UN EQUIPO INTERDISCIPLINARIO COLABORA CON EL SISTEMA DE SALUD DE LA PROVINCIA

Cómo estudia el Cenpat la circulación del coronavirus


El Diario | Ciencia

Días atrás, y en momentos en que se evidenciaba una alta circulación del virus COVID-19, el Ministerio de Salud de la Provincia del Chubut dio a conocer un gráfico en el que claramente se veía la dinámica de contagios del virus, mostrando comparativamente el caso de personas que se mantenían aisladas contra las que no lo hacían.
Este gráfico demostró cuán necesario es disminuir el contacto entre personas para disminuir la circulación del virus. El mismo está basado en el Análisis de Redes Sociales (ARS), metodología muy utilizada en ciencias sociales, y tiene por detrás una silenciosa historia de cooperación entre el sistema científico y el sistema de salud pública provincial, y que además, cuenta con apoyo y colaboración de la Municipalidad de Puerto Madryn. Desde el inicio de la cuarentena, estos organismos trabajan colaborativamente en conjunto con los equipos médicos del hospital Ísola de Puerto Madryn y el hospital Santa Teresita de Rawson, para hacer más efectivo el seguimiento de casos positivos y sus contactos estrechos.

Desde el Cenpat

El equipo de trabajo autodenominado “Grupo de Análisis Espacial en Respuesta al COVID-19” (GAER COVID19) está integrado por personal científico de varios institutos del Cenpat, que desarrollaron herramientas informáticas para colaborar con la prevención, control y mitigación del virus detectado a fines de diciembre de 2019.
El grupo se formó de manera espontánea y voluntaria en el contexto de la pandemia, en base al interés de sus integrantes en colaborar con las autoridades sanitarias de la Provincia del Chubut. Según sus integrantes, el espíritu del equipo fue “desde un inicio implementar, en forma colaborativa y multidisciplinaria, nuestras capacidades para brindar herramientas de análisis y mapeo, en base a demandas específicas de organismos sanitarios oficiales de la provincia”.
Sus capacidades están principalmente enfocadas a la generación y procesamiento de bases de datos (incluyendo datos espaciales), con los cuales generar reportes, mapas, figuras y gráficos explicativos tanto para los tomadores de decisiones como para la ciudadanía. Luego, la información analizada es presentada en diversos formatos (documentos, web, planillas), de acuerdo a la naturaleza de la misma y a las demandas específicas de las autoridades sanitarias.
“Creo que represento al equipo si digo que todos estamos orgullosos de poder participar y realmente es muy gratificante que lo que hacemos se aplique en algo que es para el bien común y que tiene impacto en la sociedad. Aunque a veces deseamos que esto se termine, no solo por la cuestión sanitaria, sino también porque el priorizar esta actividad nos está demandando mucho trabajo extra y estamos postergando varios otros aspectos laborales y familiares. Pero no nos arrepentimos de hacerlo. Es una decisión que tomó cada integrante del equipo, a pesar de la incertidumbre sobre sus consecuencias posteriores”, precisa Julio Lancelotti, biólogo e investigador adjunto del Instituto Patagónico para el Estudio de Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET).

Herramientas propias

El grupo generó productos de acceso público, que son una web dirigida a la comunidad mostrando estadísticas y mapas del avance de la situación del COVID-19, con especial foco en Patagonia (ver web); un mapa de comedores comunitarios en Puerto Madryn (para otro equipo del Cenpat que también trabaja en la problemática COVID19), con información de ubicación, días de atención y rango de edad a que asisten; y una web con estadísticas de evolución de casos, recuperados, tasas de incidencia, etc.
Por otra parte, también han desarrollado herramientas informáticas de uso exclusivo para el Ministerio de Salud y los hospitales, como mapas de localización de personas en situación de aislamiento preventivo obligatorio, casos sospechosos, casos positivos (Puerto Madryn, Rawson y Playa Unión); mapas de vulnerabilidad en base a afecciones previas, registradas en individuos atendidos en el Hospital y los centros de salud (para Puerto Madryn); figuras de redes de casos positivos y contactos estrechos; y una aplicación para enviar mensajes telefónicos automáticos, con anuncios preventivos a contactos estrechos con casos positivos. Actualmente se están desarrollando aplicaciones para la automatización de toma de datos de campo mediante entrevistas.

Datos confiables

“Desde las áreas de epidemiología de los hospitales de Puerto Madryn y Rawson, nos mandan diariamente las bases de datos actualizadas con nuevos casos de aislamiento y casos positivos. Con esa información actualizamos todos los productos que diseñamos, esos mapas que estamos generando, y automáticamente se los volvemos a pasar. Las profesionales que los reciben los usan como herramienta para identificar la localización y el estado de cada uno de los casos y realizar el seguimiento sanitario, de acuerdo al protocolo vigente. Es importante destacar el uso de los gráficos entre los nexos de una persona infectada y todos sus contactos estrechos, como el que se muestra en la figura de esta nota. Esos gráficos permiten evaluar la probabilidad o la chance que tiene la gente que estuvo en contacto con una persona infectada de haber sido contagiadas también. A través de ese vínculo cotidiano con los hospitales surgen otras problemáticas para resolver, en base a las cuales desarrollamos herramientas nuevas, que intentamos poner a disposición en el menor plazo posible”, describe Gabriela Blanco, integrante del equipo e investigadora adjunta del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET) del Cenpat.
“Esta información es muy útil para Salud, ya que en este momento en el Hospital estamos con mucho trabajo en relación a la investigación epidemiológica y no tenemos tiempo y recursos humanos para desarrollar esas herramientas. La información que nos proveen es super útil y necesaria”, destaca Carolina Betancourt, médica veterinaria residente del Área Epidemiología del Hospital Santa Teresita de Rawson y Playa Unión.
Por otra parte, la referente de epidemiología del hospital Ísola de la Ciudad de Puerto Madryn, Denise Acosta, reconoce: “Me parece admirable que a nivel país el sistema sanitario pueda contar con el científico y más aún que en nuestra ciudad se pueda hacer con el nivel que se está haciendo. La predisposición que mostró desde el inicio el Cenpat a través de sus directivos y su personal científico fue increíble. Pudimos ir, plantear los problemas y obtener una respuesta muy rápidamente. Y además, un acompañamiento en las estrategias e ideas que teníamos y para las cuales, desde el sistema sanitario provincial, no contábamos con las herramientas para poder concretarlas. Yo particularmente nunca había tenido un acercamiento desde mi área hacía el Cenpat. Esta es la primera vez y la respuesta que tuvimos y el trabajo que estamos haciendo es increíble”.

El equipo

En una nota publicada recientemente, la directora Nacional de Proyectos Estratégicos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Erica Carrizo, afirma: “Para que las iniciativas basadas en el Enfoque de Políticas por Misión (mission oriented policies) puedan realmente impactar a nivel social, económico o ambiental, deben partir de problemas reales imposibles de contener en un paper».
En tan sólo cuatro meses el CONICET ha puesto al servicio de la comunidad y los gobiernos todas sus capacidades, y este caso local es prueba de ello. Queda demostrado, con el poder de los resultados y la virtud de la cooperación, cuan necesaria es la investigación científica para el bienestar de las personas y la concreción de sus derechos: en este caso el de la salud.
El equipo completo está compuesto por: Lucas Bandieri del Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y Humanas (IPCSH-CONICET); Gabriela Blanco del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET); Ivana González Bagur del Instituto Patagónico de Ciencias Sociales y Humanas (IPCSH-CONICET); Julio Lancelotti del Instituto Patagónico para el Estudio de Ecosistemas Continentales (IPEEC-CONICET); Luciana Pozzi de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) Sede Puerto Madryn y el Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET); y Noela Sánchez del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET); todos del CCT CONICET-Cenpat.


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