Una foto en blanco y negro: el buzzismo

Por Francisco Freyre

cuatroEl lunes se pasearon por los tribunales de Rawson los restos finales de la manta deshilachada que es hoy el buzzismo. Apremiado por la causa Alpesca y ya con sus fueros vencidos, el ex gobernador Martín Buzzi solo atinó a recusar a los fiscales del proceso en una maniobra apenas dilatoria. Aún en su derecho, es la misma causa por la que la actual diputada provincial Gabriela Dufour fue condenada en dos instancias. Sin embargo lo notorio fue el cortejo político que lo acompañó. Empezando por Carlos Tomás Eliceche, su compañero de procesamiento por el préstamo otorgado al Cura Segundo. O el diputado Blas Meza Evans, actual apoderado de un PJ desquiciado.
También estuvieron la ya mencionada Gabriela Dufour (que enfrenta otra causa próxima a iniciar por abuso de autoridad en el otorgamiento de permisos de pesca) y el ex ministro de educación Rubén Zárate -sobre quién también pesan denuncias por un “festival de irregularidades” durante su gestión-. No faltó tampoco Javier Touriñan, jefe postizo del bloque de diputados de un PJ con varios jefes. En el circo de la política chubutense de estos últimos años, este coro de ex funcionarios jugó a los autitos chocadores con los ministerios.

Una foto fuera de foco: la Celeste y Blanca

Claro que frente al tren fantasma del buzzismo, la Agrupación Celeste y Blanca parece el ejército aliado liberando Francia. Pero en la eterna calesita que es hoy esta versión de un PJ tan falto de peronismo, juegan al sube y baja distintos ex funcionarios, ex candidatos, ex operadores y demás bonzos electorales. Como en los viejos buques de guerra, ponen un mascarón de proa con votos propios detrás del cual se amontona una auténtica tripulación de piratas políticos.
Con Adrián Maderna vienen hoy renovadores como el eterno Héctor González -quien preside el sindicato más aristócrata y menos querido por la población de Chubut- y el empresario de medios y mecenas de varios dirigentes Jorge Aidar Bestene. También se los vio al ex ministro Norberto Yahuar y al “Peludo” Di Filippo, un auténtico viejo vizcacha de la política chubutense.

¿Qué significa renovación política?

Renovación en política significa la aparición de nuevos referentes sociales que dan el salto a la representación partidaria o institucional, que puede ser ordenada o traumática. Ordenada sería como si en un equipo de fútbol se mezclaran juveniles que “prometen” con veteranos fogueados en torneos internacionales. Traumática es cuando de tanto cerrar la puerta, los “pibes tiran a los viejos por la ventana”. Sin embargo la renovación política siempre es necesaria, porque los dirigentes son referentes sociales antes que políticos. Deben representar. Sintetizar intereses sectoriales, ideas, corrientes de opinión, voluntades.
Un ejemplo triste de cerrazón de un partido frente a la sociedad ha sido la Unión Cívica Radical. Si bien fue un fenómeno a nivel nacional, la UCR supo gobernar doce años seguidos en el pasado cercano de Chubut, siendo con Mendoza las únicas dos provincias donde la alternancia partidaria existía regularmente. El único correligionario que intenta sintonizar con la sociedad hoy es el intendente de Esquel Sergio Ongarato. Mientras los veteranos de su partido le soplan viento en contra, hoy crece a sus pies la sombra del PRO disputando su misma base de representación social.
El PJ a su vez se divide hoy entre los dirigentes que perdieron elecciones y aquellos que, salvo Adrián Maderna, Carlos Linares y algunos intendentes de pequeñas ciudades, nunca disputaron ninguna elección y por eso no representan a nadie. ¿O a quiénes representan Jorge Aidar, Héctor González o Coné Diaz?
El gobernador Mario Das Neves entiende que la sociedad oxigena la política y por eso ensambla en su gestión funcionarios experimentados y de probada lealtad con jóvenes capaces con “ganas de entrar a la cancha”. En sus anteriores gestiones Mario Das Neves sumó a una camada de jóvenes funcionarios como Gonzalo Carpintero, Pablo Korn, Diego Martínez Zapata y Pablo Das Neves. Hoy apuesta a una nueva generación de jóvenes sub cuarenta.
Chubut Somos Todos suma en su accionar político a peronistas y radicales que no se sienten representados por sus partidos, pero también a muchos referentes sociales apartidarios. Ese es el caso de Pablo Mamet, dirigente deportivo del club Huracán de Trelew y conocido comerciante de la ciudad. Como tal participó activamente en la convocatoria de un gran grupo de comerciantes que se reunió meses atrás con el gobernador, preocupados por la inseguridad y la caída del consumo.
También es el caso de Juan Ignacio Chachero, un joven abogado -con similar perfil a Diego Martínez Zapata, exitosos ambos en la actividad privada- que participa activamente de la vida política del Club Independiente de Trelew -cuyo padre preside- y del club de rugby Paturuzú.
Mario Das Neves afirma una y otra vez que la función pública y los ministerios están abiertos a todos los ciudadanos chubutenses idóneos, y con más futuro que pasado político. Si queremos que Chubut sea una canción con todos, hacen falta todas las manos todas.

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