Tony Blair ahora quiere trabajar “ad honorem”
Tony Blair ha decidido cerrar sus lucrativos negocios de asesor económico en países como Kazajistán, Kuwait o Emiratos Árabes Unidos, que le han permitido amasar una fortuna de más de 70 millones de euros en menos de una década. El ex premier laborista ha prometido que a partir de ahora trabajará gratis la mayor parte de su tiempo y que se volcará sobre todo en África. Blair, torpedeado hace tres meses por el informe Chilcot sobre la guerra de Irak, ha decidido relanzar su imagen a sus 63 años, en medio de crecientes especulaciones sobre el estado de su matrimonio con Cherie (tras la renovadas acusaciones de Rupert Murdoch por su supuesta relación con su ex esposa Wendi Deng).
El anuncio se produce en plena cuenta atrás de las nuevas elecciones en el Partido Laborista, en las que se espera que los «blairistas» -agrupados principalmente en torno al candidato Owen Smith- sufran una nueva derrota a manos de los «corbynistas». Blair descalificó hace tiempo a Jeremy Corbyn alegando que su llegada al poder sería un «peligroso experimento». Sus últimos movimientos, pasado el mal trago del informe Chilcot, se interpretan sin embargo como un posible primer paso para implicarse más en la política. De modo que el ex premier ha decidido cerrar Tony Blair Assoaciates (TBA), la nebulosa de empresas y asesorías en la que llegó a facturas 25 millones de euros al año y dar empleo a 180 trabajadores. El propio Blair ha anticipado que las sustanciales reservas de su negocio (unos 10 millones de euros) serán destinadas a sus proyectos benéficos, aunque pocos le creen. «Tony Blair ha perdido por completo los papeles y sólo se dedica a la autopromoción», se lamentaba recientemente su ex jefe de campaña en el Partido Laborista, Peter Kilfoyle, uno de sus críticos más contumaces. «Él insiste en que no es rico, pero la verdad es que está obsesionado con el dinero».