Puerto Madryn se quedará sin su Comisaría de la Mujer

DESMANTELAN COMISARÍA DE LA MUJEREl viernes por la tarde, se llevó a cabo lo que algunos vecinos denominaron la “desmantelación” de la Comisaría de la Mujer, una de las pocas instituciones de la ciudad dedicadas enteramente a la recepción de denuncias por violencia de género y violencia familiar.
Alrededor de las 14:30 horas, el establecimiento ubicado en 9 de Julio al 400 y encabezado, hasta entonces, por la comisario Miriam Vázquez y quien se encontraba de licencia por estos días, comenzó a ser vaciado ante la presencia del personal policial perteneciente a otras dependencias, quedando a cargo del segundo jefe de la Unidad Regional Puerto Madryn, Ricardo Cerda, hasta tanto el edificio quedara inactivo.

Contrato vencido

Según trascendió, la puesta en inactividad de la Comisaría de la Mujer se debió a que el edificio, que no pertenecía a la Policía del Chubut y tampoco al municipio, era alquilado, y al concluir el contrato de alquiler, se habría tomado la decisión de no renovarlo.
De este modo, dejará de funcionar uno de los espacios que obraba como nexo entre organismos judiciales como la Defensoría Pública, la Fiscalía y el Servicio de Asistencia a la Víctima, municipales como la Dirección de Equidad y Género, y organizaciones independientes dedicadas a la prevención de la violencia de género, entre ellas la Casa de la Mujer y el Observatorio de la Violencia de Género.

Sin recursos

Una de las principales preocupaciones de quienes prestaban funciones en la Comisaría de la Mujer es la falta de asignación de recursos para el cumplimiento de tareas, desde los insumos básicos hasta la presencia de tan sólo un móvil policial, un Chevrolet Corsa, el cual fue cambiado por un modelo menos averiado y algunos años más nuevo, aunque no fue alcanzado por la renovación de la flota de móviles a nivel provincial, donde distintas dependencias de Trelew y Puerto Madryn recibieron nuevas unidades de Ford Focus y camionetas Volkswagen Amarok.
La falta de personal con la debida capacitación, también provocó que en determinado momento auxiliares administrativas debieran estar a cargo de la recepción de denuncias y del trato con las víctimas, situación que sin la debida pedagogía generó más de un inconveniente dentro del edificio policial.
Además, la presencia de un único móvil para realizar las recorridas, informar de medidas de prohibición de acercamiento y exclusión de hogar, se vio reflejada en la falta de operatividad de cual fuera una de las comisarías con menos recursos de la ciudad, reclamo que ha persistido hasta entonces.

Ausente con aviso

Las consecuencias del poco personal designado para el funcionamiento de la Comisaría se hicieron evidentes entre el 8 y el 10 de enero del año en curso, cuando la misma se encontró sin staff durante un fin de semana completo, del total de 5 empleadas que allí prestaban funciones. A raíz de ello, el edificio permaneció durante tres días sin poder recibir denuncias y con una única persona, dedicada a preservar la seguridad del establecimiento pero sin poder llevar a cabo mayores tareas. Cabe recordar que, a diciembre de 2014, la Comisaría de la Mujer conservaba un equipo de 12 personas encargadas de la recepción de denuncias, asistencia inicial a las víctimas y realización de tareas policiales, y un año más tarde, el persona se vio reducido a menos de la mitad.

¿Ni una menos?

De acuerdo a estadísticas oficiales de varios organismos, la problemática de la violencia de género provoca un femicidio cada 36 horas en territorio nacional. A ello se le suman las cifras locales, donde Puerto Madryn es una de las ciudades que registra una mayor cantidad de denuncias por hechos de violencia hacia la mujer.
En este sentido, la Comisaría de la Mujer recibió un estimado de 630 denuncias y exposiciones durante 2014, y un promedio de entre 60 y 80 denuncias mensuales durante 2015, número que suele aumentar durante los meses festivos.
Nada parecería haber despertado la intención de atacar dicho flagelo asignando más recursos a la única entidad con poder de Policía de la ciudad, en tiempos en los que campañas como “#NiUnaMenos” provocan cimbronazos en las redes sociales y en los medios de comunicación, a partir de la adhesión no sólo del arco social, sino también del político.
Sin embargo, parece ser que, en la vorágine discursiva, algunas posturas han quedado inconclusas y, una vez más, acaso por efecto de los fuertes vientos patagónicos, a las palabras “se las llevó el viento”.

ÚLTIMAS NOTICIAS