Malestar de Alemania por la obra de una represa suspendida
El ajuste le trajo a Mauricio Macri un malentendido bilateral: por restricciones presupuestarias , decidió postergar la construcción de la represa Chihuidos, en Neuquén , y desencadenó perplejidad y cierto malestar en el gobierno de Alemania , que apadrina a Voith Hydro, una de las empresas que integran el consorcio que pretende hacer la obra. Hace un año, durante una visita a Buenos Aires , la canciller Angela Merkel había conversado con Macri sobre el proyecto.
La iniciativa era ambiciosa y, desde la óptica macroeconómica, podría ser considerada un anticipo de lo que está por venir en materia de obras públicas. Con un diseño original que data de 1970 y nunca siquiera empezó a concretarse, Chihuidos es una represa hidroeléctrica que requiere de una inversión de 2.200 millones de dólares, de los cuales el 85% debería ser aportado por proveedores alemanes e italianos y garantizado por Euler Hermes, la agencia de exportaciones de la administración Merkel, y el gobierno de Italia.