Sensaciones y algo más

Por Trivia Demir

La semana culmina con nuevas sensaciones, la oscilación del dólar que marcó un nuevo descenso, la solución del conflicto docente y otros encontronazos sectoriales que apretaban el ánimo popular, y la disminución del nivel de confrontación política ayudado por el receso legislativo y la feria judicial. El inicio de vacaciones de invierno y el aumento de la movilidad interna de viajeros también ayudan a renovar actitud en diferentes provincias. Sin embargo hay preocupaciones de fondo que se acentúan.
De hecho, como pocas veces reaccionó el gobernador Mariano Arcioni desafiando al poder central. Y es que el ajuste que plantea la Nación, ya dejó de ser una “sugerencia” de meta a consguir y se fue transformando en medidas concretas que irán ejecutando.
Ayer mismo se supo que el recorte será de $300.000 millones entre la Nación y las provincias. Bastante superior al previsto en principio, cuando se proyectaba en $200.000 millones, por el aumento para las jubilaciones y los planes sociales; y de hecho, este recorte se busca definitivamente repartir en costos con los gobernadores.
Este fin de semana, el Gobernador de Chubut entra a la segunda quincena de julio con acción y reacción. Ayer mismo Arcioni se refirió a la necesidad de las provincias patagónicas de avanzar “de manera mancomunada hacia el reconocimiento en conjunto, dejando de lado diferencias políticas y criticó la intención del Gobierno Nacional de reducir lo invertido en la provincia. “Bajo ningún punto de vista debemos estar alcanzados por esa reducción porque somos la quinta provincia que más aporta a Nación. El ministro Frigerio sabe cuál es nuestra postura y para poder discutir este tipo de cuestiones tenemos que hablar con los números en la mesa”, dijo Arcioni, mostrando ya alguna diferencia clara del Cambiemos que alguna vez fue hasta alternativa política propia.

Lo que se viene

Como punto de partida para discutir el ajuste fiscal con las provincias, el gobierno de Mauricio Macri calcula que la reducción del déficit para el proyecto de presupuesto de 2019 implicará un recorte de $300.000 millones. La poda de gastos, bastante mayor de la prevista originalmente, debería ser compartida por mitades entre la Nación y las provincias, según pretende el Presidente.
Así las cosas, la Nación reduciría $150.000 millones en sus gastos, y los 24 estados provinciales, otros $150.000 millones. «Pensamos en un esquema de cincuenta y cincuenta por ciento», dijo un alto funcionario de Balcarce 50.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , comunicó esta última estimación en la reunión de gabinete del martes último en la Rosada, y la repitió en el encuentro del miércoles en Olivos con cinco ministros de Economía de las jurisdicciones controladas por Cambiemos : Buenos Aires, CABA, Mendoza, Jujuy y Corrientes.

Estimaciones al margen

“El ajuste superará en $100.000 millones el previsto originalmente. Pero podría reducirse en algo si aumentaran los ingresos, ya sea a través de una suba de impuestos o de una mayor recaudación por actividad o por inflación. Esto último también haría crecer los gastos”, especuló el matutino porteño La Nación.
A su vez, tal como anticipó el portal Infobae, “el aumento de la reducción del déficit fiscal obedece a que la fórmula del incremento de jubilaciones y de gastos sociales, incluida la Asignación Universal por Hijo (AUH), dará una suba superior a 2018 y al aumento previsto en la inflación para el año próximo”. «Si aumentaran los ingresos vía suba de impuestos o de recaudación, ese recorte de $300.000 millones se reduciría», explicaron en el despacho de un ministro en la Casa Rosada.

Recalculando

El acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fijó que el déficit se reducirá del 3,8% del PBI con que cerró en 2017 a la meta de 2,7% para 2018, es decir, que deberá alcanzar un desequilibrio de $365.000 millones. Y el año próximo se reducirá a 1,3% del PBI, unos $175.000 millones. Según los cálculos de Hacienda, cada punto del PBI equivale a US$5000 millones o $135.000 millones.
En teoría, según esos números, la reducción entre este año y el próximo sería de $190.000 millones. Pero, como las jubilaciones aumentarán más que la inflación, habrá que aumentar el recorte de gastos y la cifra se estiraría a $300.000 millones.
Esto es así porque la fórmula de ajuste de las jubilaciones, asignaciones familiares, planes sociales y la AUH se aplica sobre la inflación pasada: en 2018 será superior al índice previsto para 2019. En 2018 aquellos haberes fueron perjudicados.
La inflación prevista para 2018 será del 27%, según la meta acordada con el FMI, y ello disparará mayores aumentos de jubilaciones y planes sociales para 2019. Y para el año próximo la meta de inflación acordada con el FMI es del 17%.
Los aumentos jubilatorios se componen en un 70% de la inflación y un 30% de la evolución de los salarios en el sector formal.

Acuerdo de mesa chica

La última reunión para discutir la ley del presupuesto 2019 fue el miércoles en Olivos. Dujovne y su par de Interior, Rogelio Frigerio , recibieron a los ministros Hernán Lacunza (Buenos Aires), Martín Mura (CABA) -ambos de Pro- y a los radicales Enrique Vaz Torres (Corrientes), Lisandro Nieri (Mendoza) y Carlos Sadir (Jujuy). Son los ministros que reportan a los gobernadores de Cambiemos: María Eugenia Vidal (Buenos Aires), Horacio Rodríguez Larreta (CABA), Gustavo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gerardo Morales (Jujuy).

Las variantes

Según pudo saberse, se barajan diversas alternativas de recortes. Los gobernadores del PJ reclaman, a cambio de los recortes, que la ciudad y la provincia de Buenos Aires tomen a su cargo gastos de subsidios para energía, transportes y obras de cloacas y agua de la empresa Aysa. En total, son $110.000 millones. El Gobierno quiere endosarles al resto de las provincias los gastos de salud y educación que la Nación hace vía transferencias que van por fuera de la coparticipación federal, que son unos $140.000 millones.
En ese sentido, Hacienda podría impulsar el traspaso de las distribuidoras de energía Edenor y Edesur a la ciudad y a la provincia. Ello no significaría costo para estos distritos: ninguna recibe subsidios tras los aumentos de tarifas. Empero, Vidal y Rodríguez Larreta absorberían la responsabilidad política del manejo tarifario, sin costo económico adicional para ellos.
Sin embargo, la Nación transferiría progresivamente los gastos de los subsidios que le paga a la empresa mayorista Cammesa, que reparte la energía que se produce en todo el país a las distribuidoras. Estos subsidios deberían ser absorbidos por Vidal, Larreta y otras provincias.

Nuevo esquema

Además, el Gobierno quiere endosarles a las provincias el gasto de los giros que van por fuera de la coparticipación federal automática para salud y educación. Ese traspaso sería progresivo. Y la Nación apuntaría a retener las transferencias de capital (para obra pública), que son discrecionales y que sirven para épocas electorales, aunque parte de las obras las deberían pagar las provincias. La Casa Rosada argumenta que las provincias reciben desde 2016 más recursos que antes y que tendrán superávit fiscal en 2018. Esto de hecho, es un cambio importantísimo para distritos que dependen de las transferencias de Nación y que actualmente enfrentan una economía sensibilísima afectada por déficit, vaciamiento, desfinanciamiento y endeudamiento en dólares, como sucede con Chubut. No es extraño entonces que la parsimonia que venía caracterizando la gestión de Arcioni comience a alterarse, y hasta los fines de semana de un gabinete relajado por el parate, donde los ministros sin presupuesto a ejecutar y sin demasiadas respuestas sobre sus competencias, prácticamente son `visitantentes temporales´ en sus despachos, comience incluso a alterarse drásticamente. Por ahora, casi todos parecen haber entrado en vacaciones. Habrá que ver…

Fuentes: AF, LN, Infobae, MI, propias

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