UNO DE LOS INVESTIGADORES ES DEL CENPAT

Descubren primates africanos en Perú


El Diario | Ciencia | Medio Ambiente

Mucho se puede decir de la extinta familia de primates parapitécidos que habitaron el continente africano hace entre 37 y 25 millones de años, aproximadamente. Pero nada de lo que hasta ahora se sabía de ellos, tenía relación con la región sur del continente americano. Recientemente, un equipo de investigación, del que participó Marcelo Tejedor, investigador independiente del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP, CCT CONICET-Cenpat), halló en Perú cuatro molares correspondiente a esta familia de monos de origen africano. El hallazgo fue publicado hoy en la prestigiosa revista Science.
“Fue una sorpresa que estos restos aparezcan en Perú. Era imposible pensar en la presencia de estos primates en Sudamérica. No se me hubiese ocurrido jamás en toda mi carrera. Sí conocía a los parapitécidos que habitaron Egipto durante el Oligoceno y Eoceno tardío, cuyos restos fueron encontrados en el sitio paleontológico El Fayum”, explica.
Hasta el momento se tenía registro de dos grupos de mamíferos que habían migrado desde África hacia Sudamérica: los primates platirrinos o monos del Nuevo Mundo, que aún habitan la región, y los roedores caviomorfos. Se suma ahora un tercer linaje.
“Este descubrimiento reafirma el origen africano de los primates que llegaron a Sudamérica. Siempre existieron, dentro de la comunidad científica, dos hipótesis en danza. La más aceptada por la existencia de registro fósil para respaldarla, era que llegaron desde África. La segunda, la que sugiere que vinieron desde Norteamérica, nunca tuvo registro fósil que pudiera compararse con posibles ancestros de los primates sudamericanos”, afirma el investigador.

Un viaje fantástico

Estos primates parapitécidos habrían llegado a Sudamérica hace aproximadamente entre 32 y 35 millones de años. Durante esa ventana temporal, se dieron las condiciones óptimas para la migración, asociadas a sucesivos fenómenos geológicos y climáticos que propiciaron una caída del nivel del mar que coincidió con el inicio del enfriamiento global del Oligoceno temprano, y esto podría haber facilitado la migración transatlántica.
Los molares, dos superiores y dos inferiores, fueron hallados en el yacimiento fosilífero de Santa Rosa, Perú, una comunidad ubicada en el río Yurúa, región amazónica cerca del límite con Brasil.
“Es muy difícil llegar. Hay que tomar un avión comercial, luego una avioneta y finalmente navegar unos cuarenta minutos en canoa por el río Yurúa. Si bien Santa Rosa es un sitio relativamente pequeño, tiene una gran importancia desde el punto de vista paleontológico. No solo es el sitio más antiguo de primates en Sudamérica, como fuera reportado por nosotros en la revista Nature en el año 2015, sino que también presenta una gran diversidad de fósiles de marsupiales, roedores y de otros mamíferos. Las expectativas que tenemos con este yacimiento son enormes. Durante la última campaña, recolectamos mucho más material y estamos en el proceso de analizarlo y esperamos que sigan apareciendo primates novedosos”, sostiene.

Hallazgo único

Tejedor comenta, además, que al analizar estos molares en el laboratorio del Centro Nacional Patagónico (Cenpat-CONICET), junto al recién designado investigador asistente del CONICET, Nelson Novo, también coautor del artículo, se dieron cuenta rápidamente de lo que tenían entre manos. “Desde que empecé con mi beca doctoral en CONICET, estudié con profundidad la morfología dentaria de todos los monos del nuevo mundo, es decir la forma de los dientes y su evolución, y esto me permitió saber que estos nuevos restos hallados, si bien eran de monos, eran muy diferentes a todo lo conocido en América del Sur. Al analizarlos bajo la lupa pudimos identificar su semejanza con grupos extintos de África. A partir de este hallazgo, probablemente estemos en el punto de partida de los parapitécidos en nuestro continente, donde su linaje evolutivo es completamente desconocido, abriendo así un amplio desafío”, concluye Novo.
“Cuando determinamos junto a Nelson Novo y Mariano Bond, otro coautor argentino del artículo, que dos de estos molares pertenecían a parapitécidos, los llevé a la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, Estados Unidos, donde Erik Seiffert, primer autor del trabajo y especialista en primates parapitécidos del Fayum, Egipto, recibió los dos molares restantes de una campaña de 2016, y ahí pudimos reunir los cuatro dientes y realizar el estudio comparativo con el material del Fayum.
El sitio de Santa Rosa es parte de un proyecto que estuvo a cargo, desde la década de 1990, del prestigioso científico Kenneth Campbell (Museo de Historia Natural de Los Ángeles). Él se retiró y nos delegó el liderazgo de Santa Rosa a Erik y a mí, con quien estamos en vías de acordar un convenio tripartito entre CONICET, Universidad del Sur de California, e INGEMMET, la institución geológica de Perú que autoriza los trabajos de campo”, cuenta Tejedor. (Fuente: Cenpat)


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