CIENTÍFICOS DE LA UNIVERSIDAD DE OXFORD DESTACAN AVANCES DE LA VACUNA

Vacunar al 20% de Latinoamérica costaría más de 2.000 millones de dólares


El Diario | Internacionales | Salud

Nadie duda que el proceso de distribución de la vacuna contra el COVID-19, cuando esté lista, será complicado y caro para la región, así lo destacó el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, el doctor Jarbas Barbosa.
En este sentido, desde la agencia de salud de la región de la ONU señalaron que, pese a los desafíos, invertir en vacunas es una decisión inteligente y necesaria. Mientras, la pandemia sigue sin control en muchos países de esta región, con Estados Unidos alcanzado cifras récord a diario.
“Sabemos que entregar una vacuna será desafiante y costoso. De hecho, las últimas proyecciones del Mecanismo COVAX para América Latina y el Caribe estiman que vacunar al 20% de la población costará más de 2000 millones de dólares”, afirmó Barbosa y reconoció que las cifras que se barajan son “altas”, pero destacó que invertir en vacunas es una decisión “inteligente y necesaria”; y que, por ello, la Organización trabaja con los Estados miembros para garantizar que todos los países interesados puedan acceder al Mecanismo.
En paralelo, añadió que la OPS se ha asociado con el Banco Interamericano de Desarrollo, la Unión Europea y otras instituciones financieras para garantizar la financiación necesaria que permita la adhesión de los países de menores ingresos de la región.
“Los países de las Américas que se autofinancien y que participen en el Mecanismo COVAX tendrán la opción de comprar la vacuna a través del Fondo Rotatorio de la OPS, lo que acelerará el acceso: han estado utilizando este mecanismo durante años y han adaptado sus leyes y reglamentos”, explicó.

La situación en Estados Unidos

Respecto a la evolución del COVID-19 en el continente americano, indicó que durante la última semana se notificaron cerca de 1,5 millones de casos de coronavirus y 19.000 muertes, mientras que las cifras desde el inicio de la pandemia ascienden a más de 23 millones de personas infectadas y más de 680.000 muertos a causa del virus.
Barbosa explicó que actualmente América del Norte es un “importante impulsor” de nuevas infecciones y que durante la última semana se aceleró el número de casos reportados en Estados Unidos con más de un millón.
“Estos aumentos repentinos también han provocado un récord de hospitalizaciones, lo que es particularmente preocupante, ya que sabemos que cuando nuestras instalaciones de salud están inundadas, se limita nuestra capacidad para tratar a quienes están gravemente enfermos” especificó.
Al mismo tiempo, indicó que México ya superó el millón de infectados y que continúa el resurgimiento de la actividad de COVID-19 en algunas provincias de Canadá.
Tras rebasar esa cifra y ante la pregunta de si se espera una segunda ola en invierno en México, Barbosa dijo que, en comparación con Europa donde se reabrió la economía y los viajes, “en América Latina la situación es distinta”.
“En la mayoría de los países hasta hoy no se ha alcanzado el control de la transmisión. La transmisión estaba disminuyendo en muchos países, esto pasa a menudo porque en países como México, Argentina, Brasil, Perú hay provincias o Estados que están más acometidos. Empieza a disminuir en un Estado, empieza a crecer en otro, pero cuando evaluamos el promedio del país es como si estuviéramos en una primera ola muy larga que todavía no concluyó”.
Con relación al cono sur señaló una disminución de casos en la mayoría de los países andinos durante las últimas dos semanas y que en Argentina se sigue observando una fuerte disminución que empezó hace 3 semanas.
Sin embargo, destacó que la respuesta ante el COVID-19 en América Central se ve amenazada por el final de la temporada de huracanes.


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