El Senado debate la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva


El debate en la Cámara de Senadores del proyecto de ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva -enviado por el Ejecutivo al Congreso- se reinició pasadas las 19, tras un cuarto intermedio pedido por la oposición.
Como ocurrió en Diputados, Juntos por el Cambio no bajó al recinto hasta que el oficialismo lograra el quórum por sus propios medios. El Frente de Todos consiguió sentar a 38 legisladores y habilitar el tratamiento –con los dos tercios de los presentes- con el aporte de la neuquina Lucila Crexell, el rionegrino Alberto Weretilneck y el santafesino, Carlos Reutemann. Recién ahí, la oposición bajó para dar el debate.
El primero en tomar la palabra fue el miembro informante del oficialismo, el justicialista cordobés, Carlos Caserio, quien defendió el proyecto que establece la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social hasta el 31 de diciembre de 2020.
“Estamos en una situación realmente grave y por eso es esta emergencia. El objetivo es poner en movimiento una Argentina que no avanza”, comenzó.
“La visión del Gobierno es hacer un equilibrio. Ayudar a los más vulnerables y subiéndoles a los que todavía pueden. Les pedimos un esfuerzo a todos los que sabemos que pueden dar más, pero es el esfuerzo solidario que hace falta para poder equilibrar la macroeconomía”, insistió.
La senadora santafesina del Frente de Todos, María de los Ángeles Sacnun, consideró a la emergencia como “una institución clave para el sistema político” y recordó que así fue interpretado desde la Reforma Constitucional del 94. “Hay hambre en Argentina”, justificó.
Además, aseguró que no se trata de “ningún desguace del Parlamento” e hizo hincapié en que las facultades otorgadas al Ejecutivo podrán ser monitoreadas por la Comisión Bilateral de Trámite Legislativo.
A su turno, el senador del PRO, Esteban Bullrich, manifestó que “es un día triste para nuestro bloque y para la República, porque después de la asunción de Alberto Fernández me había esperanzado con el llamado al diálogo”.
“Esa esperanza se diluye con este proyecto de ley. Esta ley ignora las instituciones, hace de este Senado una herramienta inútil para la construcción de consensos”, agregó.
“No somos el Congreso del Presidente Fernández. Somos el Congreso de todos los argentinos. El hedor en esta Cámara no se va a ir luego de la aprobación, va a continuar mientras la ley continúe vigente”, señaló.
El entrerriano de Juntos por el Cambio, Alfredo De Angeli, rechazó “delegar facultades” propias del Congreso y expresó: “¿Cómo vamos a volver a nuestras provincias?”.
Además, como dirigente agropecuario criticó la ampliación del esquema de retenciones que propone la iniciativa y anticipó su no acompañamiento al proyecto: «Las retenciones van en contra de nuestra Constitución y perjudican a las provincias. Son un derecho de exportación no coparticipable que tenemos que debatir”.
El senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli, arrancó su alocución felicitando a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Hace un año todos éramos chorros y hoy escucho que hay muchos que se llenan la boca hablando de consensos y de Perón y no se hacen cargo de nada”, explicó.
“Desde ya que necesitamos consensos. Pero tenemos que ponernos de acuerdo en qué. ¿Vamos a convalidar la utilización que hicieron de la Corte, la persecución política, la utilización que hicieron de los fondos reservados? No es cuestión de cerrar la grieta, es cuestión de hacerse cargo de las cosas que se hicieron y ahí podremos empezar”, continuó.

Retraso, proyectos, asunciones y nuevas designaciones

El cuarto intermedio de una hora y media fue pedido por el titular de la bancada de Juntos por el Cambio en el Senado, el formoseño Luis Naidenoff, quien argumentó la falta de tiempo para analizar el proyecto que ingresó a la Cámara alta recién a las 15.50 de hoy.
El receso fue aceptado así por el jefe del bloque oficialista José Mayans. Sin embargo, se acordó que previo al mismo se debatirían otros temas. Así el Senado aprobó el permiso para que el presidente Alberto Fernández viaje al exterior y –por unanimidad- el ingreso y salida de tropas extranjeras para ejercicios combinados.
Además, aprobaron por 63 votos a favor, uno en contra y una abstención, el nuevo pacto fiscal acordado con los gobernadores. El mismo suspende el acuerdo que regía desde 2017 y les permite a las provincias recaudar más impositivamente en sus respectivos territorios.
También juró la senadora Clara Vega, en reemplazo de la radical riojana Inés Brizuela y Doria, que asumió como intendenta de La Rioja y se eligieron las autoridades que faltaban designar por Juntos Por el Cambio.
Así fueron designados como vicepresidente del Senado, Martín Lousteau; como vicepresidenta segunda, la cordobesa Laura Rodríguez Machado y como nuevo prosecretario parlamentario, Pedro Tunessi.
(Fuente: Ámbito)


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