Logran reducir una proteína clave en el tratamiento contra el Alzheimer
Un importante avance contra el mal de Alzheimer incrementó las expectativas en la búsqueda de un tratamiento eficaz contra esa enfermedad neurodegenerativa, luego de que científicos de la Universidad suiza de Zurich pudieran reducir una proteína clave para el Alzheimer mediante una terapia experimental.
El hallazgo “nos hace optimistas sobre que podríamos hacer un gran progreso en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer”, manifestó el profesor del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de Zurich y líder del estudio, Roger Nitsch.
Los científicos utilizaron una terapia a base de anticuerpos humanos con la que lograron disminuir la cantidad de proteínas «beta-amiloide» localizadas en el cerebro de los pacientes con Alzheimer leve, y según se cree, los depósitos de estas proteínas en el cerebro desempeñan un papel clave en el desarrollo de los síntomas de la enfermedad, como la disfunción sináptica y la neurodegeneración.
En esta nueva fase de ensayos, se comprobó que el tratamiento con “aducanumab”, un anticuerpo monoclonal humano que ataca de forma selectiva a la proteína beta-amiloide, reduce los niveles de estas placas.
“El estudio demostró mediante un ensayo con ratones que la introducción de ‘aducanumab’ en el cerebro es posible y que, dependiendo de la dosis aplicada y la duración del tratamiento, las placas amiloides se pueden reducir; el efecto del anticuerpo es muy importante, y el resultado depende de la dosis y la duración del tratamiento”, precisó Nitsch.
Experimento médico
Los expertos de la Universidad de Zurich realizaron un ensayo, cuya duración fue un año, con 165 pacientes con Alzheimer que tenían un deterioro cognitivo o demencia leve y placas amiloides.
Los dividieron en dos grupos, uno de los cuales recibió inyecciones mensuales de “aducanumab”, mientras que el otro sólo fue tratado con un placebo.
Tras 54 semanas de tratamiento, la presencia de la proteína se redujo significativamente en las personas que habían recibido aducanumab, siendo significativamente mayor esta reducción en aquellos pacientes que recibieron dosis más altas.
En tanto, los pacientes a los que se les suministró un placebo durante esas mismas semanas no presentaban casi ningún cambio.
Aunque el estudio no tenía como objetivo medir el impacto del anticuerpo en el deterioro cognitivo, los resultados obtenidos arrojaron resultados alentadores sobre el tratamiento.
Sin embargo, los efectos clínicos del aducanumab necesitan ser conformados en futuras investigaciones, según los expertos.
“De confirmarse que el tratamiento contra las placas amiloides ralentiza el deterioro cognitivo, la forma en la que entendemos, tratamos y prevenimos el Alzheimer, cambiaría de forma importante”, concluyó Eric Remain, director del Instituto del Alzheimer de Banner, en Estados Unidos.
Más de medio millón de casos en el país
En Argentina, el mal de Alzheimer afecta a más de 500 mil personas a lo largo y ancho del país, y a pesar de que se han detectado casos en personas jóvenes, la mayoría de quienes padecen dicha enfermedad fueron diagnosticados después de los 65 años.
El “Día Mundial del Alzheimer” se conmemora cada 21 de septiembre y fue establecido por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer, con el objeto de difundir información sobre la enfermedad y otorgar herramientas a la sociedad para prevenirla, detectarla y sobrellevarla.
El Alzheimer es una enfermedad cerebral que causa problemas con la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse, a la vez que se constituye como la forma más común de la demencia.
“Demencia” es un término general para describir la pérdida de memoria y de otras habilidades intelectuales, y es tan severa que interfiere con la vida cotidiana del individuo; el Alzheimer representa del 60 al 80 por ciento de los casos de la demencia; debido a que un 70 por ciento de aquellas personas que padecen la enfermedad viven en sus hogares, el impacto de la misma se extiende a millones de familiares, amigos y cuidadores, a la vez que los síntomas suelen empeorar con el tiempo.
Algunos de los síntomas, además de la pérdida de memoria severa, son confusión, desorientación en lugares conocidos, colocación de objetos fuera de lugar y problemas con el habla o la escritura.