Pagar, rezar y pensar
Por Trivia Demir
La última semana neta de julio comienza en Chubut sin el inicio de clases por un paro por 48 horas determinado por los docentes, y con parte de los agentes provinciales de brazos caídos, ya que terminarían de cobrar sus salarios entre hoy y el miércoles 24. Además siguen los reclamos de proveedores privados y sindicatos que ven peligrar sus propios compromisos, producto de la situación financiera que afronta la Provincia. Para todo esto hay mesas de diálogo y presuntas estrategias de contención en marcha, según afirman extraoficialmente desde Fontana 50. Sin embargo lo que más preocupa es la evidente puja política que funge detrás de la escalada de presiones surgidas ni bien aparecieron las primeras complicaciones post electorales.
Por esto está convocada una mesa política de urgencia entre el Gobernador, el núcleo duro de ministros y los intendentes, a fin de plantear la situación semestral que deberán tener en cuenta en el marco de lo que queda de la gestión 2019.
Quienes están acostumbrados a peinar los vaivenes del poder, consideran que mucha de esta tormenta interna se tranquilizará una vez atravesadas las PASO y definidas las perspectivas electorales de Cambiemos y del Kirchnerismo fernanderizado. También definidos los espacios de poder que restan dirimirse en Chubut, y donde emergen fuerte las pujas por el control de la ciudad-estado de Comodoro Rivadavia y las tres bancas legislativas nacionales en juego. Cómo sea, está dicho que nada de esto está completamente a favor de Mariano Arcioni, rodeado por problemas de gestión, por falta de volumen político de un gabinete heredado, y cuyo Frente electoral prácticamente implosionó a partir del 10 de junio. Hay quienes incluso afirman que ese era el plan de fondo del peronismo provincial, o por lo menos de la parte del PJ que acompañó al escribano: ´Que reeligiera, pero debilitado´. Tan pero tan notable fue todo esto, que la situación de Arcioni y su soledad conductora fue este mes casi similar a la que sobrellevó ni bien fallecido Mario Das Neves y asumido como titular del Ejecutivo. En términos de márketing e imagen, es como que se dio por tierra con toda la fortaleza política que suele continuar a una reelección electoral de la talla que consiguió el oficialismo chubutense. Y en eso hay mucho dato de la realidad que ayudó, pero también hay decepciones de poder anticipadas.
Datos de la realidad
El primero de los temas fue que ni bien reelecto Mariano Arcioni, su gobierno entró en el descalabro de pagos de sueldo escalonado en el que aún se encuentra, y sin anuncio ni anestesia. Un proceso enrarecido que debió ejecutar en su primer mes como ministro de Economía, el contador Luis Tarrío, tras el reemplazo de Alejandro Garzonio, quien pasó a cumplir funciones en la Contaduría General. El cargo de Tarrío en la subsecretaria de Coordinación Financiera habría sido ofrecido al exministro Pablo Scocca, pero no habría aceptado. Dicen los que saben que es porque los números de Chubut y los meses que vienen están muy complicados en la práctica. Algo que reduce de plano las aspiraciones a manejar las finanzas en tiempo de achiques, tomar serias responsabilidades con causas aún abiertas, y atajar las ansiedades públicas, a costa de mucho estrés y poca popularidad. Según fuentes calificadas, la intención es reforzar mucho más el trabajo financiero y para ello habría ya un compromiso incipiente de un exministro de Economía vinculado a la gestión Buzzi, que se podría sumar a la actual estructura de Arcioni el próximo mes, o en su defecto, a partir del 10 de diciembre próximo.
El tejido de poder
Ante el vacío que se evidencia, las relaciones políticas está claro que están tensas, ante lo cual Arcioni deberá fortalecerse con una construcción propia, o ceder espacios importantes a las aspiraciones de sus aliados electorales rápidamente a fin de llegar a diciembre intacto. Por ahora, la versión extrema de llegar a someterlo a un juicio político por “malversación” por parte de la oposición, se habría diluido al ritmo de las imposibilidades prácticas. “No da el tiempo para un proceso de esa naturaleza”, habría confirmado un experimentado legislador. La movida tenía por intención lograr su renuncia o un proceso destitutivo que incluso le impidiera asumir su período de gobierno 2019-2023.
La próxima sesión legislativa será el 25 de este mes y después quedan otras 17 sesiones previas al 10 de diciembre. Con lo que se entiende, el tiempo que queda y el proceso no será nada fácil de llevar. Además, la futura Cámara, con un bloque mayoritario de 16 legisladores de Chubut al Frente, no garantiza tampoco tranquilidad y gobernabilidad a Mariano Arcioni, si antes no logra entenderse con sus aliados electorales.
La plata que falta
La coyuntura además no está para jugarretas personalistas. Los números provinciales están demasiado finos, y lo que viene dependerá del consenso político que exista y del esfuerzo conjunto que se haga.
Los datos duros muestran que en el primer semestre de 2019, todos los ingresos no fueron lo que se esperaba y hubo una caída demostrable. Y si bien los ingresos por impuestos crecieron, representan apenas el 27% de la masa de ingresos provincial. De enero a julio, Chubut recibió 3.463 millones menos de coparticipación comparando iguales períodos respecto al año anterior. Además a Chubut se le liquidaron regalías sobre un valor de crudo inferior a 57 dólares, por debajo de los 64 del año pasado y más lejos aún de los 72 que se habían estimado en las proyecciones del presupuesto provincial 2019, lo que significó una disminución de ingresos que, según una estimación del Ministerio de Hidrocarburos que publicó el columnista Raúl Figueroa, representó alrededor de unos 10 millones de dólares menos (casi $400 millones) que no entraron en las arcas provinciales.
A la par, el fondo sojero que reclama y aspira a recuperar el gobierno provincial y por el cual este jueves habrá una nueva reunión en Nación, implica unos 1.000 millones de pesos al año que tampoco están entrando, mientras que los subsidios al transporte, que dejaron de existir en el presupuesto nacional 2019, significan alrededor de 600 millones de pesos que también dejaron de llegar.
Además, el peso de la inflación también impactó de lleno en la crisis financiera que tiene la Provincia. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en el primer semestre de este año, los recursos enviados por Nación a Chubut se reducen en casi un 4,5% al compararse frente a la inflación acumulada en el mismo período.
¿De dónde sacar?
A la par de las urgencias de coyuntura, el proceso de consolidación política del gobierno de Arcioni (este y el próximo) es fundamental para pensar en una provincia no sólo sin sobresaltos sino que aspire a recuperar la independencia del endeudamiento y del sometimiento centralista. Sobre todo con la tremenda incertidumbre que aflora para los estados subnacionales, de cualquier conducción nacional que logre el triunfo en octubre próximo.
La acotada matriz productiva provincial atada mayoritariamente a la producción hidrocarburífera es un lujo que ya no se puede dar, una provincia rica en recursos y posibilidades, pero acuciada por los descalabros financieros. De hecho, antes que termine julio, Chubut aún debe afrontar un vencimiento por 31,2 millones de dólares, prácticamente, el mes completo de los ingresos por regalías petroleras. Esta foto es precisamente la que indica a todas luces que el problema central, además de la administración de momento, ya se centra en pensar un modelo de desarrollo con otros pilares e ingresos activos que deberá abordar el gobierno próximo. Entre ellos estará la avanzada de la minería en la meseta, los nuevos aportes de las renovables a la matríz energética nacional, las exportaciones de gas, y las de la pesca pesca, todas producciones que deberá evaluarse de que manera impactan y de que manera se necesiten que impacten en la caja pública. Una tarea que requerirá de expertos, de consenso social, pero sobre todo de fuertes y seguros acuerdos políticos. Para eso, habrá que tener voluntad, intención y fe. Cómo Decía San Agustín, “Reza como si todo dependiera de Dios, pero trabaja como si todo dependiera de ti”. Habrá que ver…
Fuentes: NA, ADNS, LN, propias