ESCRITOS DEL NUEVO TERRITORIO

Pasaje a la 5ta Dimensión


Por Alejandro Lodes

Nunca mires hacia atrás, no hay nada esperanzador allí, sólo cosas que encadenan tus pensamientos. Sé libre y escoge de tus futuros aquel que más te guste.

El profesor de física nos explica que las cosas están enlazadas, unidas por una energía tan fuerte que ni la distancia puede separarlas. Y mientras creemos que es un obstáculo en realidad no propone traba alguna, sino todo lo contrario. Si sabemos usarla, podemos crear vínculos indestructibles y eternos, como olas recorriendo el océano, así es como se siente la realidad en la quinta dimensión.

Cuando todo lo que creías verdadero es mentira sonríe, ya que esa última mentira convierta todo en verdad. La vida misma es una paradoja.

Mis ojos se sienten pesados y no puedo mantener la concentración. Era la única persona o el trabajo había acabado con toda mi energía, necesitaba apagarme por un momento y simplemente su voz se silenció. Las letras de los apuntes comenzaron a verse borrosas y mi cuerpo sucumbió. Comencé a sentir el armónico sonido del mar y como si estuviera flotando me dejé llevar.

Si el tiempo es simplemente un sentir humano y cuando duermo aparece lo eterno, entonces si sueño con algo es porque a ese algo lo estaré sintiendo por siempre.

Estaba recordando a mis amigos y seres queridos, experimentando amor. Buscando entre tanta luz un rostro conocido y entonces te vi. Dicen que en los sueños los rostros nos suenan familiares pero son una mezcla creada al azar por nuestro subconsciente, y en este proceso solo podía admirar su sonrisa diciéndome con un tono agradable “No tengas miedo alguno”. Me da la mano y me muestra que estamos parados sobre el mar.

Con nuestros deseos podemos llegar tan lejos como queramos, sólo falta un pequeño impulso para despegar y sentir que todo es posible.

Fluir por ese infinito mar me hizo entender que el antes y después son simplemente transiciones del camino que observamos. Con una mirada podemos dar vida a todas esas cosas que esperan ser descubiertas, y por más asombroso que parezca somos dioses creando la realidad de otros. Aquí es donde la amistad tiene un hermoso juego, elegimos a aquellos que nos mantienen vivos y nos hacen perpetuos en la eternidad de sus recuerdos.

El futuro influye nuestro pasado, solo es una cuestión de qué tan rápido podamos llegar. El presente siente el efecto de la retrocausalidad por eso amo la velocidad.

Me resultaba muy difícil de creer en que no me hundiría hacia el fondo del océano, hasta que con sus pasos me enseñó que podíamos caminar. Mi querido mar nos acompañaba, y fue cuando comprendí que lo imposible no existe y que solo es cuestión de deseo y tiempo para que las cosas formen parte de nuestra realidad. “¿Por qué sólo caminar si podríamos estar corriendo?” le dije con tanta alegría que se sorprendió.

Las cosas dependen de mí como observadora, no voy a cerrar los ojos y soñar felicidad porque puedo construirla simplemente deseando.

“Despierte señorita Martínez” – Me dijo el profesor con un tono chistoso.
“No se preocupe señor, no estuve dormida sino un rato en la 5ta dimensión” – Pronuncié con una sonrisa mientras juntaba mis cosas, y estando lista para retirarme de la clase, lo hice.

Junté todos mis miedos y los coloqué en una caja imaginaria. Si los átomos podían comportarse de esa forma, nosotros también podríamos hacerlo estando hechos de ellos. Entonces comencé a proyectar mi futuro con las cosas que más deseaba. Desde ese momento cada amanecer, atardecer o una simple luna llena me llena de energía. Mientras me recupero de mi lesión miro hacia la costa, sintiendo la tranquilidad del mar junto al puro amor de las olas.


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