Operativo “libertad”


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La presión de los «presos K» para salir en libertad después del 10 de diciembre va camino a convertirse en un problema real para Alberto Fernández. A las declaraciones de Roberto Baratta y Lázaro Báez, que salieron a marcarle la cancha al presidente electo, se sumó ahora nada menos que Julio De Vido. El ex ministro, que se definió como un preso político y víctima de «una persecución feróz», dijo en una entrevista con Santiago Cuneo que «no puede haber un gobierno peronista con peronistas presos».


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