ALARMANTES RESULTADOS DE UN ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE UTAH

Relacionan el bajo rendimiento académico y la contaminación


Cada vez hay más datos sobre los efectos nocivos para la salud que son generados por la contaminación atmosférica causada por humos de instalaciones industriales y vehículos con motor de combustión.
Un componente habitual de la polución atmosférica lo constituyen las partículas del tipo PM2.5, que tienen diámetros de 2,5 micrómetros o más pequeños, por lo que resultan fácilmente inhalables. Estas partículas amenazan la salud de adultos y niños, y, en el caso de estos últimos, un nuevo estudio indica que también dentro de las aulas.

Estudios vs contaminación

Cada vez hay más pruebas que relacionan la exposición crónica a las partículas PM2.5 con un bajo rendimiento académico en estudiantes menores de edad. Hasta ahora, ninguna investigación había examinado el impacto de los episodios de contaminación atmosférica aguda, picos de un día en la abundancia de partículas PM2.5.
Para los estudiantes del condado de Salt Lake, en Utah, Estados Unidos, estos episodios son una realidad peligrosa: en el último informe de la Asociación Estadounidense del Pulmón, Salt Lake City, la ciudad más grande del condado, aparece entre las diez ciudades estadounidenses con mayores picos ocasionales de abundancia de partículas PM2.5.
En el nuevo estudio, el equipo integrado, entre otros, por Casey Mullen y Sara Grineski, de la Universidad de Utah, encontró que la mayor frecuencia de picos de abundancia de partículas PM2.5 estaba asociada con una puntuación reducida en pruebas de matemáticas y de idioma inglés en niños de 8 y 9 años de edad en todas las escuelas públicas primarias del condado de Salt Lake durante el curso 2016-2017.

Necesidad de legislar

Teniendo en cuenta que diversas investigaciones anteriores indican que la contaminación del aire está asociada con la inflamación de células cerebrales, Mullen plantea la necesidad de que se realicen nuevas investigaciones para examinar si las exposiciones breves pero repetidas a niveles altos de partículas finas podrían ser más perjudiciales para el funcionamiento del cerebro de los niños que una exposición crónica de nivel modesto.
Los autores del estudio recomiendan que se legisle para impedir que se construyan escuelas en zonas propensas a sufrir una alta contaminación. Entretanto, mejorar los sistemas de filtración de aire en las aulas podría ayudar a mitigar significativamente la entrada de partículas PM2.5. (Fuente: NCYT de Amazings)


COMENTARIOS