En Chubut se necesita más de 20 mil pesos al mes para vivir

supermercadoEl último mes fue un período de gran relevancia en la economía de los chubutenses, donde según lo indicó un estudio realizado por INDEC, los precios de la canasta básica familiar pasaron a costar un 2% más en relación al mes de julio del corriente año. Si bien no son los únicos productos que han atravesado un aumento importante en los últimos meses, son los más necesarios para la vida básica de cualquier ciudadano.
Según este informe, la inflación de julio marcó cierta desaceleración con relación a los meses anteriores, aunque la cifra fue inferior a la relevada por consultoras privadas y por el Gobierno de la Ciudad.
Por su parte, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), sede Comodoro Rivadavia, reveló que un ciudadano chubutense necesita en promedio un ingreso de más de 20 mil pesos mensualespara cubrir las necesidades primarias.

Canasta básica

En Comodoro Rivadavia, el valor de la Canasta Básica Total llega a 28.268,06 pesos, según el estudio de la Cátedra de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNPSJB. La información la suministró el economista César Vicente Herrera, uno de los responsables de esa cátedra.
El 27,2 por ciento de la canasta de esta ciudad se ocupa en alimentos y el resto en vestimenta, vivienda, comunicaciones, transporte, salud y educación, entre otros, describe el estudio.
Esto aparejado a los aumentos de los últimos meses en relación a las carnes, blancas o rojas, el aceite, frutas, verduras y otros insumos básicos dela canasta básica familiar, preocupa a los ciudadanos de la provincia, quienes exponen que “se hace casi imposible sobrellevar los gastos esenciales del mes en relación al ingreso promedio de un habitante que ronda en menos de 15 mil pesos, y en algunos casos mucho menos”.
Además de asegurar que “el sistema inflacionario lo vemos reflejado de manera progresiva y prácticamente sin avisar, lo que no solo ocasiona una sorpresa para todos los ciudadanos sino que no nos da tiempo a poder buscar alternativas frente a esta situación, teniendo que enfrentar el día a día de la manera que podamos para sustentar las necesidades básicas de nuestro hogar y nuestras familias”, continuaron habitantes de la provincia del Chubut.
En relación a estos resultados, Ignacio Torres, licenciado en Administración de Empresas con posgrado en Economía aplicada, aseguró que “si bien ambos estudios revelan un incremento en los precios de la canasta básica, no se trata solo de un aumento pronunciado del último mes, sino que esto es un guarismo inflacionario que viene de los últimos 5 años que afecta a la provincia del Chubut y a algunos sectores aún más”.
En este contexto, dijo que “la situación económica actual en la provincia responde a una coyuntura que no es de estos meses, ni es una espiral que se corta de un día al otro, sino que viene de muchos años donde hubo durante mucho tiempo en un contexto de déficit fiscal una sobre emisión de monedalo cualse ve reflejado automáticamente en un guarismo inflacionario genera destrucción de empleo”.

Por producto

En relación a los resultados expuestos por la UNPSJB, el contador Herrera recordó que ese informe no mide la inflación, sino el impacto de la evolución de los precios del costo de vida comodorense.
Los saltos más significativo se registraron en el rubro Verduras y legumbres con un 11,6 por ciento de variación en relación a marzo; Frutas con un 11,3 por cientoyBebidas con un 13,1 por ciento.
Mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el organismo público fue el más bajo desde que el Gobierno macrista reinició el relevamiento: en mayo fue del 4,3 por ciento y en junio, del 3,11 por ciento.
El registro oficial de julio se ubicó por debajo del denominado IPC-Congreso que fue del 2,4% y también de las la medición del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que llegó al 2,2%.
Más allá de la desaceleración en la escalada inflacionaria que el Gobierno venía presagiando, según las cifras del INDEC los precios de los alimentos y bebidas aumentaron en julio un 2,7 por ciento, por encima del nivel general.
Entre los alimentos que más subieron sus precios figuraron: el aceite girasol (22%); aceite mezcla (21%), batata (15,4%), lechuga (14%), tomate redondo (10,6%), banana (9%) y papa (7%).
En este sentido, Ignacio Torres, acentuó que “todas las medidas económicas tienen un componente psicológico importante y prosiguió: “la economía la hacemos todos, nosolamente la regula el estado; y hay muchos empresarios, sobretodo lo que son los eslabones medios de la cadena de valor que especulan y remarcan en un contexto donde tendrían que ser más cautos con el manejo de los precios”.
A modo de ejemplo, Torres focalizó: “si uno ve el desfasaje que hay por acá, por ejemplo en el valor del productor de un tambo de leche que llega al supermercado, hay una diferenciamás que importante en los eslabones medios de la cadena, y lo que hay que hacer es regular este eslabón”.

Regulación de precios

En cuanto a la variación de los precios en los productos, Torres remarcó: “Hay precios que se hacen desde la Secretaría de Comercio, y hay que regularlos desde ahí”, y agregó: “Yo sé que se está hablando en un contexto distinto, donde ahora hay diálogos, y no hay imposiciones, lo que es un avance muy importante para generar cambios”.
A nivel personal, aseveró que “debería haber un criterio más duro con algunos comerciantes. Esta especulación no se ve en todos los sectores del comercio o la industria pero se ve puntualmente en algunoscomo la regulación actual de la carne, o el aceite, que son los precios que atravesaron una fuerte inflación”.
“Nosotros también tenemos que tener en cuenta que tenemos una carga fiscal en el impuesto más regresivo que existe que es el ingreso bruto muy fuerte, de manera que hay que tener en cuenta una modificación de la matriz fiscal del país, continuó el economista.
En este contexto, ejemplificó: “Hoy, un impuesto al consumo como puede ser el de ingresos brutos, se ve reflejado directamente en el valor del producto. Ahora, un aumento en un impuesto al capital es todo lo contrario, como por ejemplo el ABL o el impuesto al inmueble”.
Lo que hay que rever entonces es esto, afirmó Torres, “para ser más equitativo en una matrìz fiscal progresivamente se tiene que dar un traspaso que son los impuestos más regresivos, como por ejemplo el impuesto al trabajo para un impuesto al capital, que esto ya se está haciendo y se está haciendo muy bien, y que de hecho, el último resultado de la ciudad autónoma de Buenos Aires dio buenos resultados en relación a esto”.
Además, detalló: “De una carga fiscal del 70% en el impuesto al trabajo y la produccióndel ingreso bruto en relación al impuesto capital, generó que baje el costo de los alquileres porque por ejemplo, al ser más alto el impuesto al inmueble, había muchos inmuebles ociosos que no se terminaron alquilando, lo que generómás ofertas y bajaron los precios en el mercado del alquiler, estas sí son políticas de Estado”.

Políticas de Estado

Donde hay que poner el foco más puntualmente, aseguró Torres, “es en los eslabones medios de la cadena de valor que es donde hoy se está especulando, pero el impuesto más regresivo de todos es la inflación y hoy estamos padeciendo años de desmanejo de la economía y de una estructura donde el crecimiento del gasto corriente en ocho año, en el estado se duplicó”.
Además, agregó: “esto tiene que ver con un tema de prioridades, si uno se esfuerza e invierte en polìticas desarrollistas que se vean reflejadas en escuelas, en rutas, que generen puestos de trabajo, se reactive la economía en contraposición al crecimiento en el gasto corriente y endeudarse también para sostener este gasto que va enalteciendotodavíamás un estado que debería ser más eficiente”.
“Es muy distinta conceptualmente la eficacia a la eficiencia”, remarcó y prosiguió: “uno puede tener un programa que funcione en el estado, pero que funciona a costo ridìculo, cuando en realidad podría ser lo mismo de otra manera y con costos más reducidos”.
En este sentido, Ignacio Torres aseguró que “esto se vio puntualmente en el exceso de los gastos de la obra pùblica en Chubut, donde el sobreprecio es un ejemplo puntual del desmanejo de la economía que huboy detrás de esto dejan una provincia con menos escuelas, menos ambulancias, falta de insumos en el hospital, y todo va de la mano”.
Particularmente en el caso del Chubut, dijo Torres, “un ejemplo de este desmanejo de la economía es el caso de la doble trocha, donde tenemos una obra que se pagó cuatro veces el valor presupuestado originalmente y hoy es más seguro viajar por la banquina que por la propia calzada. El ejemplo paradigmático de la corrupción y del desmanejo de los recursos es sin duda la doble trecho de Trelew–Madryn”.
Para ejemplificarlo dentro de la provincia y no referirse a la macro que es lo que se ve en la mayoría de los medios nacionales, Torres dijo que “este año se licitaron 25 ambulancias por el mismo costo que al principio del año pasado se licitaron apenas 12 ambulancias, este es el ejemplo concreto de los sobreprecios, el desmanejo y la utilizacióntambién de los recursos a beneficio personal”.
“Son políticas de estado que genera una estructura y una cultura de ejercer el poder donde estamos viviendo la famosa cleptocracia, donde se utiliza una estructura gubernamental para hacer casa y hacer política. Este desmanejo no se puede solucionar de un día para el otro, pero yo prefiero que me digan la verdad a que me mientan a un costo que lo van a pagar mis hijos o mis nietos”, aseveró Torres.
Consultado sobre la variación de los costos en la canasta básica familiar de Chubut, en relación a los resultados del INDEC y la UNPSJB, concluyó: “estos costos de la canasta bàsica, no son distintos a los costos de antes, solo que antes no había un organismo de estadísticas y censos que nos diga la verdad y el primer paso para solucionar cualquier problema es conocer cuál es la realidad”.

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