ADEMÁS APROBARON LA PARIDAD DE GÉNERO EN LAS COMISIONES ASESORAS

Usarán el lenguaje inclusivo en las comunicaciones del Cenpat


El Diario | Politica | Puerto Madryn

En consonancia con el lanzamiento del Programa Nacional para la Igualdad de Géneros en ciencia y tecnología, el viernes pasado se aprobaron en el Cenpat de Puerto Madryn la implementación de lenguaje inclusivo no sexista en todas las comunicaciones de la institución y la paridad de género en las comisiones asesoras. Coincidentemente tuvo lugar el conversatorio sobre violencia de género en ciencia y nuevas masculinidades.

Ampliar derechos

“La del viernes 7 fue una fecha más que importante para la vida institucional del Cenpat porque con el conversatorio, como corolario de la aprobación de la implementación de lenguaje inclusivo no sexista en todas las comunicaciones de la institución y la paridad de género en las comisiones asesoras, lo que hicimos fue no solo ampliar derechos en materia de género, sino también servir como ejemplo a otras instituciones y organismos de la región que aún no han enfrentado estas transformaciones tan necesarias para la sociedad en su conjunto”, destacó Rolando González José, director del CCT CONICET-CEPAT, centro de investigación que cuenta con sedes en Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia y San Antonio Oeste (Río Negro).

Lenguaje inclusivo

De esta manera, el Consejo Directivo de la institución aprobó por unanimidad dos trascendentales decisiones. Una donde se estipula reconocer, fomentar y habilitar formalmente la validez del lenguaje inclusivo no sexista (LINS) en todas sus comunicaciones: Resoluciones, actas y decisiones del Consejo Directivo del CCT; comunicaciones internas al personal del CCT y dependencias centralizadas; comunicaciones externas para difusión de actividades (por ejemplo, afiches, folletos, correos electrónicos, circulares) organizadas por el CCT y dependencias centralizadas; comunicaciones oficiales del CCT, y dependencias centralizadas a través de, por ejemplo, correos electrónicos, redes sociales, radio, televisión, prensa escrita).
Y la otra, en la que se establece ajustar la conformación de las Comisiones Asesoras, Comisiones Ad-Hoc, Comités y cuerpos similares convocados por el Consejo Directivo del CCT al principio de paridad de género.
“Con las dos decisiones votadas logramos institucionalmente tres cosas: en primer lugar, darle a la discusión el tono y la seriedad académica que los temas requieren. La intervención del Comité Institucional de Políticas de Género (CIPG) y sus especialistas a la hora de explicar alguna de las medidas que se discutieron fue clave. Por otro lado, la demostración que en torno a estos temas el Consejo Directivo logra consensos importantes. Y por último, es la demostración cabal de que las políticas de género no tienen que ser declamativas solamente, sino que tienen que terminar cristalizándose en medidas concretas como las que ya están implementándose en el CENPAT”, agrega González José.
También se avanzó en la posible instalación de un “espacio amigo de la lactancia” en el edificio del Cenpat en Madryn una vez que se vuelva a la actividad con normalidad, medida que está siendo analizada para su implementación formal.


COMENTARIOS

2 Comentarios por usuarios

  1. 12-08-2020 - Por José María Molina

    Opinion….sugiero que se utilice en las publicaciones, papers, informes, libros y demás intervenciones científicas sean estas escritas en castellano como en inglés. Seamos serios.

  2. 13-08-2020 - Por Carlos Dante Ferrari

    La lengua española que empleamos hace siglos ha tenido una razonable evolución para acompasarse con el curso de una realidad cambiante, con hechos, cosas y fenómenos que reclaman «ser llamados por sus nombres». En este contexto, la intención de imponer un «lenguaje inclusivo no sexista» parecería reducirse al reino animal (humanos incluidos, donde se puede hablar de sexo masculino o femenino), cuando en realidad parece estar dirigido fundamentalmente a una problemática referida al género. En cuanto al sexo propiamente dicho, la lengua española tiene un vocabulario inequívoco para aludir a machos y a hembras y no requiere modificación alguna. Sería ridículo pensar que los textos de Cervantes o de Borges son «excluyentes» por no utilizar las variantes que pretende introducir esta reglamentación. Está claro que todo esto, en definitiva, responde a una intención puramente ideológica y, desde ya, más allá de «fomentar» el uso, nunca podría ser impuesto de manera obligatoria, porque ello sería violatorio de los derechos y garantías constitucionales.