Julio poco amigable
Por Trivia Demir
Desde que viajó a Buenos Aires a reunirse presuntamente con Macri y ministros, el gobernador Mariano Arcioni no volvió a aparecer públicamente. No se sabe si prefirió quedarse en Buenos Aires, para exprimir al máximo las posibilidades de acarrear soluciones, o si pasó derecho a Comodoro a tomar fuerzas para enfrentar el segundo tramo de Julio, que nunca viene sin un agosto amenazante. Dicen que no está del mejor humor. Ni con Nación ni con los intendentes, ni con algunos empresarios que resisten la patriada del fideicomiso primaveral. Es que el esfuerzo de gobernar es duro. La mayoría de las veces se cumple la regla: se ganan aduladores, pero se pierden amigos.
La semana cierra con negociaciones tensas con Nación. El Ministerio del Interior no está dispuesto a seguir asistiendo si no se presentan los “deberes hechos” de cómo la gestión del comodorense piensa reducir el déficit y achicar gastos, además de aclarar la trama de corrupción que vació las arcas públicas. Chubut entre otras tantas cosas y compromisos de urgencia, además de sueldos y aguinaldos tiene la segunda mitad de julio, una de las grandes cuotas de vencimientos de las deudas tomadas durante los últimos años, una operatoria inaugurada por el dasnevismo y mantenida por el buzzismo que enterró de cabeza el futuro de la provincia. De hecho, el próximo martes, ya se anunció oficialmente que Chubut pagará intereses por 12,5 millones de dólares de los bonos internacionales con vencimiento en 2026, según un comunicado presentado por las autoridades provinciales. «Tengo el placer de informar el próximo pago de la octava entrega del bono BOCADE con vencimiento el 26 de julio de 2018», María Paola Giaccni, Jefa de la Unidad de Gestión de Deuda de Chubut, según publica un sitio online especializado en estas operatorias.
Como si fuera poco, la vigilia por el inicio de clases ya tensó un poco el ambiente social, que viene dolorido por el sacrificio de la escolaridad que ya perdió prácticamente la mitad del año. Los gremios están dispuestos a flexibilizar posturas y asistir a las aulas, pero si se mantienen los compromisos enunciados desde Fontana 50 y sobre todo se sigue considerando la situación real del trabajador apabullado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. La semana entonces resultará clave para avivar o aplacar los ánimos confrontativos.
Reinicia sí esta semana entrante la actividad judicial entre `embrujos´, `revelaciones´, arrepentidos, y listas ampliadas que nunca se sabe que otro escandalete destapará vinculado ya a la `película´ de defalcos que no tiene precedente en otra provincia del país, y también reactivan sus despachos los legisladores. El martes de hecho, la Casa de las Leyes espera una movilización de petroleros, pro mineros, UOCRA y otros gremios que tratarán de convencer a los diputados provinciales de avanzar en definiciones sobre cuestiones productivas, antes que nos lleve puestos el invierno en términos de actividad industrial, laboral, comercial y financiera.
Cierre con `rosca´
Entramos así a un finde con más expectativas por lo que viene que por lo que se va. Hay que decirlo, las bajas temperaturas no ayudan a la diversión, y este receso invernal para el común de los chubutenses, pasó con más pena que gloria. Climáticamente hablando, la política provinciana también está congelada. El escenario es tan pero tan complicado que a varios se les está pasando el entusiasmo por pulsear una campaña que lo acerque al sillón principal de la peatonal de una cuadra en Rawson. Hay más anotados en la lista de aspirantes a legislativos nacionales. No olvidar que en octubre de 2019 se renovará poco más de la mitad de los miembros de la Cámara de Diputados de la Nación (130/257) para el periodo 2019-2023 y un tercio de los miembros (24/72) del Senado nacional para 2019-2025. En Chubut habrá en juego 3 de las 5 bancas que tenemos en Diputados. Mientras que en 2021 terminan sus actuaciones Juan Pais y Nancy González, del Frente para la Victoria, y Alfredo Luenzo de ChuSoTo. Y allí aparece una verdadera `veta´ donde Arcioni está tratando de tentar a posibles competidores a la gobernación, en roles mucho más relajados, con fueros y eventuales `catapultas´ para regresar a una provincia más acomodada y con un camino andado para sostener aspiraciones provinciales. Hacia ese ámbito y en esa línea podrían enfilar Adrián Maderna y algunos otros referentes en carrera, que poseen militancia y manejo de territorio como moneda de cambio.
Ya hay negociaciones en el aire
Que esto suceda no extraña a nadie. La alianza oficialista Cambiemos sabe que deberá seguir dividiendo para poder consolidar armado político cada vez más propio y menos dependiente del histórico y demandante radicalismo. De hecho, el laboratorio por excelencia es provincia de Buenos Aires, y alllí, la gobernadora Maria Eugenia Vidal, ya está llendo `a los bifes´. Y aunque todavía falta para que el ministro de Economía, Hernán Lacunza, envíe el presupuesto 2019 a la Legislatura, lo cierto es que la discusión entre el gobierno y la oposición ya empezó a través de canales informales.
Sin mayoría propia, los operadores legislativos de la Gobernadora deberán convencer a un sector de la oposición para aprobar los capítulos de endeudamiento y aumentos de impuestos.
Tal el escenario actual en la Legislatura, el Frente Renovador y los bloques del peronismo dialoguista son quienes traccionarán para mejorar la propuesta de Lacunza a cambio de sus votos.
Pero, por fuera del presupuesto en sí, existen algunos otros puntos -no menos importantes- que la oposición buscará negociar. Uno de ellos son los cargos en los organismos de control que deben estar a cargo de la oposición y que Vidal mantiene, en muchos casos, vacante. No como en Chubut, por presunta falta de candidatos que quieran sumarse al hoy depreciado trabajo público, sino por clara estrategia. Por aquellos pagos, se jubiló uno de los vocales y el Tribunal de Cuentas quedó sin quórum. Desde el gobierno deslizan que retienen esos cargos para guardarlos como carta de negociación para el presupuesto. Sin embargo, legisladores del peronismo y el Frente Renovador sostienen que eso ya se negoció en el presupuesto del año pasado. Más allá del cacareo, ya estaría en marcha la teoría que una silla en el Tribunal de Cuentas será para el Frente Renovador y otra para el bloque que responde a los intendentes y que encabeza Martín Insaurralde. En tanto, el mismo esquema de reparto se hará con el directorio del Banco Provincia.
El tema de los organismo de control está generando revuelo en La Plata. Con la llegada de María Fernanda Inza a la Contaduría (ahora separada del cargo en el marco de una investigación por aportantes truchos en la campaña de Cambiemos) todos los organismos encargados de controlar y auditar los actos de gobierno habían quedado en manos de funcionarios vinculados al oficialismo. De hecho, ni en la Fiscalía de Estado, ni en la Tesorería ni en el Tribunal de Cuentas hay representantes de fuerzas de la oposición. En cuanto a la Contaduría, se desconoce si Vidal dejará al subcontador Carlos Vittor (cercano a Sergio Massa) o si buscará a alguien afín al gobierno.
El juego de los intendentes, es `cantado´
Y si en Chubut el `avispero´se le empezó a agitar a Mariano Arcioni por parte de los intendentes que ya no quieren seguir sosteniendo la coyuntura con lamentos, en Buenos Aires,
Massa capitaliza también esas situaciones e incomoda a Vidal con un proyecto para separar las elecciones de los intendentes. Tanto intendentes del Frente Renovador como del peronismo reclaman no solo los fondos ya pautados para obras prometidas en los distritos. Más allá de eso, lo que exigen es una reactualización de esos fondos en función de la inflación que generó la corrida cambiaria de mayo.
Respecto de fondos para obras en los municipios está claro que los intendentes retomarán el reclamo por el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) un sistema que funcionó muy bien en 2016 y 2017, pero que Lacunza quitó del ejercicio actual.
Pero Sergio Massa siempre quiere más. Existe un proyecto de ley que salió de las entrañas del Frente Renovador y que planteaba separar la elección de los intendentes de la del gobierno nacional y el provincial.
Para los alcaldes, tener la potestad de fijar la fecha de la elección es más que tentador. Al llegar a una elección podrían elegir adelantarla, atrasarla o realizarla el mismo día que Nación y Provincia en virtud de a quién lleven arriba como candidato. Esta es una discusión que en Chubut aún no largó, pero podría darse perfectamente. Con el desparramo partidario que quedó tras el fallecimiento de Das Neves, el colapso nacional kirchnerista y la intervención del Peronismo, además de la fuerte interna que sobrelleva el radicalismo provinciano con el incipiente PRO, hay algunos `jugadores´ liberados que estarían pensando en hacer la individual y dar sorpresa, con propuesta, proyecto y actitud nueva, que nada tenga que ver con “la vieja política” que de hecho ha demostrado un fracaso rotundo en Chubut. Habrá que ver…
Fuentes: NA, LPO, propias