Verbitsky revisa los ascensos militares
Macri no podrá evitarlo porque por primera vez en la historia la Comisión Acuerdos no la presidirá el partido de Gobierno. Continuará a cargo de Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta e impuesto por los mandatarios peronistas para presionar a Macri. Además se supo que el Cels no interrumpirá sus informes sobre antecedentes cada vez que el presidente proponga ascensos militares. Aunque no son vinculantes, influyen los senadores y sobre todo en la opinión pública, no siempre está atenta a la dinámica castrense.
El organismo que lidera “El Perro” Verbitsky ya estudia el prontuario de la cúpula militar que Macri nombró por decreto el 18 de enero y aún requiere el aval del Senado para obtener el ascenso que le permita ejercer.
Ellos son el general de Brigada Diego Luis Suñer, quien reemplaza a Ricardo Cundom; y el brigadier Enrique Víctor Amrein, nombrado al frente de la Fuerza Aérea.
Para el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Macri eligió al general de Brigada Bari del Valle Sosa y como jefe de la Armada al vicealmirante Marcelo Eduardo Hipólito Srur.
El Cels tendrá tiempo para inspeccionar sus historiales porque Macri recién envió los pliegos al Senado. La demora impidió que ingresaran formalmente en la sesión que se había hecho unas horas antes, con el único objetivo de aclarar los acuerdos. Miguel Pichetto, jefe del bloque FpV, se lo facturó en el recinto a Federico Pinedo, quien, un poco avergonzado, prometió que los pliegos llegarían en las próximas horas. Y llegaron, pero recién tendrán estado parlamentario en la sesión pautada para el 23 de enero, cuando sí se dará acuerdo definitivo a los diplomáticos. En el mejor de los casos, la nueva cúpula militar será ratificada en el recinto los primeros días de marzo.
No es infalible: César Milani logró tres ascensos sin objeciones de Verbitsky y cuando Cristina quiso imponerlo como jefe del ejército el organismo se hizo eco de una denuncia del libro “Nunca Más” de La Rioja, que no estaba en la biblioteca del Cels y acusaba al entonces vicejefe de cometer delitos de lesa humanidad. Recomendaron apartarlo de la fuerza pero la Presidenta sólo aceptó demorar seis meses su ascenso.
En otras ocasiones, mucho menos mediáticas, los senadores llamaron a los militares para chequear sospechas del Cels y optaron por creerles.
La continuidad del organismo como fiscal virtual de las fuerzas armadas hizo ruido en el Ministerio de Defensa, la única cartera copada mayormente por la UCR.