por el vaivén del dólar, también complica cualquier intento por aquietar el precio del litro. Mientras el petróleo se mantenga inestable, los costos para las empresas seguirán ganando volumen por lo que sostener un valor en el tiempo seguirá siendo una meta difícil de alcanzar.
Cada nuevo incremento aplicado a los precios de las naftas enciende luces rojas en el tablero económico de las estaciones de servicio. Ocurre que los «retoques» pegan de lleno en la demanda por efecto de la recesión dominante. Hoy por hoy, el sector de la comercialización opera a pérdida y cada aumento es observado como un empujón más al precipicio del cierre definitivo.
Un informe reciente de CECHA expuso que las distintas complicaciones que enfrentan los puntos de expendio mantienen en peligro de cierre definitivo a más de la mitad de los puntos de comercialización de combustibles. (Fuente: Iprofesional)


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