Descubren 12 nuevas lunas orbitando Júpiter
Aunque los astrónomos tienen hoy la capacidad de ver cada vez más lejos en el corazón del cosmos, el interior del Sistema Solar todavía les reserva algunas sorpresas. Doce nuevas lunas alrededor de Júpiter acaban de ser descubiertas, incluyendo un extraño satélite cuya naturaleza intriga a los científicos. Una prueba más de que el planeta más grande de nuestro sistema se encuentra en el centro de un asombroso complejo gravitatorio: al menos 79 astros que van desde las grandes lunas interiores hasta los pequeños objetos que lo rodean a 30 millones de kilómetros de distancia, y que forman una versión a pequeña escala de un sistema planetario completo.
El hallazgo fue, como tantos otros, fruto del azar. Un equipo de astrónomos de la Carnegie Institution observó las lunas por primera vez durante la primavera del año pasado, mientras examinaban objetos distantes dentro del Sistema Solar, como parte de la búsqueda de un posible planeta desconocido que se ocultaría más allá de Plutón. «Júpiter estaba en el cielo cerca del área de búsqueda donde estábamos explorando objetos muy distantes», explicö Scott Sheppard, líder del grupo de investigadores, «por lo que, por casualidad, pudimos buscar nuevas lunas al mismo tiempo».
En busca del Planeta 9
Nueve de los astros descubiertos forman parte de un enjambre exterior de lunas que orbitan Júpiter en sentido retrógrado (en dirección opuesta a la rotación del planeta) y se integran en tres grupos distintos. Los investigadores creen que estas agrupaciones son, en realidad, los restos de tres grandes cuerpos que se quebraron durante grandes colisiones con asteroides, cometas u otras lunas. Las nuevas lunas retrógradas tardan unos dos años en completar la órbita. Sheppard dijo creer, también, que la naturaleza de estos cuerpos «podría estar a medio camino entre los asteroides del principal cinturón rocoso del Sistema Solar y los cometas lejanos y helados; estas lunas son probablemente mitad hielo y mitad roca».
Los autores de la investigación explican que son necesarias varias observaciones para poder calcular las órbitas de los objetos y establecer que se movían, efectivamente, alrededor de Júpiter, un proceso que ha llevado más de un año. El descubrimiento inicial de la mayoría de las nuevas lunas se hizo en el telescopio Víctor Blanco del Observatorio Interamericano del Cerro Tololo de Chile, que unos años antes había sido mejorado con una cámara de energía oscura. «Esta herramienta nos ha permitido obtener una imagen más profunda de lo que lo han hecho otros hasta la fecha» señaló Sheppard, «así hemos podido encontrar objetos más tenues y más pequeños que en búsquedas anteriores».
Los dos “satélites interiores”
Ya en 2014, el mismo equipo había hallado el objeto con la órbita más lejana conocida dentro de nuestro sistema y fue uno de los primeros en plantear la posibilidad de que un enorme planeta se oculte en el límite del Sistema Solar, más allá de Plutón. Esta hipótesis explicaría la similitud en las órbitas de diferentes objetos pequeños extremadamente distantes. Al planeta, oculto en los límites del cinturón de Kuiper, se le conoce como Planeta X o Planeta 9.Por otro lado dos de las nuevas lunas descubiertas forman parte de un grupo interior, más cercano de las que orbitan en el mismo sentido de la rotación del planeta, la trayectoria menos frecuente entre los cuerpos que siguen a Júpiter.
La luna extraña
La última luna es la más distante e inclinada de las lunas prógradas y tarda alrededor de un año y medio en orbitar Júpiter. A diferencia del grupo de lunas más cercanas su órbita se cruza con la de las lunas retrógradas exteriores. «Este descubrimiento es realmente un verdadero bicho raro con una órbita como ninguna otra luna joviana conocida», mencionó Sheppard. Para ella, se ha propuesto el nombre de Valetudo, en honor a la deidad romana de la salud y la higiene, bisnieta de Júpiter, a la que también se conocía como Salus.»Es como conducir por la autopista por el lado equivocado de la carretera», indicó el astrónomo.