CIENTÍFICAS DEL CONICET TRAZARON UN DIAGNÓSTICO DE LA ESPECIE EN LA REGIÓN

Aseguran que los guanacos “no son responsables” del sobrepastoreo en la Patagonia


La investigadora del CCT Conicet-Cenpat, Victoria Rodríguez, dialogó con El Diario WEB respecto del trabajo publicado junto a su par del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC, CONICET), Andrea Marino, y Natalia Schroeder, investigadora del Consejo en el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA, CONICET), sobre los guanacos y el sobrepastoreo.
Un documento científico reciente responsabilizaba a dicha especie por el exceso de consumo de forraje en la región patagónica, versión que de algún modo justifica la Ley Provincial que en Santa Cruz genera el contexto para la caza y matanza de guanacos; en el caso de Chubut, no existe una normativa que ligue la protección o afectación de los ecosistemas a la presencia del “Lama guanicoe”; sin embargo, el trabajo de las tres investigadoras derribó un mito hasta entonces instalado en ambas provincias y en el resto de la región.

Contrapunto y análisis

Al respecto, Rodríguez planteó que “es una discusión que no creemos esté saldada, sino que estamos aportando otra visión sobre el ‘mito’, por llamarlo de alguna manera, que está muy instalado no solo en el ambiente más rural y de los productores, sino también en ámbitos gubernamentales y de autoridades de aplicación; y, también, en algunas instituciones ligadas a la Ciencia y la Tecnología y asociadas al sector agropecuario” y agregó que “lo que hicieron las personas de dicha institución es escribir un artículo científico donde plasmaban esta visión de que los guanacos tienen una gran responsabilidad en el sobrepastoreo de los ambientes patagónicos”.

Ganado y forraje disponible

En el mismo sentido, la investigadora explicó que “lo que proponen es que el ganado doméstico está en equilibro con la cantidad de forraje disponible en la Patagonia, pero que, debido a que las poblaciones de guanaco se han incrementado en las últimas décadas, las mismas han roto ese ‘equilibrio’ entre el ganado doméstico y el forraje disponible, lo cual responde o está en línea con este ‘mito’, donde se le adjudica al guanaco la degradación de los pastizales, además de una fuerte competencia con el ganado ovino; lo cual les otorga una responsabilidad en la crisis agropecuaria que existe en la Patagonia desde el siglo pasado”.

Matanza de la especie

Consultada sobre el contexto ideal que la versión ya instalada del guanaco como “chivo expiatorio” del sobrepastoreo genera para que prolifere la matanza y la caza indiscriminada de dicha especie, Rodríguez apuntó: “Para adjudicarle la responsabilidad del sobrepastoreo a un herbívoro hay que ver qué pasa en los ambientes que utilizan unos y otros, esa es la diferencia entre los resultados que proponen los primeros autores, donde dicen que los guanacos están sobrepastoreando, y lo que proponemos nosotras, que es ‘aumentar la lupa’ y plantear que, si se va a tratar de buscar responsabilidades y hacer un diagnóstico de lo que está sucediendo, hay que mirarlo con cierto detalle. A partir de un diagnóstico errado se pueden tomar decisiones erradas. En este sentido, se utilizó buena parte de los resultados asociados a la idea de que el guanaco compite con el ganado y sobrepastorea, para tomar medidas que implican la matanza de guanacos, ya sea por motivo de hacer un uso de la especie y aprovechar la carne, el cuero y la fibra”.

Diagnóstico errado

En Santa Cruz “existe la alternativa de matar animales para reducir la cantidad de herbívoros que hay en los campos, con la idea de evitar la degradación de los pastizales y de mejorar la producción ovina”, señaló la científica, aclarando que “el Plan de Manejo del Guanaco en dicha provincia permite hacer ese tipo de manejos, siempre y cuando el productor que lo solicite cumpla una serie de requisitos; se supone que eso está fiscalizado, pero más allá de cómo se hagan las cosas, para habilitar las medidas de ese tipo hay que contar con un fundamento técnico que respalde el motivo para bajar la carga del herbívoro, y en este caso sería evitar la degradación del ambiente; pero nosotras creemos que ahí, justamente, es donde se está partiendo de un diagnóstico errado”.


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