RESTRINGEN EL USO DE ESPACIOS COMUNES Y PROHIBEN HABILITAR SPA, PISCINAS O GIMNASIOS

Turismo: Estrictos protocolos para evitar aglomeraciones en alojamientos


El Diario | Regionales | Turismo y Sociedad

Con la evolución de la pandemia y la necesidad de una reapertura paulatina de actividades, el sector hotelero constituye uno de los circuitos más golpeados por la cuarentena. Con la reactivación del turismo los hoteles, hostel, apart y alquileres temporarios, deben cumplir con estrictos protocolos que impidan aglomeraciones en espacios comunes, con uso de cubreboca-nariz en ingreso y egreso a instalaciones, servicio de desayuno en las habitaciones si no hay espacio abierto para hacerlo y está prohibido habilitar servicios de spa, piscinas o gimnasios.

Nueva normalidad

Restituida la actividad turística, se aplicarán protocolos sanitarios vigentes. A diferencia de localidades como Puerto Pirámides, que por encontrarse dentro de un Área Natural Protegida establece una “capacidad de carga” para el ingreso y la permanencia de visitantes, en el caso de Puerto Madryn se encuentran disponibles las más de 7.500 plazas hoteleras, sin requerimiento de pago previo de la reserva y estadía para ingresar a la ciudad.
Actualmente, los controles de ingreso son llevados a cabo por personal policial, donde el requisito excluyente es contar con el permiso provincial que se tramita a través de la plataforma online del Ministerio de Seguridad de Chubut.

Sitios habilitados

En el caso de los establecimientos hoteleros, el protocolo que rige actualmente establece una serie de medidas para evitar las aglomeraciones y la propagación del Covid-19; entre ellas, que instalaciones del tipo spa, gimnasio y piscina no serán habilitados. Conforme se implementen nuevas fases, cada municipio aplicará normativas que tendrán un eje rector en las medidas sanitarias sugeridas.

Restringir la capacidad

Otro ítem establecido en el protocolo para el segmento hotelero sugiere “limitar la cantidad de personas en el interior de los edificios considerando la distancia de seguridad referida al Distanciamiento Social”, agregando que “cada establecimiento deberá identificar el número de personas autorizadas a ingresar y permanecer en el interior de los espacios físicos para atención al cliente: espacio para proceso de check in y check out, oficinas u otros; la capacidad de los espacios cerrados se puede restringir hasta un máximo del cincuenta por ciento (50%) de la capacidad de ocupación, siendo las autoridades de cada jurisdicción las que definan la capacidad del establecimiento según la normativa vigente; se debe comunicar el número de personas que pueden permanecer en cada lugar, de manera legible y en lugares visibles del establecimiento”.

Evitar la circulación “innecesaria”

Además, los hoteles deben “asegurar que en todos los sanitarios del establecimiento se disponga de agua y jabón, alcohol en gel y toallas de papel para uso de empleados, visitantes y otros” y que “las personas que hagan uso de las instalaciones y servicios deben ingresar y permanecer con ‘barbijo casero o cubreboca-nariz’ con o sin máscara facial, según fase y legislación vigente”.
Los huéspedes “deberán evitar circular innecesariamente por las áreas públicas del establecimiento”, agrega el documento.

Servicio de desayuno y gastronomía

En este caso, el protocolo que actualmente rige solicita ofrecer “a los huéspedes el servicio de Room Service, Take Away y/o disponer de cafeteras o pavas eléctricas en las habitaciones”, advirtiedo que “el camarero, si ingresa en la habitación, debe hacer uso de guantes, cubreboca-nariz con o sin máscara facial, tanto para servir y retirar el servicio”.
También, “en los salones desayunadores y comedores, se debe evitar disponer utensilios en las mesas, antes de la llegada de los comensales; sacar de la mesa todos los elementos de decoración que no hagan al servicio propiamente”.

Espacio y aglomeraciones

En otro orden, el protocolo sugiere “otorgar el servicio bajo la modalidad de reserva, para evitar las zonas de espera” y “extender el horario de desayuno para poder brindar una franja horaria más flexible y que los comensales no se agrupen; y poder cumplir con los procedimientos de limpieza cuando se retiran el/ los comensales y previos al ingreso de el/los próximos”.

Distancia entre personas

Al mismo tiempo se requiere “respetar al máximo las capacidades previstas de cada sala, organizar el mobiliario para que exista al menos 2 metros de distancia entre las personas”, sumando a ello que “la disposición de las mesas debería ser de tal forma que las distancias entre el respaldo de silla a silla, de una mesa a otra sea superior a 2 metros; en general, la capacidad del salón se reduce 50%”.

Sin manteles

Considerando que el servicio gastronómico es el que mayor movimiento y circulación de clientes y empleados puede generar, otro de los ítems del protocolo establece la necesidad de “evitar la colocación de manteles de tela”, reemplazándolos por individuales y quitándolos “luego de cada uso, limpieza y desinfección”. En caso de tener que utilizar manteles, “cubrirlos con un protector de nylon cristal para facilitar su limpieza o cambiarlos tras cada uso”.
Las servilletas del servicio “deben ser de papel sin excepción”, a la vez que se solicita “realizar solamente servicios a la carta y presentar los platos individuales con cubre platos adecuados”, además de “ofrecer bebidas cerradas en botella o lata” y “minimizar el tiempo de atención del camarero en la mesa”.


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