SORPRESA EN YPF PORQUE NIELSEN SUMÓ A UN ASESOR DE LACUNZA. PREOCUPACIÓN EN EL KIRCHNERISMO PORQUE RECIBIÓ A “CHUPETE” MANZANO Y ADEMÁS MANTIENE A GUTIÉRREZ Y ARMA UN DIRECTORIO CON MACRISTAS. LLEGA CON EL DESAFÍO DE DESARROLLAR VACA MUERTA Y SUPERAR EL DÉFICIT ENERGÉTICO

Embarcó un viernes 13


El Diario | Opinion

Cuando se cumplía el 112º aniversario del descubrimiento del petróleo en Argentina, Guillermo Nielsen desembarcó en la torre de YPF de Puerto Madero y tuvo su primera reunión con el empresario José Luis Manzano, que le acercó a una delegación de ejecutivos chinos de la empresa China Overseas, interesados en evaluar oportunidades de negocios en Vaca Muerta.
El gesto a Manzano va en línea con el dato que circula en los mercados, sobre la importante influencia que ejerce Manzano sobre Nielsen. De hecho, lo recibió incluso antes de acceder formalmente al cargo, ya que recién asumirá en la tarde de este viernes.
Esa reunión enseguida desató preocupación en el sector del kirchnerismo, donde saben el lobby de Manzano para que los chinos ingresen a Vaca Muerta.
Es que cuando Manzano y Daniel Vila dividieron sus empresas, él se quedó con todo el sector energético y le dejó a los medios de comunicación a su socio. Desde entonces se hizo cargo de la firma petrolera Phoenix Global Resources, adquirió un jet privado y comenzó a volar seguido a China, donde afianzó sus relaciones comerciales.
Nielsen también se reunió con el actual titular de YPF, Miguel Gutiérrez, para iniciar la transición de la compañía. Gutiérrez sabe que ya está afuera, pero quien maniobra por sobrevivir es Daniel González, el CEO que viene de la gestión anterior.

Posición política

Cuando asumió Mauricio Macri, González sacó a relucir sus pergaminos del Cardenal Newman y fue aceptado por Cambiemos. Ahora, en un intento de quedarse en el cargo, se vuelve a acercar al peronismo.
Ahora desde su entorno aseguran que el CEO «se mantendrá afuera de esas discusiones para proteger al equipo de esa exposición que no le sirve a YPF». De cara al futuro, dijeron que «el Presidente de YPF es una posición política que tiene que ocuparla alguien de confianza del Poder Ejecutivo de turno» y que González «se adaptará a cualquiera que venga si esa persona quiere que se quede y si comparte su plan de hacer lo mejor para YPF».
Lo cierto es que, hasta la fecha, el macrismo a través de González sigue tomando las decisiones de la empresa que implican un manejo millonario. La compañía acaba de lanzar una impresionante campaña de publicidad. El otro nombre en la álgida interna que también compite por su permanencia en ese cargo es Pablo Bizzotto, vicepresidente de Upstream.
Pese a esa puja, el nombre más fuerte para ocupar el cargo de CEO es el de Juan Garoby, un hombre muy cercano a Miguel Galuccio que actualmente es el Director de Operaciones de la petrolera Vista.
Manzano no tuvo éxito en su estrategia para imponer a Jorge Sapag para Energía, pero sí logró que Nielsen se quedara con YPF y puso a Daniel Marx para la renegociación de la deuda, acaso dos de los lugares más importantes de la nueva gestión.

Macristas en el directorio

Nielsen asumió la presidencia de YPF y sorprendió al armar un Directorio repleto de funcionarios macristas que incluso mantiene al ex presidente de la compañía Miguel Gutiérrez.
El ex Telefónica llegó a la petrolera por un pedido expreso de Nicky Caputo e inmediatamente adoptó un perfil militante. Tal es así, que en plena euforia por el triunfo electoral de Cambiemos en 2017, pidió no volver a la inseguridad jurídica del pasado y en el Coloquio Idea de ese año acusó a Néstor Kirchner de echarlo de la compañía ibérica en el 2004.
Otra de las sorpresas fue la incorporación de Arturo Giovenco, un abogado especialista en asesoramiento de asuntos corporativos y financieros que se desempeñó como asesor de Hernán Lacunza en su reciente paso por el ministerio de Hacienda.

Preserva a un menemista

A su vez, Nielsen mantuvo al menemista Daniel Montamat, uno de los líderes del autodenominado «grupo de ex secretarios energéticos» que operó como un think tank para cuestionar la política energética de Cristina Kirchner. Ahora, será uno de los dos encargados del «Comité de Auditoría», junto a Giovenco.
En tanto, si bien todavía no han sido anunciados los cargos gerenciales, fuentes allegadas que es probable el actual CEO Daniel González también permanezca en su cargo.
González llegó a la petrolera de bandera de la mano de Galuccio y se mantuvo en el gobierno de Macri, cuando sacó a relucir sus pergaminos del Cardenal Newman y fue aceptado por Cambiemos.
De todos modos, se trata de un ejecutivo con un perfil mucho más valorado por el sector que el de Gutiérrez. Durante la campaña presidencial, desde su entorno señalaron a este medio que «se mantendrá afuera de esas discusiones para proteger al equipo de esa exposición que no le sirve a YPF». De cara al futuro, dijeron que «el Presidente de YPF es una posición política que tiene que ocuparla alguien de confianza del Poder Ejecutivo de turno» y que González «se adaptará a cualquiera que venga si esa persona quiere que se quede y si comparte su plan de hacer lo mejor para YPF».

Imitando a Galuccio

Según trascendió, la estrategia de Nielsen es imitar el esquema de salida de Miguel Galuccio, cuando permaneció en la petrolera de bandera durante los primeros cuatro meses de la gestión Cambiemos.
De esta manera, se buscaría «una transición ordenada» que sea bien recibida por el mercado. No obstante, para ocupar el cargo de CEO a mediano plazo suena el Director de Operaciones de Vista Juan Garoby, Carlos Alfonsi, vicepresidente ejecutivo de YPF y Pablo Bizzotto, vicepresidente de Upstream.
La llegada de Garoby sería un gesto de Galuccio a Cristina, que pretendía su regreso a YPF. Lo rechazó porque está concentrado en Vista y podría generarle algún conflicto. Ahora le cedería a su hombre más importante.
Nielsen asumió el Día del Petróleo y una de las incógnitas a develar es cuál será la política de precios que dará a la petrolera que marca el rumbo del sector. Los actuales precios de los combustibles “sin impuesto y con el barril a 62 tienen un atraso de 10% y los impuestos están 2,5% atrasados”, señaló la fuente, quien lamentó que el equilibrio no se hubiese alcanzado antes del 10 de diciembre. “Ahora tenemos que ver cómo sigue”, dijo.
Las señales que dio hasta ahora el Gobierno apuntan a acuerdos de mantenimiento o rebaja de precios, con lo cual difícilmente avale un aumento del precio de los combustibles.

Mayoría estatal

Nielsen asume la conducción de una empresa en la que el Estado detenta la mayoría de las acciones desde abril de 2012, cuando Cristina Kirchner y su entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, expropiaron acciones de Repsol para recuperar el control estatal de la principal petrolera del país.
En los últimos años, Nielsen se volcó cada vez más al estudio y el asesoramiento del sector petrolero y desde las elecciones primarias de agosto pasado, en las que Alberto Fernández se proyectó como el seguro próximo presidente, se lo mencionó como posible ministro de Economía y negociador de la deuda externa o, como finalmente ocurrió, como titular de YPF. El economista, de muy buena relación con el Presidente, estuvo trabajando en un diseño que permitiera el “blindaje” de Vaca Muerta, el más promisorio activo petrolero y gasífero de la Argentina, de modo de superar en forma definitiva el déficit energético del país.
En la celebración de la reunión anual del IAPG, su presidente, Ernesto López Anadón, dijo que Vaca Muerta debería producir al menos 500.000 barriles diarios de petróleo, más del triple del nivel de producción actual.

Gran plasticidad

A lo largo de su carrera profesional y política, Nielsen demostró una gran plasticidad, al punto de haberse iniciado como economista en la liberal Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), pasado por la gerencia de Planeamiento Estratégico del grupo Socma, de la familia Macri, y también por Swift, justo cuando la empresa norteamericana protagonizó la sonada denuncia diplomática y judicial que derivó, durante la primera presidencia de Menem, en el escándalo “Swiftgate”.
Más recientemente, fue el más activo negociador, en un complejo trabajo bifronte que le demandó lidiar tanto con el FMI como con Wall Street y bonistas de todo el mundo de la agresiva reestructuración de deuda cerrada a principios de 2005, con una aceptación de 76 por ciento.
Con todos esos pergaminos, se subió al barco un viernes 13 con el gran desafío del país de superar el déficit energético. Habrá que ver…

Fuentes: LPO, Infobae, otras


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