LUCHAN CONTRA LA PRECARIDAD CON SOLIDARIDAD

Madryn: La inclemencia del invierno en el barrio Alta Tensión


El Diario | Puerto Madryn

El comienzo del invierno volvió a marcar el inicio de una etapa que se repite cada año en la vida de los habitantes del barrio Alta Tensión, obligados a sortear las bajas temperaturas de la época con herramientas como la creatividad y la inventiva, además de leña y calentadores eléctricos, para quienes disponen de la conexión a la red que resista, valga la redundancia, la tensión de este tipo de electrodomésticos.
Desde hace varios años, varias son las obras que han avanzado en la zona, comprendida dentro del extenso predio que establece los límites del barrio Nueva Chubut; una zona donde anteriormente había asentamientos y hoy persisten construcciones de material, con menor o mayor nivel de precariedad.

Seguir “aguantando”

“Lo estamos llevando como se puede”, admitió Griselda, una vecina del barrio y referente de un grupo de mujeres que, con esfuerzo y tras varios años de colocar literalmente ladrillo por ladrillo, logró levantar el merendero Caminando Libres, que asiste a decenas de niños y familias cada semana con la tradicional “copa de leche”, merienda y viandas.
“Algunos tienen para calefaccionarse y otros no: algunos se abrigan, se tapan y ‘a dormir’, y al otro día a levantarse para seguir aguantando”, expuso.

Unidad entre familias

El merendero, que meses atrás finalizó la construcción con la colocación del techo, azulejos y un espacio para la elaboración de viandas, es un espacio donde muchos vecinos y vecinas se reúnen para sumar esfuerzos y asistir las necesidades de la gran familia que conforma el barrio Alta Tensión: “Para nosotras, que nos levantamos temprano para venir a cocinar, es básicamente ‘aguantar y aguantar’ toda la mañana, estar tocando el agua fría para enguajar las verduras; el frío”, advirtió Griselda.

Dándole batalla al frío

La falta de gas en el barrio constituye un escenario que, para el común denominador de los vecinos, se mantendrá sin modificaciones durante varios años más.
Ante ello, las alternativas para calefaccionarse con “leña, salamadras, algunos utilizan garrafas o encienden el horno; otros encienden las estufas que son a gas y con eso ‘la pelean’”, sostuvo la vecina, quien reiteró que todos “pasamos frío”, aunque resaltó que “nos da una motivación ver a todas esas familias que se llevan su vianda con comida y la merienda para los chicos; así aguantamos”.

Aguardando la red eléctrica

Griselda vive hace más de 10 años en el Alta Tensión y, fuera de la concepción romántica del invierno que bien puede leerse en piezas de literatura u observarse en el cine, el frío es un flagelo que allí dura la mitad del año.
Además del gas, los vecinos y vecinas “necesitamos la luz, que es algo con lo que vamos a estar mejor; en marzo la íbamos a tener y se alargó, entendemos que por la pandemia; pero este año hace demasiado frío”, señaló la vecina, en relación al proceso de energización de varios barrios de Madryn, que tuvo como protagonista al 27 de Octubre días atrás y que promete extenderse, en un futuro cercano, al Alta Tensión, donde ya hay postes colocados pero donde la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas se abastecen con conexiones clandestinas, con los riesgos propios que implican estas últimas.


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