OTRO ANIVERSARIO, VARIAS CELEBRACIONES Y DEMASIADOS RECUERDOS

Nuestro tiempo es diario


“Cuida los minutos, pues las horas ya cuidarán de sí mismas”, decía Lord Chesterfield.
Es este un aniversario sesgado por una llamativa singularidad. Coinciden en ese punto los veinte años de El Diario con los diez primeros de una nueva etapa empresaria a cargo de la estructura. Y porque es el tiempo ese incontenible rio de acontecimiento que nos arrastran, y por la magia de lo eterno, en 2007 nuestro fallecido editor Pablo Dratman era quien advertía todo esto en aquel momento, como si fuera este mismo instante: “Podrían enredarse allí la rica trama del pasado con un presente labrado con criterios periodísticos innovadores y las expectativas de un futuro apasionante.
Quizás este aniversario demande una gota de calma en la tormentosa cotidianeidad periodística, antes que un prolijo relato del itinerario que siguió nuestro Diario desde su fundación.
En ese espacio para la reflexión encaja perfectamente una definición de Carlos Ulanovsky: `…vale tanto ser un buen periodista como una buena persona…vale tanto escribir bien como ser digno…´. Esa formidable síntesis podría trazar la impronta que queremos para nuestro Diario: bueno y digno.

Cargar con la realidad

Creemos en el poder de las palabras que en definitiva son nuestras únicas herramientas para forjar un producto que se meta de lleno en las entrañas de la sociedad. El Diario carga con la realidad, más allá que esa postura rompa con las reglas del objetivismo que pretenden regular la práctica periodística.
Por eso, ya lo hemos dicho, no podremos nunca escondernos detrás del disfraz de la imparcialidad. Nuestro deber como testigo de la realidad no es reportarla solamente sino admitir que se es parte de la misma. Con esos hilos ideológicos y profesionales comenzamos, hace diez año, a enhebrar un nuevo diario con protagonismo político, social y cultural a través del riesgoso ejercicio editorial y la puesta en valor de la opinión, el debate de las ideas, la diversidad y el disenso.
No creemos en las versiones oficialistas u opositoras del periodismo. Aunque adoptar una línea editorial de oposición no deja de ser tentador, todos sabemos que ese modelo muere de éxito el día en que se convierte en oficialista, del mismo modo que los medios oficialistas pasan al territorio de la oposición cuando se altera el diseño del escenario. No es sano, no es bueno y mucho menos confiable recorrer ese camino. Nosotros creemos en el periodismo crítico porque no nos enrola en bandos, no nos ata a lealtades falsas y nos permite, por el contrario, destacar lo positivo y cuestionar lo negativo.

Una matriz diferente

Nuestro Diario está perfilado con la audacia y la trasgresión que marcaron su origen. Es el primer diario nacido en la ciudad de Puerto Madryn, una matriz inédita en la historia del periodismo provincial que se forjó en Trelew y Comodoro Rivadavia. Es el diario más joven, tiene un punto de partida diferente, que se animó a recorrer otro camino hacia el resto de la provincia, y por todo eso, es distinto.
En ese contexto, se inscriben la decisión de asumir el riesgo de tomar posición explícita en nuestros intentos editoriales, como así también revalorizar el espacio para la opinión, y la creatividad intelectual y artística que tiene reservada la contratapa, un retazo de nuestro Diario poco menos que sagrado.
En esta nueva etapa iniciada hace un año (2007) marcamos con trazos gruesos nuestros propósitos en el plano periodístico y refinamos al máximo los principios que definen nuestro compromiso ideológico de cara a la sociedad. Pretendemos que sea un producto que cambie y se perfeccione en su evolución.

Apenas un instante

Somos una empresa editorial que genera trabajo para decenas de personas, y que funciona en un escenario competitivo, regulado por variables políticas, económicas y sociales que están, lógicamente, más allá de nuestro control. Queremos decir que más allá del fascinante desafío intelectual que propone el periodismo trabajamos para que la empresa se consolide y desarrolle, porque de otro modo no hay posibilidades de crecimiento. En ese contexto debemos formular un sincero reconocimiento a quienes nos acompañan con el excluyente sostén publicitario, quienes confían en nuestro trabajo informativo y quienes fungen en alianza con los objetivos asumidos”.
Se cumplen veinte años de la creación de El Diario y diez de la nueva etapa en que junto a Pablo Dratman asumimos la conducción editorial.
Ha pasado mucha historia y mucha cosas en todo ese tiempo. Hoy somos menos, pero también más grandes, más fuertes, más seguros. Veinte, diez, uno, “no es ni mucho ni poco frente a ese instante mágico donde se pone en marcha la impresora y sale el primer diario. Ese momento que no tiene la dimensión del tiempo convencional es y seguirá siendo el más importante porque marca el nacimiento diario del Diario”.

Marisa Rauta
Directora


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