Página de cuento 802

Kachavara For Ever – Parte 45


El Diario | Contra Tapa

Por Carlos Alberto Nacher
[email protected]

Sololuz retrocedió asustado. Me vio y se dio cuenta que estaba decidido a todo. ¡Con Fatimota no! ¡Y con Tonia tampoco, ni con Briggitte ni con Mahama! “Ahijuna, gringo sotreta, preparate que te voy a atravesar como un churrasco de falda!”
“¡Diantres, por todos los garmendias, los ceballos! Por favor cálmese, que yo soy pacifista. Mire, le voy a confesar algo, pero por favor, guarde el knife, que ya ha logrado su objetivo primordial, que no es provocarme una herida, sino instalar el miedo en mi subconsciente. Este sólo hecho, el cual le hace a usted pensar que es un valiente que defiende la honorabilidad de estas damas y las protege de las manos de un degenerado animal disfrazado de profeta que vengo a ser yo, en realidad lo convierte en un violento con rasgos esquizofrénicos serios. Nos tocó vivir en tiempos difíciles, lo entiendo, pero nunca deberíamos soslayar el amor, y peor aún, reemplazarlo por el odio irracional. Mírese sino, y véase de repente portando un arma blanca y letal, dispuesto a utilizarla contra un hombre débil, vestido con una vieja, ajada túnica de lino, con algunas pocas costuras en punto zorzal, y apenas una mísera pulsera de macramé, y un morral descolorido. Sin embargo, usted hace uso de la fuerza bruta contra mí, que no le hice nada, que simplemente vengo aquí y me presento ante ustedes, empobrecidos náufragos fruto de la providencia, la madre de todos los azares, que los salvó de la furia incontenible de los volcanes para luego salvarlos nuevamente de una sarta de marineros abstemios en el sentido sexual, y quién sabe qué terribles tormentas y monstruos marinos los asediaron durante su periplo en la gigante masa lacustre de nuestro lago salado, hasta llegar aquí, a la misteriosa y perdida Isla de los Sanfilípicos.”
“Usted es un ser abominable, porque es un traidor un falso y un falaz. Aquellos que se esconden detrás de una apariencia amigable, amorosa, son los peores. Son los seductores, que dirán cualquier falsedad con tal de conseguir su objetivo que es siempre obtener su propio beneficio sin importarle si daña al otro. Y en este caso, al acercarse libidinosamente a Fatimota, o a Tonia, aún peor, en mi maldita presencia, debo tomar esto como una ofensa hacia mi persona.”
“Usted es un machista, un misógino que considera a la mujer como un objeto de su propiedad. Asta un analfaveto comprende esto. Y la mujer, justamente, es todo lo contrario. Es un ser de luz. En tiempos en que el arte, la manifestación artística per se, ha quedado relegadapara darle lugar a lo material en primer término, a lo espiritual en segundo, y a lo artístico en último; en nuestros turbulentos tiempos, cuando sólotienen importancia las miserias emocionales de las vidas de las personas, las alcahueterías y las tonterías; en tiempos como estos, años y décadas en que el mundo hizo que la cultura haya terminado siendo una utopía; en tiempos en que, para peor de todos los males, la Madre Naturaleza se ensañó con la humanidad arrojándonos todas las catástrofes naturales posibles, los volcanes eructando y eruptando, los deshielos de los polos, la despolarización de los polos magnéticos, la polarización de la población en las grandes ciudades, la bipolaridad de las personas, las enfermedades venéreas; en nuestro tiempo, deberíamos reconocer que la mujer es el último bastión de belleza que nos queda, el último motivo por quien arriesgar la vida, y también la ética y la moral. La mujer es la única razón por la que estamos aquí, y por la que el arte debe perdurar. Aún no sé su nombre, ¿Cómo se llama?»
“Kachavara, doctor Anthony Kachavara, para servirle.”
“Escuche, doctor Karcharacha, se está haciendo de noche. Sentémonos al calor de la fogata que le voy a contar una historia.”
“Kachavara señor. Ka-cha-va-ra, con acento prosódico en la segunda sílaba, si es tan amable.
“Disculpe doctor, soy un ignorante de los apellidos, de ahora en adelante, si usted me lo permite, lo llamaré por su nombre.”
“De acuerdo”
“Gracias Arthur. La historia que voy a contarle dice, más o menos, así.”

FIN


COMENTARIOS

Comments are closed.