AFIRMÓ QUE EL INPAT “AMENAZÓ CON CERRAR” TRAS NO LLEGAR A UN ACUERDO ECONÓMICO

Pizzi respaldó proceso de licitación de Seros


El director de Obras Sociales de Seros, Adrián Pizzi, se refirió a la polémica que se suscitó luego de que el Instituto de Neurociencias Patagónico (INPAT) dejara de prestar servicios ante un conflicto por el valor de las prestaciones, luego de lo cual el servicio se licitó y sería otorgado a una nueva empresa. Al respecto, Pizzi sostuvo que “en febrero recibimos una carta documento donde se nos planteaba que evacuáramos a nuestros afiliados porque no se había llegado a un arreglo económico; lo pretendido era muchísimo más que lo que la obra social había arreglado con el resto de los prestadores” y agregó que “prácticamente, gran parte del tiempo de la gestión tiene que ver con esto, sobre todo en tiempos en los que la actualización de valores e insumos médicos aumentan permanentemente; tenemos un trato casi cotidiano con las clínicas y siempre llegamos a un acuerdo, a veces con discusiones acaloradas”.

“Trabajamos con la Justicia”

No obstante, en el caso del INPAT “no se pudo”, remarcó el funcionario, fundamentando que “si nosotros no les pagábamos lo que ellos querían, decidían cerrar; el planteo inicial fue que nos avisaron que ‘venían a cerrar’; hicimos una oferta a mi entender muy buena en ese momento, luego vía carta documento, y la respuesta del INPAT fue ‘evacúen la empresa o vamos a cerrar’”.
Asimismo, consignó que “ello nos puso en una situación en la que no nos quedó otra que empezar a trabajar con la Justicia, con una medida cautelar para proteger los derechos de las personas en tanto y en cuanto se pudieran adecuar lugares para recibirlas, fundamentalmente en el área de Salud Mental que es lo más complejo”.

Oferta inicial

“En el medio de esa situación”, continuó, “los prestadores tenían hasta mitad de este año para adecuarse a la Ley de Salud Mental y muchos lo han hecho así; algunos prestadores son de Seros, otros nuevos, otros que se han readecuado y otros que lo harán en el próximo mes, diversificando todo esto”.
La empresa INPAT “tenía con la obra social un contrato plano, por lo cual no es una manera sana de relacionarse con la empresa y tampoco transparente; la obra social para por prestaciones y en ese momento ofrecimos pagarles por cada afiliado que tenían internado y no por un contrato plano, para lo cual teníamos que abonar $20.000.000; en su momento hicimos una oferta de hasta $25 millones con un aumento progresivo”, apuntó.
Licitación y competencia
Sobre la licitación de la polémica, Pizzi aclaró: “Habitualmente la obra social no necesita hacer una licitación para contratar los servicios, lo hace de manera directa porque el reglamento así lo permite. Pero en pos de cómo venía la mano se llevó adelante una licitación en la que se presentaron poco más de 6 oferentes, de los cuales resultaron evaluados 7 y se bajó uno. Fue una licitación con todo el procedimiento, no tuvo nada de raro. Se buscó tener un mecanismo de transparencia y ver, además, cuáles eran los prestadores dispuestos a prestar el servicio, haciendo que ellos mismos compitieran por valores. Y diversificar a los prestadores siempre es bueno para la obra social”.

Análisis de costos

Por otro lado, el director de Obras Sociales de Seros puntualizó que “como institución, tomamos una determinación y la llevamos adelante de la mejor manera que nos parece, siempre tomando como parámetros de referencia los nomencladores nacionales, comparando con otras provincias y charlando en el Consejo de Obras Sociales”, advirtiendo que “determinar un valor prestacional en salud va acompañado de muchas referencias de distintos sectores locales y del país”.


COMENTARIOS