Condenan a muerte a un multimillonario iraní por corrupción

Uno de los grandes millonarios de Irán, Babak Zanjani, fue sentenciado a muerte por corrupción. Conocido como “el hombre más rico de Irán”, las autoridades de dicho país lo acusaron de haber cometido fraude y crímenes económicos, de acuerdo a lo anunciado recientemente en la televisión estatal por parte del portavoz de la autoridad judicial iraní, Gholam-Hossein Mohseni Ejehi. Zanjani fue arrestado en diciembre de 2013 tras ser acusado de quedarse con alrededor de 2700 millones de dólares en ingresos por la venta de petróleo estatal que se canalizó a través de sus empresas, acusación que él niega. Antes de ser encarcelado, Zanjan poseía empresas en Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Tayikistán, y en el momento cumbre de las sanciones internacionales contra Irán, el gobierno del entonces presidente Mahmoud Ahmadineyad confió grandes envíos de crudo a Zanjani para su venta y así evitar las sanciones, por lo que el empresario fue puesto en la “lista negra” por Estados Unidos y la Unión Europa, bajo el cargo de haber ayudado a Irán a evadir dichas sanciones. Sin embargo, el empresario reconoció haber utilizado una red de empresas para vender millones de barriles en nombre del gobierno desde el año 2010, aunque fue detenido en 2013, un día después de que el recién elegido presidente, el moderado Hassan Rouhani, ordenase luchar contra «la corrupción financiera», en especial la de «personas privilegiadas» que se «aprovecharon de las sanciones económicas». Zanjani nació en Teherán y estudió en una universidad en Turquía. En 1999 se convirtió en el conductor del presidente del banco central iraní y que su fortuna asciende a unos US$13.000 millones, pero también que acumularía numerosas deudas. Irónicamente, hasta que la Unión Europea llamó la atención sobre su figura, pocos iraníes habían oído hablar de Zanjani, quien podrá apelar su sentencia.

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