Dos acusados del “doble crimen narco” de Madryn recuperaron la libertad
Hasta el pasado miércoles, la causa federal que investiga los homicidios de Federico Lomeña y Héctor López, ocurridos en el mes de diciembre del año pasado, tenía un total de nueve detenidos.
Dos de ellos, investigados por el crimen de Lomeña únicamente, fueron beneficiados con la “falta de mérito” por parte de la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia; se trata de Nicolás Wild y Genaro Martínez, de 34 y 21 años, respectivamente, sobre los cuales la Justicia consideró que no había pruebas relevantes para sospechar de que hubieran estado involucrados en el asesinato. La fiscalía los señalaba de haber facilitado el vehículo para trasladar el cuerpo sin vida de Lomeña del lugar del crimen hasta el lugar donde fue enterrado en Playa Paraná.
Los cuerpos de ambos amigos, quienes también eran investigados por “narcomenudeo” por parte de la Justicia Federal en otra causa, aparecieron el 18 y 19 de diciembre del año pasado, pero habían sido ultimados días antes, en el marco de lo que fue señalado inicialmente como un “crimen con sello narco” por los fiscales que intervinieron, lo cual hizo que la Justicia ordinaria se declarara incompetente para investigar los homicidios, y tras varios meses de idas y venidas, la causa pasó al Juzgado Federal 2, a cargo de Gustavo Lleral.
Una semana desaparecidos
En el caso de López, de 25 años al momento de su muerte, sus familiares habían radicado la denuncia por desaparición el 11 de diciembre, horas después de que su auto, un Volkswagen Vento, fuera hallado en un predio de El Doradillo por personal técnico de Servicoop que realizaba reparaciones en el sector y advirtió la presencia del vehículo sin ocupantes.
Tras requisar el vehículo, se constató dentro del mismo la presencia de manchas hemáticas que lo habían “lavado” con nafta; aparentemente, para borrar huellas dactilares. A metros del auto fue encontrado el celular de López, con manchas hemáticas, y su documentación personal. Una semana más tarde, el cuerpo del joven fue hallado semienterrado en una zona cercana, con la que los investigadores no habían podido dar durante los primeros rastrillajes; presentaba ambas manos seccionadas de manera “no quirúrgica”, y señales de haber sufrido un fuerte traumatismo de cráneo, provocado por un elemento contundente y que le habría ocasionado la muerte; otras versiones dan cuenta de que López habría fallecido tras una fuerte pérdida de sangre, luego de que sus manos fueran amputadas.
Cómo dieron con el cuerpo
En el caso de Lomeña, su cadáver fue encontrado enterrado en las inmediaciones de Playa Paraná, a unos cien metros del camino de ripio que conduce a Cerro Avanzado; estaba cubierto con bolsas, cal, y presentaba signos de haber sido asfixiado, además de “al menos veinte” heridas de arma blanca.
El hallazgo fue posible a partir de que testigos de identidad reservada aportaran información de su paradero.
Según los investigadores, el crimen habría ocurrido incluso antes que el de López, el 6 de diciembre, en un domicilio de la calle Berwin al 200 de Madryn, que pertenecería a un familiar de uno de los imputados.
Las señales de Cerrudo
El tercer eslabón en el circuito inicial del “narcomenudeo” fue Nicolás Cerrudo, un amigo de ambas víctimas que tomó la decisión de quitarse la vida, luego de declarar en la Fiscalía; fue hallado por familiares en la casa familiar de la calle Hansen.
Tras peritar varios teléfonos celulares, la Justicia (Provincial) había tenido acceso a una conversación a través de WhatsApp, en la que Cerrudo, en un grupo que compartía con varios imputados, pedía ayuda para “matar a un transa”, para lo cual sus amigos le pedían a cambio de la ayuda, marihuana y otros elementos.
El joven de 20 años, que mantenía una vida social activa junto a varios de los señalados e la causa, dejó una última carta en la que advertía que “esto pasa por jugar con fuego”.
Inicialmente, algunas señales que arrojó el cuerpo de Cerrudo daban cuenta de posibles “torturas” infligidas, lo que hizo sospechar de la hipótesis del suicidio; no obstante, la misma fue confirmada por los peritos forenses.
La estrategia de algunos acusados
Otra línea de investigación plantea que la decisión del muchacho de quitarse la vida respondería a que, con la información aportada a la Justicia en calidad de testigo, habría quedado en evidencia su participación en los homicidios; según uno de los últimos fallos del Juzgado Federal 2, varios de los detenidos habían señalado a Cerrudo como la persona que planificó los asesinatos, no obstante en varios de los casos, dichas declaraciones fueron entendidas como una estrategia de los implicados para desligarse de dicha responsabilidad y acusar a una persona que ya estaba fallecida.
Los datos aportados por Cerrudo habrían originado las detenciones de Nicolás Wild y Genaro Martínez, quienes ya recuperaron la libertad tras la “falta de mérito” dictada por la Justicia Federal; en caso de que no aparezcan nuevas pruebas que los incriminen, a futuro podrían ser sobreseídos.
Qué dijo la defensa de Wild
Recientemente, el abogado de Wild, Guillermo Hervida, remarcó en declaraciones con Radio 3 que su cliente no tiene “nada que ver” con la participación que le endilgaban sobre el homicidio de Lomeña.
“Fui designado como abogado co-defensor del joven Nicolás Wild, a quien el juez federal lo sentenció como consorte del delito de ‘homicidio doblemente agravado en concurso con premeditación de dos o más personas y enseñamiento’, ocurrido el hecho en diciembre del pasado año”, comentó el letrado, agregando que, luego de la audiencia por la apelación realizada, “luego de informar oralmente y citando los motivos por los cuales mi defendido no era partícipe en modo alguno del delito que se le enrostró, solicité la inmediata libertad, en razón de no existir pruebas suficientes que lo incriminaran; y el fiscal federal de Comodoro Rivadavia pidió la falta de mérito, con lo que se concedió el beneficio de la excarcelación, que se concretó en la Seccional Primera de Trelew”.
Habría ayudado a llevar el cuerpo
La causa ahora cuenta con siete detenidos por los homicidios: “En el caso de Wild, solamente, él estaba acusado de ser ‘co autor’, pero únicamente en una de las muertes, la de (Federico) Lomeña”, planteó Hervida.
En cuanto a Genaro Martínez y su defendido, el abogado deslizó que ambos habrían sido conducidos (al lugar del crimen) “bajo amenaza”, aunque “en el caso de mi cliente (la acusación tuvo lugar) por acompañar a Martínez”.
Sobre la detención de Wild, su abogado patrocinante sostuvo que la misma se dio “por dichos de un testigo”, sumando a ello que “el juez dice que era una banda organizada y que se utilizaron distintos roles para cometer este homicidio, no dice que ‘Wild fuera’ el autor material, sino que él ayudó a llevar el cuerpo para que lo enterraran otras dos personas que no conocía”.
“No conocía a Lomeña”
Otro de los temas a los que Hervida se refirió fue la estrategia de algunos implicados que, buscando constituirse como “arrepentidos”, responsabilizaron a otros de sus pares por los homicidios de Lomeña y López: “El arrepentido que envió a otro al frente es uno que luego apareció ahorcado”, sostuvo en relación a Cerrudo, agregando que “se autoincriminó y se suicidó”.
Wild “declaró como un testigo” en el fuero provincial, aclaró el abogado, sumando a ello que “luego, cuando la causa fue tomada por el Juzgado Federal, “le tomaron declaración indagatoria y él vuelve a ratificar todo lo dicho como testigo”.
Consultado sobre si tenía relación con alguna de las víctimas, y específicamente con Lomeña, de cuyo crimen se lo acusó en principio como partícipe, Hervida señaló que “no lo conocía”.
Lo trasladaron en un mueble de madera
De acuerdo a lo arrojado por uno de los fallos más recientes del juez Lleral, en el caso del procesamiento de Genaro Martínez, el documento describió el momento en que aparentemente Lomeña fue ultimado: “El día 8 de diciembre de 2018, junto a Nicolás Aldo Wild, en su auto Renault Clio, fue hasta el domicilio sito en calle Berwin 2** de Puerto Madryn, Chubut, propiedad de ‘J. A.’, a fin de trasladar junto a Nicolás Cerrudo y Nalib Zajur, el cuerpo de Federico Lomeña que había sido introducido por éstos, en un mueble de madera, hasta la Playa Paraná, lugar en que enterraron el cuerpo envuelto en una bolsa de nylon negra de nylon y utilizando cemento y cal para tratar de acelerar la descomposición del cadáver”.
El fallo continúa: “Dos días antes, esto es, el 6 del mes y año mencionados, Nicolás Cerrudo, junto a Aaron Sepúlveda, Genaro Carrizo, Nicolás Valencia, y ‘B. B’, previo a acordar el encuentro en dicho inmueble presuntamente a fin de matar a la víctima, convocaron a Federico Lomeña, quien a su arribo habría comenzado una discusión vinculada a cuestiones económicas y relacionada con la comercialización de estupefacientes”.
Crimen por encargo
Acto seguido, según describe el documento, habría sido golpeado “entre todos y con el uso de elementos corto punzantes le asestaron varias puñaladas, por lo menos veinte, las que por informe preliminar de autopsia, impactaron en la zona torácica, hepática, renal, pulmonar, cardiaca entre otras, a la par que con una remera, rodeaban el cuello, provocándole una fractura de cartílago cricoides, provocando la muerte la herida con arma blanca en la zona cardiaca, lesiones letales y que provocaron un sufrimiento extraordinario y no necesario”.
Además, “la acción que habrían ejecutado los nombrados habría sido promovida por ‘H. M. C’., alias ‘El Mendocino’, quien los habría determinado a obrar como lo hicieron, esto es, dando muerte de la forma antes descripta a quien en vida fuera Federico Lomeña”.