FÚTBOL - ELIMINATORIAS

Argentina se llevó una sólida victoria en Lima


La Selección argentina de Lionel Scaloni avanza. Lo hace con resultados y también en el juego. Se va forjando como equipo en plena competencia y lo hace con algunas falencias, pero, por sobre todo, con grandes certezas. La más importante es que pase lo que pase no está dispuesta a negociar su sacrificio. desde ahí forja su personalidad. Y el 2-0 conseguido en su último partido del 2020, ante Perú en Lima, además dejó una mejor imagen en la generación, apoyada en la ausencia de puntos bajos, en la aparición de Nicolás González y en la calidad de Gio Lo Celso.
Los corazones argentinos dejaron de latir por un instante cuando un pelotazo desde 40 metros desarticuló a la defensa y dejó a Christian Cueva cara a cara con Franco Armani, que achicó bien. Entre los Nicolás, Tagliafico y Otamendi, se escapó el volante peruano con un look de animé japonés, que chocó con la pierna derecha del arquero de River.
La jugada ameritó revisión del VAR, aunque el árbitro principal, Wilmar Roldán decidió correctamente que no existió falta alguna allí y que fue el jugador del local quien buscó al rival.
Sin dominar, cuando el partido era más de Perú, que manejaba los tiempos y obligaba a Messi a pisar el círculo central para tener contacto con la pelota, la Argentina empezó a ganar en el Estadio Nacional de Lima.
Scaloni le dio continuidad a Nico González después de su muy buen rendimiento con gol incluido en el empate ante Paraguay a pesar del retorno de Tagliafico al lateral izquierdo. Y el pibe del Stuttgart volvió a devolver la confianza con ganancia pura.
Giovani Lo Celso (jugó por el lesionado Exequiel Palacios) armó la jugada por la izquierda y lo encontró a González dentro del área. El ex Argentinos Juniors facturó otra vez en la primera que tuvo y a partir de ahí, todo el plan peruano quedó desarticulado.
Con todo a favor, la Selección pensó: se retrocedió varios metros -tal vez demasiados- y dejó a Perú venir para buscar liquidarlo de contraataque. Pero los dirigidos por el Tigre no pudieron morder y luego de unos minutos del segundo tiempo con la pelota pero sin las ideas, quedaron neutralizados.
Bajo la batuta de un Lo Celso atento en la recuperación y lúcido en el juego, la Argentina cumplió el plan de aprovechar los huecos en campo ajeno. Una recuperación de González, quien corrió para llevarle el balón a Messi inició lo que pudo haber sido el tercero, pero Lucas Ocampos (entró por De Paul) remató donde estaba el arquero.


COMENTARIOS