Diputados debate el proyecto de Solidaridad Social y Reactivación Productiva


El proyecto establece la creación de un impuesto a la compra de dólares para turismo o atesoramiento, aumento de alícuotas del impuesto a los bienes personales, moratoria para las pymes, congelamiento y revisión de las tarifas, suba en las retenciones y la suspensión de la movilidad jubilatoria.
En la primera sesión extraordinaria conducida por el bonaerense Sergio Massa, el Frente de Todos se encaminaba a lograr su objetivo de sancionar esta ley clave para el gobierno ya que logró cosechar el respaldo de los interbloques Federal -integrado por Consenso Federal y diputados cordobeses- y de Unidad Federal para el Desarrollo, que conduce el mendocino José Luis Ramón.
Con el claro rechazo de Juntos por el Cambio, la bancada oficialista -que preside Máximo Kirchner- contó con la colaboración de los dos interbloques para formar el quórum de 129 diputados para abrir la sesión, y además tenía garantizado el apoyo de esos legisladores para la sanción en general y en particular.
El presidente Alberto Fernández aseguró hoy que el oficialismo cuenta con los «votos necesarios para aprobar» el proyecto de ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva «en su actual versión», pero señaló que le sugirió al bloque oficialista mejorar la ley para «construir confianza entre todos y que nadie dude de nuestros propósitos sinceros».
Explicó que le había «sugerido» a Máximo Kirchner «mejorar la ley que se está tratando».
Fernández también propuso que los diputados incorporen «un artículo que disponga que el Poder Ejecutivo deberá establecer mecanismos de compensación de los efectos de los derechos de exportación específicos para pequeños productores y cooperativas».
De hecho, el Frente de Todos acordó con bloques opositores un cúmulo de cambios para que queden excluidos de la suspensión de la movilidad jubilatoria los docentes, los científicos, los beneficiarios de la ley Brisa (victimas de femicidios) y las pensiones graciables para ex presos políticos, así como cambios en las retenciones para las pymes agropecuarias, y la eliminación del artículo que impedía incorporar prestaciones al Programa Médico Obligatorio.
El debate fue abierto por el diputado del Frente de Todos Carlos Heller, quien destacó «el rol del Estado para defender a los más débiles».
Heller remarcó que «este gobierno considera a la función pública como herramienta de transformación, y en el rol del Estado es donde reforzamos la idea de defender a los más débiles y aplicar la justicia distributiva».
El macrista Luciano Laspina rechazó el proyecto al sostener que se «otorgan superpoderes e implica un cierre del Congreso, y es un abuso del artículo 76 de la Constitución Nacional» y denunció que el «congelamiento de las jubilaciones superiores a la mínima terminará judicializado».
Laspina dijo que «rechazamos este proyecto en nombre del 40% que votó por Juntos por el Cambio para evitar que vuelvan el populismo y los superpoderes» y señaló que «no aceptamos que quieran cerrar el Congreso».
José Luis Ramón, por su parte, expresó el respaldo del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, aunque expresó algunos reparos, como la duración de las emergencias propuestas en la iniciativa.
El santafesino Luis Contigiani ratificó hoy la posición del lavagnista interbloque Federal al señalar que seguirá «trabajando para terminar con el tema del odio», que «no hay República sin justicia social» y que esa bancada «no se para en ninguno de los dos lados».
En tanto, Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, reclamó «que la crisis no la pague el pueblo trabajador» y en cambio «la paguen los grandes empresarios que la generaron», al cuestionar el proyecto oficialista.

Tomaron juramento a diputados

La cámara baja tomó juramento a una veintena de diputados que reemplazarán a los legisladores que presentaron sus renuncias para desempeñarse como funcionarios en el gobierno del Frente de Todos, en la primera reunión plenaria del cuerpo que preside Sergio Massa.
El plenario legislativo aceptó las renuncias en una breve sesión especial, en la que 23 diputados prestaron juramento y se sumaron a la sesión que debate el proyecto de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que contempla declarar la emergencia pública.
Uno de los diputados que juró fue el titular de la Corriente Clasista y Combativa Juan Carlos Alderete, en reemplazo del ministro del interior Eduardo «Wado» de Pedro, y lo hizo por «los trabajadores, por los pueblos originarios, por el Partido Comunista Revolucionario, por Otto Vargas, René Salamanca, por los movimientos sociales y por los cayetanos, y por los 30.000 asesinados».
De hecho, la mayoría de los diputados que hoy se suman al Frente de Todos, que conduce Máximo Kirchner, prestaron su juramento por Perón, Evita, Néstor, los desaparecidos, el movimiento feminista, y un diputado Marcelo Koening se refirió al peronismo «como hecho maldito del país burgués».
Los diputados que presentaron juramento fueron los bonaerenses del Frente de Todos Alderete, Marcelo Koening, Nicolás Rodríguez Saá, Héctor Fernández, Jimena López, Federico Fagioli y Romina Maricel Uhrig, el neuquino Carlos Vivero, y el salteño Juan Emilio Ameri, la santigueña María Luisa Montoto, y la fueguina Inés Carolina Yutrovic.
También se sumaron al Frente de Todos los porteños Carlos Heller y Mara Braver, la entrerriana Carolina Gaillard, los santafesinos Patricia Mounier y Mateo Bogdanich, la formoseña Nelly Ramona Daldovo, la rionegrina Ayelén Spósito: el catamarqueño Edgardo López Rodríguez, y el sanjuanino Francisco Guevara.
También prestaron juramento el radical Álvaro De Lamadrid en reemplazo de Martín Lousteau que se sumará al bloque de la UCR, y la cordobesa Claudia Márquez y el bonerense Jorge Sarghini, que se integran al interbloque Federal, que encabeza Eduardo «Bali» Bucca.
(Fuente: Télam)


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