The New York Times se metió en el debate sobre aborto en Argentina
The New York Times, uno de los diarios más importantes de Estados Unidos, lanzó hoy una contratapa entera dedicada uno de los debates más fuertes de los últimos años en nuestro país, manifestando claramente la postura editorial a favor del proyecto de ley que se tratará mañana en el Senado. Puntualmente, quien desarrolló esta iniciativa fue Amnistía Internacional.
La publicación ocupa toda la última página del periódico, es toda verde y tiene la figura de una percha, que simboliza a los abortos clandestinos, ya que este elemento se utiliza en algunas oportunidades para interrumpir los embarazos.
En el aviso, entre otras cosas, también les dice a los senadores argentinos que el mundo los está mirando, haciendo referencia a la sesión que se desarrollará el jueves en la Cámara Alta del Congreso de la Nación.
Por su parte, Erika Guevara-Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas, manifestó que «queremos enviar un mensaje a los senadores de Argentina: el mundo los está mirando. Está observando para ver si votarán a favor de las mujeres y para poner fin al grave sufrimiento causado por la criminalización del aborto».
En tanto, la directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, Mariela Belski, remarcó que «los millones de mujeres y niñas que tan apasionadamente han luchado por sus derechos deben saber que la gente de todo el mundo se solidariza con ellas. Es hora de que los senadores demuestren que también apoyan a las mujeres».
«Las complicaciones derivadas de los abortos inseguros son una de las principales causas de muertes maternas en Argentina. La penalización del aborto no detiene el aborto, sino que lo hace inseguro y peligroso», dijo Erika Guevara-Rosas.
«Mañana, los senadores en Argentina tienen la oportunidad de cambiar una legislación que ha castigado a las mujeres por sus decisiones reproductivas y las ha condenado a sufrir. Esto podría ser el comienzo de una sociedad más humana y compasiva que reconozca los derechos humanos de las mujeres y personas con capacidad de gestar», concluyó la directora de Amnistía Internacional para las Américas.