Italia se blinda para evitar ser el próximo blanco yihadista

interRoma. Italia figura, desde hace mucho tiempo, entre los “blancos” posibles del terror del Estado Islámico. Algunos de los principales monumentos en diferentes ciudades de la península y el propio Vaticano, inserto como Estado independiente en el corazón de Roma, han aparecido de manera recurrente en amenazas lanzadas en videos u otras plataformas.

Como sus pares de otros países de Europa, las autoridades italianas mantienen a sus fuerzas de seguridad en una alerta que se potenció en las últimas horas.

El aumento en los controles respondió a un informe de los servicios secretos de Libia, que advirtieron a Italia sobre la posible presencia de una célula yihadista en Milán, vinculada con el grupo terrorista que autoproclamó hace dos años un califato en parte de Siria y de Irak y trata de hacerse fuerte al norte de África.

Según el periódico italiano Corriere della Sera , las fuerzas del Gobierno de Unidad libio descubrieron esta semana, tras la toma de la ciudad de Sirte al Estado Islámico, una serie de documentos que señalan la supuesta existencia de esta red.

Además, en estos documentos aparecería el nombre de Moez Ben Abdelkader Fezzani, conocido como Abu Nassim, relacionado con Italia, según el rotativo que cita fuentes del cuartel general de los servicios secretos libios. Fezzani estuvo acusado en el pasado de mantener estrechos vínculos con el extremismo religioso mientras residía en Italia, y por ello fue expulsado del país en 2012.

El presidente del Comité parlamentario para la seguridad de la República italiana (Copasir), Giacomo Stucchi, dijo ayer que las autoridades italianas investigan la veracidad de estas informaciones, aunque aseguró que “no existe riesgo cero”, por lo que “obviamente hay una labor de control sobre sujetos sospechosos”.

Asimismo, señaló el riesgo de que simpatizantes del EI puedan acceder al continente en embarcaciones que transportan inmigrantes y refugiados hasta las costas europeas. “No creo que haya terroristas, pero sí puede haber militantes o ‘lobos solitarios’. Por eso es necesario identificar de manera exhaustiva a las personas que llegan”, expuso.

Desde la caída de Muamar Kadhafi, en 2011, Libia está sumida en el caos y la guerra civil con tres gobiernos que se disputan el control del país: uno en Trípoli, que la ONU considera rebelde; otro en Tobruk, que reconocen diversos países, y un tercero, llamado de Unidad Nacional, avalado por la ONU y la Unión Europea (UE).

¿Infiltrados en barcos?
El primer ministro de Libia, Fayez Serraj, alertó la semana pasada, en una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, que hay terroristas del Estado Islámico (EI) que podrían estar ocultándose entre inmigrantes que cruzan el Mediterráneo en embarcaciones precarias para llegar a Europa. ”El EI emplea todos sus medios para enviar milicianos a Europa”, dijo.

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