HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS

Descubren que el hombre prehistórico conservaba los alimentos con cenizas


Los habitantes de una cueva ubicada en Qesem, al este de la ciudad israelí de Tel Aviv, desarrollaron hace 300.000 años la capacidad de utilizar las cenizas de las hogueras para retrasar al máximo el deterioro de alimentos vegetales y piezas de caza, según investigadores de las universidades de Sapienza y Tel Aviv.

Estas, según el periódico Haaretz, son algunas de las conclusiones a las que llegó un equipo de investigadores entre los que se encontraban la italiana Cristina Lemorini (de la Universidad Sapienza) y los israelíes Avi Gopher y Ran Barkai, de la Universidad de Tel Aviv, señaló la agencia ANSA. Así protegidos, los alimentos que no se consumían inmediatamente podrían conservarse durante semanas o incluso meses porque su descomposición se aletargaba significativamente. Además, gracias a esta técnica, los insectos se mantenían a distancia y se eliminaban también los malos olores.

Quiénes eran los habitantes de la cueva sigue siendo un misterio, porque solo se han recuperado unos pocos dientes, pero al parecer eran descendientes de Homo erectus. Estos y otros artefactos encontrados en la cueva (estudiados durante más de 20 años) llevaron a los investigadores a concluir que tenían un nivel avanzado de organización, un concepto elaborado de tiempo y estaciones, así como la capacidad de aprovechar al máximo el área que los rodeaba.

La necrópolis de Egipto

Semanas atrás se conoció el hallazgo en una antigua necrópolis de Egipto que no solo resultó extraordinario, sino también «más secretos» por revelar en el sitio ubicado al sur de El Cairo. Un total de 27 sarcófagos que fueron enterrados hace más de 2.500 años fueron exhumados por los especialistas en una excavación en Saqqara, una ciudad sagrada del antiguo Egipto. Los expertos primero ubicaron 13 ataúdes a principios de este mes, pero los trabajos posteriores han permitido desenterrar otros 14 más, informaron las autoridades.

Catalogan el descubrimiento como uno de los más grandes de su tipo. Las imágenes publicadas muestran sarcófagos de madera bien conservados, pintados de colores vivos, así como otros artefactos más pequeños. Saqqara fue un cementerio durante más de 3.000 años y está catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). El trabajo de arqueología sigue en marcha mientras los expertos intentan obtener más detalles sobre el origen de los sarcófagos.


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