CRISTINA POTENCIÓ EL PAPELÓN POLÍTICO CHUBUTENSE DE MUÑOZ-ARCIONI. NACIÓN RENIEGA DE LA IMPERICIA PROVINCIAL, PERO SE RELAME. LEGISLADORES INORGÁNICOS CON DIETAS ULTRA CALÓRICAS E INTENTOS DE USURPACIONES DE DESPACHOS

Entreveros de fin de año


El Diario | Opinion

Por Juana de Arco*

Si algo le faltaba al gobernador Mariano Arcioni era que su reemplazo en la Cámara de Diputados se convirtiera en la legisladora más polémica probablemente de la historia legislativa argentina, sin haber hecho nada más que dar quórum, y solamente con eso, y algunas mandadas al frente insoslayables, enterrarlo un poquito más de cabeza en el vasto escenario nacional de la política. Es que
si el Gobernador ya la semana pasada había tenido que explicarle al propio ministro Frigerio como fue que la foto que le mandaron a él terminó desinteligentemente en el celular de Rosa Muñoz, ahora tendrá que elaborar por lo menos un power point para tratar de zafar ante Nación, luego del uso que hizo la atenta senadora Cristina Fernández de Kirchner de la torpeza política.
La expresidenta se regodeó a sus anchas y ni bien inauguró su primera bocanada de protagonismo, terminó enterrando un poco a Chubut, un novel aliado de Cambiemos.
En su debut como senadora luego de dos ausencias consecutivas en la Comisión de Presupuesto que integra, Cristina Kirchner se despachó con una cuestión de privilegio por la que habló más de 20 minutos y se cruzó con Gabriela Michetti que le pidió en dos oportunidades que respetara el tiempo reglamentario. «Es notable cómo su gobierno públicamente dice qué tipo de oposición quieren. Es posible que a usted y al Presidente (Mauricio Macri) no le guste el tipo de oposición que haremos. A mí no me gusta el gobierno que ustedes hacen y no por eso voy a pretender que se vaya», le dijo Cristina a Gabriela. Después de calificar de insólito el fallo de Claudio Bonadio que pidió su desafuero por la denuncia de Alberto Nisman y de defender sus fueros, cuestionó la reforma previsional y el acuerdo del Gobierno con los gobernadores.
Y allí reflotó la denuncia de la diputada por Chubut Rosa Muñoz que había contado que desde el gobierno nacional le hicieron llegar una foto de su banca vacía al gobernador de Chubut para exigirle que la legisladora diera quórum, algo que después hizo. «No fue un mecanismo extorsivo. Hubo mecanismos mafiosos. Me hace acordar a ‘El Padrino'», dijo Cristina Kirchner, con lo que dejó más al descubierto la inocentada del mensajito encandenado que nos podría salir bien caro, para la perspectiva a futuro de Cambiemos sobre Chubut.

Des pa cito…

En los pasillo rosados donde `atiende Dios´, tal el sentir federal, ya se comenta la virginidad de mando que percibe Nación en territorio del extinto Mario Das Neves. Algo que por un lado produce muy buena impresión en relación a la renovación de vínculos personales y estilo propio del nuevo Jefe de Gobierno, pero también genera mucha fricción de manos en relación a la porción de poder a influir sin demasiado esfuerzo político.
Dicen que de hecho por estos días, un Pro chubutense puro estaría tanteando candidatos para un posible refuerzo del Ministerio Coordinador con gente de Cambiemos, en lo que ya sería un gesto concreto de intervención amistosa en territorio. Algo que el peronismo y otros sectores estarían oliendo en el aire cual pan dulce recién horneado.
El miedo de los que miran desde afuera y ni se les ocurriría pelear por conducir o siquiera desestabilizar al que pilotea esta provincia en llamas, es que con todas las necesidades que tenemos, Nación haya logrado `comprar un cargo´. Esto es lo que más menos se susurraba antes de los brindis finales en numerosos mentideros provinciales. Alguien atento se sorprendió que el durísimo ministro Coordinador, Sergio Mammarelli no saliera a renegar de estos intentos públicamente. Y fue entonces cuando una calificada fuente aclaró que Mammarelli no habría dicho nada porque aun no se habría enterado, ya que `está de vacaciones por Punta Cana hasta el 8 de enero´, datos más menos. “Pero esperen que vuelva y van a ver…”, advirtió la fuente.

No lo ayuden tanto

Y mientras Arcioni hace su mayor esfuerzo por congraciarse con el poder central para encarrilar el carro financiero, los legisladores chubutenses no ayudan a empujar. De hecho, los tres senadores de Chubut votaron en contra de la reforma fiscal. Juan Mario País y Nancy González (FpV) se opusieron a ambos proyectos del Gobierno nacional, mientras que Alfredo Luenzo rechazó la reforma fiscal pero aprobó en general la norma presupuestaria. Aunque al igual que doña Rosa, después despotricó de lo lindo contra el Presupuesto Nacional 2018. «No incluye las obras para Chubut acordadas con Mario Das Neves», estampó como mostrando que nada es en realidad una `continuidad´ más allá de las expresiones y buenos deseos. Además alertó que se rescindirán los contratos de las doble trochas Madryn-Trelew y Comodoro-Caleta; y “se licitarán nuevamente», que le bajaron cantidad de fondos para obras a Chubut en relación a 2017, sobre todo de viviendas sociales a partir del nuevo esquema de financiamiento de Nación. Y cargó puntualmente contra el ministro de Economía, al que Arcioni debe pedirle financiamiento para los sueldos de diciembre, o sea para estos días.
“El ministro Dujovne negó la posibilidad de una reforma tributaria diferencial que beneficie a la Patagonia”. “Dijo que la provincia de Chubut debía bajar el costo fiscal y diversificar la explotación de sus recursos naturales”, rezongó el hombre que es comodorense y de Chubut Somos Todos, pero cada día muestras menos su desempeño orgánico, y más su faceta legislativa librepensante.

Los nidos habitados

La comidilla en el Congreso pasó además esta semana por el retorno de Cristina que incluso recuperó su antiguo despacho. La ex presidenta llegó al Senado a media mañana del lunes pasado, partió cerca del mediodía y regresó pasadas las 16. Volvió a irse ya definitivamente, después de las 17.30. La ahora senadora por Buenos Aires que por los siguientes seis años tendrá sede oficial en el centro porteño si no acontece nada raro, durante el último año visitó siempre por la tarde el Instituto Patria, ubicado a unas cinco cuadras del Congreso. Itinerario que todo indica seguirá manteniendo con fluidez, por el ritmo político que le imprimiría nuevamente a su vida.
Pero volviendo al minué de los despachos, Cristina logró ocupar gracias a negociaciones el que perteneció durante los últimos meses a Virginia García, cuñada de su hijo y senadora por Santa Cruz, y que antes había ocupado ella misma en una esquina estratégica del tercer piso del Palacio. Dos pisos más abajo, se mueve su principal rival en las elecciones bonaerenses, Esteban Bullrich (Cambiemos), en una de las oficinas más imponentes de la Cámara alta, que perteneció durante los últimos años al kirchnerista (este año randazzista) Juan Manuel Abal Medina (PJ).

Usurpaciones de alto vuelo

Mientras tanto, otros senadores no tenían aún sus despachos confirmados. Entre ellos, Eduardo Costa, que asumió por Cambiemos-Santa Cruz. En los pasillos del Palacio hay movimientos de mobiliario hace días. En el área administrativa esperaban que ya estuviera resuelta la nueva distribución de oficinas, pero todavía esta semana había aristas por pulir. Los telefonistas sólo tenían información sobre los despachos de 9 de los 24 senadores nuevos. Mientras tanto, seguían las negociaciones.
En el primer piso, el secretario administrativo del Senado, Helio Rebot, estaba encerrado en su despacho y no daba abasto de reuniones y llamados. «Es lo mismo de siempre, cada dos años aparecen las cajas, los escritorios, las mudanzas, las discusiones por los despachos y con la gente que quiere entrar pero no está registrada», confió un agente de seguridad que lleva 10 años cuidando los accesos y pasillos del Congreso. Su diagnóstico de situación estaba acertado. Es que créase o no aparecieron muchos despachos fajados. El motivo: “intento para entrar a un despacho de manera irregular». «Lo intentaron, pero no lo lograron», dijo el jefe de asesores, citando fuentes de Seguridad de la Cámara alta. «Como medida, pusieron estas fajas. Incluso fajaron despachos de senadores que siguen sus mandatos, de manera preventiva», dijo el jefe de asesores, quien aseguró: «Esto suele pasar porque se acostumbra que el senador que se va le deja la llave de su despacho al senador con el que negoció, en lugar de dejársela al Secretario Administrativo, como corresponde».
De los 24 senadores que asumieron sus mandatos el 10 de diciembre, alrededor de 15 estuvieron presentes el primer día de `clase´ en el Senado, ya sea en el Palacio o en el edificio anexo, mejor conocido como «la caja». Y no sean mal pensados, se trata de sectores identificados así porque antaño funcionaba allí la Caja de Ahorros de la Nación.

*Soy Juana de Arco, amiga de Juan de la Sota, fiel del Furia, seguidora de la Sombraonline y ceniza de tantos


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