Productores frutihortícolas declaran alerta por los costos de producción

frutasLas economías regionales atraviesan momentos críticos donde los pequeños y medianos productores anticiparon que este año no cubrirán sus costos de producción, y solicitan medidas urgentes para evitar la desaparición de miles de productores. Además, reclaman la intervención del Gobierno en la fijación del precio de los productos en las góndolas del supermercado que, muchas veces, llega al 1000 por ciento.
En este sentido, referentes de los productores frutícolas indicaron que cobran una “miseria” por el cultivo de peras y manzanas respecto al valor que ofrecen en las góndolas. De acuerdo con un estudio realizado en las últimas semanas, «en la manzana, entre lo que cobra el productor y lo que paga el consumidor, hay un 851 por ciento de diferencia, y en la pera, 1.009 por ciento».
También, remarcaron que “en 2015 estuvieron en 1 peso el promedio y este año están en 2,50, cuando el costo es de 4 pesos. El kilo de manzanas se está pagando entre 2 y 2,50 pesos. Es una vergüenza que el consumidor esté pagando tan caro cuando al productor le quedan migajas», agregaron.
Por su parte, Fernando Ferrera, Coordinador Provincial de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación, detalló la situación actual de la fruta fina en la provincia del Chubut y dijo que “a través de un relevamiento que se realizó en la provincia, se diagnosticó que la problemática puntual es que está entrando fruta más barata desde Chile, y acompañado a la baja de turismo que hubo este año, se acentuó aún más la baja en el consumo”.
En esta relación, detalló que “el diagnóstico que se está teniendo de esta situación es que hay problemas de competitividad en el sector, donde estamos siendo ineficientes a la hora de la producción por falta del manejo del cultivo, falencia de innovación tecnológica o las incidencias climáticas que afectan a los cultivos mismos” y agregó que “si bien nuestros costos de producción son más altos de los que se producen afuera, lo que tenemos que buscar es bajar los costos relativos de producción invirtiendo en tecnologías de infraestructura, realizando un correcto manejo de la producción, y mejorando los procesos de desarrollo de los cultivos”.

Reclaman achicar costos

Desde la Federación de Productores de Fruta expusieron que “las economías regionales del interior están en situación quebrante desde hace años y se han perdido muchos puestos de trabajo”. A su vez, “muchas otras economías se desarrollan en el tejido social en función de las economías regionales y se hace insostenible. El productor necesita 4.50 pesos para producir un kilo de manzanas o peras y está percibiendo 2.80 pesos en las peras y 3 pesos en las manzanas, con un quebranto para el productor de más de 1.50 pesos”.
Asimismo, dijeron que “la otra punta de la cadena, el consumidor, en la góndola compra este producto a 40 o 50 pesos y el Estado inmediatamente recupera por esa venta un 10,5 por ciento en concepto de IVA, que son aproximadamente entre 4,50 a 5 pesos”, y agregó: “o sea, está percibiendo más de lo que percibe el productor para producir y supera muchas veces el quebrante que percibe el mismo productor, lo que trae aparejado esto es que no podemos competir con estas políticas, para poder venderle nuestro producto a los mercados externos a los que normalmente le vendemos”.
De igual manera, los productores comparan esta situación con la de otros países: “Hay otros países competidores nuestros, como Chile, que ingresan productos a nuestro país a mejores precios y nos empiezan a sacar espacios, ellos producen con menos costos y son más competitivos que nosotros y eso es lo que nos está faltando”.
Por su parte, Ferreraseñaló la importancia de “trabajar en costos y en políticas activas que generen desarrollo y bajas de costos, que le den a las producciones regionales previsibilidad y sustentabilidad en el tiempo”.
Además, recordó la situación atravesada por la provincia del Chubut en el año 2011 “donde la competitividad era la misma por la diferencia en los precios internacionales”. “Luego cerraron las importaciones y el sector incrementó las ventas locales”, agregó.
A su vez, detalló que la apertura de las importaciones “permite el ingreso de la fruta de afuera a un menor costo, por lo que es importante aplicar alternativas que nos lleven a un producto diferenciado” y prosiguió: “aplicar un abanico de subproductos que le permita al productor ofrecer un producto innovador y diferenciado para que el mismo pueda percibir mayores ingresos”.
En este sentido, afirmó que” la semana próxima los ministros de la provincia del Chubut y Río Negro se estarán juntando para poder definir posibles soluciones sobre esta situación donde desde el inicio debatieron en las mesas regionales analizar la posibilidad de que la provincia enfrente el poder pagar el diferencial de precio entre el valor del mercado y el valor del productor de la fruta que le queda en la cámara”.
En este caso, “Chubut no se haría responsable por las 160 toneladas sino, sólo de 96 toneladas y el restante lo debería afrontar la provincia de Río Negro. De esta manera lo que se busca son alternativas antes de pagar un diferencial, teniendo en cuenta a su vez, la situación económica que atraviesa la provincia”, remarcó el Coordinador Provincial.
Lo que sí, “hay que generar nuevas industrias, nuevos productos y buscar alternativas viales que nos ayuden a solucionar este inconveniente en el futuro”, aseguró y continuó: “en este sentido, el productor tiene una responsabilidad enorme y debe pensar empresarialmente”.
Además, mencionó “la situación de reventa en relación a la problemática de Chubut donde el 85 por ciento de la fruta que está en cámara es sólo de 8 productores y el otro 15 por ciento que son 24 mil kilos, es de 21 productores de pequeña escala, por lo que estadísticamente el 48 por ciento de la producción que se comercializa en la provincia pasa por intermediarios, el 27 a consumidor final y el 22 va a industria”.
Por esta razón, continuó Ferrera, “es importante trabajar en conjunto, tratando de consensuar un método de trabajo, de sincerar los números concretos de producción, donde hoy el sector no posee un sistema de monitoreo continuo de la actividad productiva de la fruta fina, los datos existentes en su mayoría están desactualizados con inconsistencia estadística, por lo que hay que insistir en la innovación de productos, trabajar en marketing, con equipos técnicos, con productores que hagan compras en conjunto para conseguir insumos a menores precios, implementar acciones que permitan bajar los costos de logística, de distribución de los productos y otra sumatoria de elementos que tenemos que tener en cuenta para ir trabajando”.
Por otro lado, la Federación de Productores de Fruta dejó en claro el pedido que realizan desde el sector: “en el petitorio están pidiendo que se generen medidas compensatorias urgentes para que el productor pueda cerrar este año productivo, además de medidas jurídicas a mediano y largo plazo para recuperar a los productores que perdieron, la mano de obra perdida, para volver a generar el valor que tiene que tener nuestro interior”.

Falta de rentabilidad

El sector frutihortícola de Río Negro y Neuquén da empleo a 60 mil personas y genera una producción de 1.200.000 pesos anuales, y «de esa cantidad, el fisco se lleva en concepto de impuestos cerca de 500 mil pesos anuales».
Los sistemas de riego de la región del Valle de Río Negro, a través de canales que surgen de un dique de contención, son «centenarios» y «necesitan mantenimiento». Además, el productor pierde y el consumidor paga mucho y en el medio queda la voracidad fiscal.
En este punto, desde el sector de las economías regionales de la CAME, detallaron que «hace 15 días se sancionó una Ley Pymes que baja la presión fiscal. Esperemos que luego de la reglamentación tanto el Ministerio de Agroindustria como la Secretaría de Comercio pongan orden en el tema».
Un volante de la CAME indica que «el Estado recauda en concepto de IVA por kilo de fruta en góndola 3 pesos, el productor tiene un quebranto de 1,5 pesos por kilo». Mientras que desde la Federación Agraria Argentina aseguran que «cobran 3 pesos por kilo de fruta y el costo de producción es 5 pesos y hace “siete años que atraviesan la misma situación de pérdida de rentabilidad».

Futa fina en Chubut

En relación al problema puntual de la fruta fina en la provincia del Chubut, Ferrera aseguró que “se trata de un problema de competitividad”, y prosiguió: “en cuanto al problema puntual de la fruta de la pera y la manzana, se trata exclusivamente de un problema en la distribución de las ganancias, donde el costo de un kilo de peras o manzanas hoy día, es de 4,50 pesos donde al productor se le paga 3 pesos, por lo que en cada kilo están perdiendo 1,50 pesos”.
“Esto hizo que desaparezcan productores y que en el año 2015 se dejaron de trabajar 15 mil hectáreas”, detalló. Además, dijo que “de la producción frutihortícola se distribuye en 800 mil kilos para la exportación, 350 mil kilos para el mercado interno, y 450 mil kilos se destinan a la industria”.
Hoy Argentina distribuye a distintas partes del mundo. Esto hace que se agrave la situación por las devaluaciones en Brasil y Rusia (que ponen en evidencia la magnitud del atraso cambiario argentino), las subas agresivas en algunos insumos, la caída en los precios internacionales de muchos productos, la menor demanda interna y externa, las trabas de Brasil sobre sectores donde es el principal comprador, las adversidades climáticas en algunas zonas y una carga fiscal que, a pesar de los reclamos, sigue creciendo en la Nación, provincias y municipios, describió el Coordinador Provincial de la Subsecretaría.
Además, destacó que “es importante tener en cuenta que la producción de El Valle es una tarea meramente artesanal, no hay maquinarias, sino mano de obra intensiva, y hay una fuga en el dinero de comercialización con las grandes importadores donde manejan el precio que les parece, y esto es lo que hay que buscar regular”.
Una posible solución, detalló“sería la implementación de una ley que determine el costo de producción a las ganancias o un fondo compensador para poder compensar estos badenes en la economía, generar empleos genuinos, el uso de las energías renovables, entre otros desafíos”.

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