La reforma fiscal en Estados Unidos enciende reclamos en las potencias industriales europeas


El Diario | Visión Global

El Senado de Estados Unidos aprobó la supresión de tres artículos de la reforma fiscal querida por el presidente Donald Trump y considerados contrarios a las reglas parlamentarias.
La votación, en las primeras horas del día, terminó con 51 votos a favor de la cancelación y 48 en contra. La identificación de los tres artículos considerados en violación de las reglas del parlamento impuso un freno a la medida, que ahora deberá pasar nuevamente por la Cámara.
La votación representa de todos modos la aprobación de parte del Senado de la versión final de la medida, que delinea la más vasta reforma fiscal estadounidense de los últimos 30 años.
El texto será nuevamente votado por la Cámara, donde se prevé su aprobación. En ese punto llegará al escritorio de Trump, que debería firmarlo antes de Navidad.
«El Senado de Estados Unidos aprobó el mayor recorte de las tasas y reforma fiscal de la historia», escribió Trump en Twitter, agregando que este jueves «el texto pasa a la Cámara para el voto final. Si se aprueba, habrá una conferencia de prensa en la Casa Blanca».
Como consecuencia inmediata, la industria alemana reclamó también una bajada masiva de los impuestos para las empresas en Alemania.
«Cada nuevo Gobierno alemán debe enfrentarse a esta competencia internacional cada vez más intensa», declaró el director ejecutivo de la Asociación de la Industria Alemana (BDI), Joachim Lang, en Berlín. Una reforma del «anacrónico derecho tributario internacional» es tanto más urgente, indicó.
La reforma de Estados Unidos incluye rebajas fiscales por casi u$s 1.500 millones. El punto principal de la norma es una importante reducción del impuesto de sociedades del 35 al 21 por ciento para las empresas.
Para el presidente de la BDI, Dieter Kempf, la rebaja del impuesto empresarial en Estados Unidos es «un absoluto reto» y podría suponer que las inversiones en otras partes y también en Alemania se redujeran.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria de Alemania (DIHK), Eric Schweitzer, espera que la reforma de Estados Unidos aumente la cantidad de inversiones de empresas alemanas en ese país y reclamó al mismo tiempo una reforma fiscal también en Alemania.
«Necesitamos una rebaja notable de la carga fiscal de las empresas para seguir siendo competitivas a nivel internacional», declaró.
La reforma fiscal estadounidense generará «presión en Alemania», alertó. «Si queremos mantener la innovación, la competitividad y las inversiones en Alemania y aumentarlas, deberemos rebajar el impuesto empresarial también en Alemania», dijo.


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