CIENTÍFICAS DEL CIEFAP DESARROLLARON UNA APLICACIÓN

¿Cómo distinguir los hongos comestibles de la Patagonia?


Con el objetivo de promover el “micoturismo” como actividad del desarrollo sustentable, dos investigadoras del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) de Esquel desarrollaron una aplicación para dispositivos inteligentes para lograr distinguir klos distintos tipos de hongos que pueblan la Patagonia. Poder discernir cuáles son comestibles y cuáles son tóxicos para la salud humana.
La aplicación se llama “Patagonia Fungi, Senderos y Sabores”, se descarga gratis y facilita la identificación de las 32 especies de hongos comestibles.
“Después de hacer manuales y charlas por varios años, quisimos compartir datos y consejos basados en la evidencia científica a través de la aplicación. Es importante que la gente pueda identificar a los hongos de manera adecuada. Por eso, se incluyen fotos, descripciones de las especies, y criterios y recomendaciones para una cosecha sustentable”, contó la bióloga del Conicet Carolina Barroetaveña a la periodista Valeria Román para el diario Río Negro.

Recurso sustentable

Los hongos son necesarios para que las plantas del bosque puedan vivir. Por lo cual, el grupo de investigadoras también quieren favorecer la conservación de los ecosistemas. “Los hongos pueden ser también un recurso económico para el autoconsumo o para el desarrollo del llamado micoturismo, que en países de Europa está muy desarrollado. Hay turistas que visitan lugares especialmente para hacer los recorridos en busca de hongos comestibles. Es una forma también de valorar la naturaleza”, contó Barroetaveña. Además del turismo que observa, identifica y recolecta hongos, se quiere impulsar en Patagonia la micogastronomía, que es la gastronomía gourmet a partir de hongos comestibles.
“Esta aplicación promueve la conservación activa de los bosques. Porque hoy se debe salir del esquema de que el bosque solo se conserva al no tocar nada. Por el contrario, el micoturismo puede contribuir al desarrollo sustentable de la región, especialmente en primavera y otoño, que son las estaciones en las que los hongos generalmente fructifican”, señaló.
¿Y no hay riesgo de que reduzcan las poblaciones de hongos nativos al promover la recolección? “Depende de cómo se realice el micoturismo. Lo que se come es la fruta. El cuerpo del hongo queda en el sustrato donde se encuentra. Es como si se sacara la fruta de un manzano. Lo importante es que la recolección de hongos comestibles se haga de manera cuidadosa sin romper el suelo. Por eso, en la aplicación se explica cómo hacer una cosecha sustentable”, contestó la doctora en biología por la Universidad Nacional del Comahue.
Además del desarrollo de la primera aplicación, las investigadoras del CIEFAP han participado en proyectos que establecen senderos para favorecer el micoturismo en la Patagonia.
“Es mejor marcar sendas para ayudar a los que quieran hacer micoturismo y a la vez no se alteren los ambientes naturales”, comentó la científica.
Ya se han delimitado senderos de micoturismo en la comunidad de El Manso, en el sudoeste de la provincia de Río Negro, y en el Cerro López en Bariloche. Las investigadoras también recomiendan que los administradores de grandes superficies o de alojamientos en bosques de Patagonia se sumen a la movida para armar senderos de micoturismo que pueden incluir la degustación de hongos al final de los recorridos con turistas.
En el desarrollo de la aplicación para celulares, también participaron María Belén Pildain, investigadora del Conicet, y la becaria doctoral Sofía López. Contaron con apoyo del Consejo Federal de CyT, el Conicet, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, y las provincias de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. “La aplicación es un trabajo valioso para turistas y para residentes que recorren y toman los frutos que se presentan”, opinó María Belén Buglione, investigadora en ecología y hongos de la Universidad Nacional de Río Negro y no integra el equipo del CIEFAP al ser consultada por RIO NEGRO. Es un desarrollo científico-tecnológico que facilita el conocimiento para la comunidad. El conocimiento genera libertad, y en este caso permite que cada persona que se encuentra con hongos pueda decidir cosechar en forma segura”.


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