Alarma en Italia: hablan de una «tercera ola» más desastrosa


El Instituto Superior de Sanidad advirtió que volver a clases sin rigurosas medidas provocará “una onda epidémica no contenible”.
Lo dice el Instituto Superior de Sanidad de Italia: “La epidemia (de coronavirus) se encuentra en una fase delicada que parece el preludio de un nuevo rápido aumento en el número de casos en las próximas semanas, si no se definen rigurosas medidas restrictivas más fuertes”. Se teme en realidad que la tercera ola esté “ad portas” y que sobrevenga una fase aún más desastrosa que las otras dos.

El mismo estudio del Instituto señala: “Reabrir las escuelas y reactivar completamente los contactos sociales sin medidas restrictivas puede determinar una onda epidémica no contenible”. Este viernes se registraron 17.533 contagios y 620 muertos. En total los decesos llegan a a 77.911 personas.

Los expertos señalan que es necesario imponer cuarentenas muy rigurosas y lo más prolongadas posibles para bajar el aumento de los contagiados y el número creciente de víctimas fatales y retomar el control de la pandemia, con el trazado de las huellas de los casos. Pero esto es solo posible “cerrando todo” en una gran zona “roja”, como se hizo en los 72 días que duró la la cuarentena impuesta el en marzo del año pasado hasta mayo y que dio muy buenos resultados.

El panorama es sombrío en el resto de Europa y en Italia se teme que la tercera oleada sea alimentada desastrosamente por las mutaciones del virus, como la “variante inglesa” que devasta a Gran Bretaña.
Roberto Speranza anunció las restricciones de zona “anaranjada”, inauguradas para las fiestas de fin de año, a cinco regiones: Lombardía, Emilia Romaña, Veneto, Calabria y Sicilia.

El color naranja define los riesgos medianos. El alto riesgo es la zona “roja”. Ninguna región entra en esta categoría. Ninguna de las veinte en que se divide Italia ha sido marcada con el rojo de las restricciones más rígidas, como la prohibición de salir de casa, salvo en las vecindades. En todos los casos continúa el toque de queda en todo el país desde las 22 a las 5, que rige desde noviembre.

La decisión de no marcar en rojo a ninguna región pone en alarma a una buena parte de los expertos científicos, que ya han señalado que el gobierno se muestra demasiado sensible a las presiones de los líderes de las regiones y de los sectores económicos perjudicados por un cierre “manu militare” de los negocios y centros de las distintas actividades que han sido afectadas seriamente por los cerrojazos antivirus.

El consejero del ministerio de Salud, Walter Ricciardi, comentó negativamente la decisión de reabrir las escuelas primarias y de los primeros años del secundario el jueves 7. El lunes la reapertura se completará con los alumnos de los tres años del secundario superior, que por mitades podrán por volver a las aulas o conformarse con seguir las clases por Internet en la Didactica a Distancia.

“Pensar en reabrir las escuelas con veinte mil casos de contagio diarios no tiene sentido”, dijo Ricciardi. “La circulación del virus es aún intensa y esto nos enseña que las medidas deben ser coordinadas y aplicadas en manera constante. Es necesario anticipar al virus, no irle detrás. El desafío actual es este”.

El gobierno aplicó desde noviembre un plan que divide las regiones en tres niveles coloreados según el nivel de riesgo y aplicó la mano blanda. El resultado es que hasta ahora las normas inspiradas en los 21 datos sobre el comportamiento de cada región con la pandemia no han dado resultados positivos. “El continuo alternar de cierres y aperturas no logra invertir la curva epidémica. No produce efectos duraderos”.

Cuarentena en el momento justo

El consejero del gobierno Ricciardi advierte que las medidas para controlar las transgresiones de las fiestas de fin de año, un ciclo que concluyó el miércoles 6, “no lograran tener bajo control la evolución de los contagios. Es necesario no llegar demasiado tarde a las cuarentenas. Es preciso hacerlas en el momento justo. Si se llega demasiado tarde, con tal alto número de contagiados y muertos, las cuarentenas durarán mucho más. Ahora se prometen medidas de refuerzo, pero confieso que soy muy escéptico”.

Por su parte, el profesor Andrea Crisanti de la Universidad de Padua, uno de los más escuchados por la opinión pública, dijo que “en las condiciones actuales, la tercera oleada es una certidumbre. Estamos en una situación grave estable, que no cede. Nos espera un invierno preocupante. Italia será el país con más muertos en Europa. Con la reapertura de las escuelas y las actividades productivas ofrecimos una gran ocasión al virus y los contagios estallaron. Después del verano teníamos una situación bajo control y la dejamos escapar”.

La esperanza y ansiedad de los italianos se concentra en la aceleración de la campaña de vacunación masiva de la población que prometen los responsables del gobierno. Italia es el país de la Unión Europea que marcha a la cabeza. Hoy se superó la marca de 420 mil inyectados. La Unión Europea anunció que se han comprado otras 300 millones de dosis a la Pfizer-Biontech norteamericano-alemana, que está consignando una cifra similar para el primer semestre.
El objetivo, señaló el comisario para la emergencia corona virus del gobierno, Domenico Arcuri, dijo que se está haciendo la primera dosis a 1,8 millones de personal sanitario, que forma la primera línea de la lucha hospitalaria, y a los ancianos de las casas de reposo.

“En febrero comenzaremos a vacunar a los 4,4 millones de mayores de 80 años, a las personas con handicap físico y a sus acompañantes”. Después seguirán los operadores de los servicios públicos esenciales personal docente y no docente “para que las escuelas puedan funcionar seguras” y las fuerzas del orden”. Después seguirán los mayores de 60 años y el resto de la población.

Arcuri sostiene que “no es todavía dramática la reanudación del ritmo de los contagios, pero nos preocupa el aumento del índice Rt”, que mide el nivel de la capacidad de infección del virus.
El viceministro de Salud, Pier Paolo Sileri, dijo que la autorización europea a los laboratorios Moderna y AstraZeneca ayudarán a desplegar en los próximos meses toda el mecanismo de la vacunación masiva. “Necesitamos muchas más dosis porque hay que aplicar una segunda dosis 21 días después de la primera”. Si los abastecimientos no son suficientes “llegaremos al verano con solo el 20% de la población vacunada”.

En el primer trimestre, señaló Sileri “debemos hacer 10 millones de inyecciones, que significa completar 5 millones de vacunaciones completas. Esto nos debe permitir llegar al verano con 11 millones de casos resueltos”. El objetivo es alcanzar las 65 mil vacunaciones diarias. Muchos creen que las cifras sufren de un exceso de optimismo, porque hasta ahora es el sistema hospitalario el escenario de la campaña de pinchazos salvadores.
El temido aumento de los contagios obligaría a médicos, enfermeras y técnicos a dar prioridad a los enfermos del Covid 19. La Fundación Gime, que monitorea la marcha de la pandemia, destacó que en la primera semana de enero los casos aumentaron en un 27%.

Once de las veinte regiones han perforado el porcentaje del 30% de los lechos de terapia intensiva, considerado el nivel de seguridad sobre el cual han comenzado las alarmas. El índice Rt ha superado el nivel de 1,03 y esta es otra mala señal. También el nivel de puestos ocupados por enfermos del corona virus en neumología y enfermedades infecciosas, cuyo nivel de seguridad es del 40%, ha sido superado por nueve regiones.
Italia supera ya los 2,2 millones de contagiados desde el comienzo de la pandemia.


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