NEGOCIOS EN PANDEMIA

Empoderamiento de los equipos de trabajo


El Diario | Contra Tapa

Por Mónica Pagliarani

En el contexto actual es clave que nuestros colaboradores se sientan empoderados para resolver conflictos y tomar decisiones.
Pero muchas veces el líder no confía en su equipo o no termina de generar este empoderamiento en los equipos de trabajo. Esto generalmente sucede porque el líder tiene miedo de que al estarlo tomen decisiones erróneas y sus colaboradores, a su vez, piensan que perderán la confianza y no se animaran a arriesgarse.

¿Cómo podés lograr empoderar a tu equipo de trabajo?

El punto de partida es conocer el grado de empoderamiento con que cuenta cada uno de los miembros de tu equipo de trabajo.
Nivel básico: es cuando un miembro va a líder con un problema y le pregunta cómo lo resuelve. El desea que el líder le indique los pasos a seguir o como tomar una decisión.
Nivel 2: el miembro con un problema y te plantea una idea de cómo resolverlo, pero en forma temerosa.
Nivel 3: el miembro le plantea tengo esta situación, puedo hacer A o B y le consulta al líder que hacer.
Nivel 4: el miembro viene con el inconveniente y la propuesta que él cree dará solución al conflicto.
Nivel de colaborador empoderado: un colaborador ante una situación, problema o toma de decisión le comenta al líder que sucedió tal cosa, resolví de esta manera y acá están los resultados.
Esta última situación es de un colaborador empoderado que tiene la capacidad de resolver situaciones y tomar decisiones a tiempo.

Para que ello ocurra es necesario que el equipo de trabajo conozca los objetivos, metas, los procedimientos y procesos de toma de decisiones que tiene la organización. Estar al tanto de la cultura organizacional porque al tener información la persona tendrá incorporada más herramientas que le permiten decidir y lo avalan. A mayor información y conocimiento mayor será mi capacidad de decisión.
El líder deberá hacerle seguimiento a su colaborador, irle delegando distintas actividades para que el colaborador con el tiempo se convierta en una persona más autónoma y segura en la toma de decisiones.

Ocho claves para empoderar al equipo en una organización:

1. Sinceridad y honestidad para crear confianza. Es fundamental que las personas confíen en su líder y en la organización, una relación de confianza recíproca.
2. Transmitir objetivos claros y compartir/intercambiar ideas para lograrlos. Esto facilita la comprensión de la meta y hace que los miembros del equipo de sientan que “forman parte”, lo cual los fortalece y permite una mayor identificación con lo que se quiere conseguir.
3. Confiar en la gente, darles responsabilidades y estimularlos a tomar decisiones con información dada. Esto fomenta la capacidad de análisis y el sentirse protagonistas del proyecto.
4. Valorar realmente a los colaboradores. Es muy importante que la gente se sienta valorada, y esto está íntimamente relacionado con líderes que escuchan y preguntan. Del intercambio de ideas del equipo surgirá la mejor decisión.
5. Dar premios y reconocimientos. Cuando alguien cumple el objetivo es esencial premiarlo por la tarea bien realizada, darle un reconocimiento. Por el contrario, si no se hubiera cumplido la meta, habrá que buscar qué dificultad se presentó en el procedimiento: el problema no es la persona.
6. Delegar tareas entretenidas y no solo las más pesadas o aburridas. Esto se refiere a tareas en las que la persona pueda “lucirse” y demostrar sus habilidades, ya sea a nivel interno (en su propio equipo) como externo (con otras áreas o con clientes).
7. Dar feedback permanentemente. Es importante que el colaborador sepa que su trabajo se mira y, por lo tanto, se reconoce cuando se hizo algo bien y se ajusta lo que sea necesario, de manera de poder llegar a la meta en forma eficiente.
8. Lograr que la gente disfrute su trabajo. Esto se consigue desde diversos aspectos: con tareas diferentes, desafíos para poder crecer y desarrollarse, un ambiente de trabajo cordial y distendido (en lo anímico) y espacios agradables (en lo edilicio/espacio físico) en los que dé gusto estar. Fomentar el relacionamiento de los miembros del equipo, si fuera posible, procurando espacios de encuentro distendido (desayunos, after office, etc.).


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