Unos y otros
Dicen que cuando más alto se llega la caída puede ser más estrepitosa y también más larga. Tal como están las cosas en lo que quedó de kirchnerismo-cristinismo-peronismo, el bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, un bastión clave como oposición, se rompería esta semana. Urtubey, Massa y Monzó son los líderes ´separatistas´. , y la idea de armar un nuevo bloque estaría impulsada por intentar una urgente reconstrucción del peronismo.
Justamente Bossio era uno de los más interesados en partir el bloque que preside Héctor Recalde, que hace días debió salir a aclarar que “el bloque no corre riesgo de romperse”.
Reacomodamientos
También los referentes de la bancada FpV relativizan la ruptura, puesto que por el momento la cantidad de díscolos según sus cálculos, sería la mitad a la que se especulaba un par de semanas atrás.
En principio el salteño Juan Manuel Urtubey había punteado un bloque de 22 diputados dispuestos a romper para armar uno netamente peronista.
Pero la maniobra del Ejecutivo para derogar el decreto de Cristina Kirchner que les devolvía un 15% de coparticipación a un grupo de provincias frenó la revuelta de los gobernadores, que ahora dudan en romper para beneficiar a Mauricio Macri que fue precisamente quien los perjudicó con su firma.
Rápido de reflejos, tras ese conflicto Recalde convocó a una reunión de bloque y su coequiper Teresa García llamó uno por uno a los 95 miembros para citarlos. Bossio y Romero serían dos de los que nunca atendieron. Aún si la separación de diputados en un “interbloque” es menor a la esperada, la ruptura alcanzará para quitarle al FpV el rótulo de primera minoría, puesto que dejaría de tener 95 años y quedaría por debajo de los 90 del interbloque Cambiemos.
El presidente de la Cámara, Emilio Monzó se relame ante esta situación puesto que al quitarle el mote de primera minoría al FPV, tendrá mayor poder de fuego en el reparto de las comisiones permanentes y las bicamerales.
Además de Romero y Bossio, el nuevo bloque lo conformarían el riojano Luis Beder Herrera, el sanjuanino José Luis Gioja, la santafesina Silvia Frana, el jujeño Guillermo Snopek, el chaqueño Gustavo Martínez Campos y los salteños Néstor David, Eva Isa y Pablo Kosiner, con la posibilidad de que se agreguen representantes de los gobernadores más dialoguistas con el oficialismo.
Dicho y hecho
Durante la semana, la diputada ultrakirchnerista Diana Conti trató de bajarle el tono a la discusión y señaló que «no se detectó, más allá de algunos llamaditos de Romero alentando algo, un Romero que no cuenta con el apoyo del movimiento obrero, no detectamos otra cosa». Sin embargo ayer miércoles, el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Héctor Recalde, se podría decir que concretamente fracasó en su intento de mantener unida a la bancada y hoy un sector del peronismo concretaría oficialmente la ruptura.
A la reunión que convocó Recalde para evitar la fractura, efectivamente pegaron e faltazo los díscolos que ya habían avisado que no participarían, y además el salteño Javier David confirmó que harán una reunión paralela, en el Sindicato de Taxistas de la Ciudad de Buenos Aires, para hacer oficial la ruptura posiblemente hoy mismo.
Al mismo tiempo, enviarán a la presidencia de la Cámara de Diputados la carta formal anunciando la creación de un nuevo bloque, que tendrá como jefe al bonaerense Oscar Romero.
Si bien se estimaba que en un principio el nuevo bloque podría contar con alrededor de diez legisladores, en las últimas horas creció la adhesión y se hablaba de que podría sumar unos veinte diputados, en línea con la estimación que ya se venía haciendo desde hace algunas semanas. Esto sucede pese a que en las últimas horas el kirchnerismo intensificó las presiones sobre los legisladores que amenazaban con irse, algunos de los cuales todavía sufren los síntomas de la extrema disciplina cristinista.
Neo peronismo
Según explicaron la movida de los diputados -alimentada por el macrista Emilio Monzó- tiene como objetivo trabajar desde un peronismo más racional pero con un rol opositor y tratando de sentar las bases para un proyecto superador a Macri. Los díscolos creen que el peronismo tiene que hacer una profunda autocrítica por la derrota electoral.
En definitiva, la ruptura es un mensaje evidente de que no aceptan la conducción de La Cámpora, que creen entorpece la reconstrucción del peronismo y las negociaciones de los gobernadores con la Casa Rosada. Tampoco aceptan la conducción de Recalde: “Es un empleado de La Cámpora”, aseguran
Según comunicó el salteño David, el nuevo bloque estará “más orientado a los intereses de las provincias que a la mecánica nacional”. “Vamos a conformar un bloque propio para llevar adelante la idea de lo que hay que hacer en esta Argentina y el Congreso en los próximos períodos, fuera de los extremos planteados en los últimos años”, agregó.Lo más grave para el kirchnerismo es que la ruptura (sea con 10 o 20 diputados) alcanzará para que el bloque FPV-PJ pierda el rótulo de primera minoría, puesto que dejaría de tener 95 escaños y quedaría por debajo de los 90 del interbloque Cambiemos. El macrismo podrá así tener mayor poder de fuego en el reparto de las comisiones permanentes y las bicamerales. Un escurrimiento de poder que no termina. Habrá que ver…
Fuentes: LPO, NA, AF, propias