Recuerdan medidas preventivas para manipular alimentos durante el verano

Una de las principales causas que provocan cuadros como la Diarrea y el Síndrome Urémico Hemolítico es la falta de hábitos de higiene al consumir alimentos durante los meses de calor. La correcta implementación de hábitos de higiene adecuados, principalmente en los niños, podría reducir sustancialmente el riesgo de padecer dichos cuadros, que muchas veces pueden traer consecuencias mortales. A través de las Direcciones Provinciales de Patologías Prevalentes y Epidemiología, Salud Ambiental y Prevención y Promoción de la Salud, sus autoridades recordaron a la población las medidas básicas de higiene que son aconsejables adoptar para prevenir las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs), como la Diarrea y el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), que son más frecuentes durante el verano.

Prevención y promoción de la salud

Al respecto, el subsecretario de Programas de Salud, Mariano Cabrera, sostuvo que “el Ministerio de Salud tiene un rol coordinador al ser el encargado de realizar la asesoría técnica y de promover el trabajo intersectorial. Con cada municipio de la provincia, se consensuarán acciones según las necesidades y realidades locales, coordinando todos los esfuerzos para lograr el resultado deseado, que es disminuir la morbilidad y las complicaciones por diarrea en todos los niños de la provincia”.
El funcionario puntualizó que “para la actual gestión de gobierno es muy importante desarrollar un verdadero trabajo conjunto con los municipios en prevención y promoción de la salud, y en este caso concreto acercar a la comunidad las medidas y las acciones que deben realizar es de fundamental importancia para evitar la diarrea y el síndrome urémico hemolítico”.

Mantener la higiene personal

Las principales recomendaciones difundidas son lavarse las manos con agua y jabón, antes de comer o preparar alimentos, y después de ir al baño, cambiar pañales y manipular alimentos crudos. A su vez, los profesionales aconsejaron limpiar y desinfectar las áreas donde se preparan los alimentos, lavar cuidadosamente frutas y verduras, proteger la comida de los insectos tapándola, y separar siempre los alimentos crudos de los cocidos, especialmente en el caso de las carnes y los pescados.
Otros consejos se centran en guardar los alimentos en recipientes limpios y tapados, utilizar diferentes tablas y cuchillos para preparar alimentos crudos y cocidos, cocinar las carnes, el pollo, los huevos y el pescado hasta que estén bien cocidos. En el caso de la carne de vaca, cerdo y pollo, cocinarla hasta que la parte interior no se vea rosada, y recalentar la comida hasta que esté bien caliente o hirviendo, por lo menos durante cinco minutos.
También recomendaron que la población tenga especial cuidado con la cocción de la carne, ya que generalmente se cocina bien sólo la parte superficial y la bacteria del SUH no se destruye si no llega la temperatura adecuada al interior, además de que los niños menores de cinco años no deben ingerir “comidas rápidas”.

Tratamiento del agua

En aquellos lugares donde no hay agua potable, se aconseja hervirla por cinco minutos o ponerle cloro, dos gotas de lavandina por cada litro de agua.
Para la prevención de la diarrea se debe consumir leche y derivados correctamente pasteurizados y conservarlos en la heladera, así como evitar la ingesta de alimentos crudos, frutas sin pelar, pastelería hecha a base de cremas, cubitos de hielo, jugos y helados de procedencia desconocida o no segura.
Además, en aquellos lugares donde no hay sistema de recolección de residuos domiciliarios, es fundamental transportar la basura al contenedor más cercano o bien la elaboración de compost debidamente cerrados, para así evitar los criaderos de moscas, ratas y cucarachas que transmiten enfermedades.
Los alimentos y el agua son seguros cuando no tienen microbios peligrosos, químicos tóxicos o agentes físicos externos como tierra, insectos y pelo, entre otros. Para que el agua sea considerada “segura”, ésta no debe tener ni olor ni color ni sabor y debe haber recibido algún tratamiento de purificación.

Cuáles son los síntomas del Síndrome Urémico Hemolítico

El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad que afecta especialmente a niños entre los seis meses y los cuatro años, aunque puede ocurrir en todas las edades de la vida, y se caracteriza por presentar anemia, disminución de las plaquetas y alteración del funcionamiento de los riñones. Esta patología es producida generalmente por una bacteria llamada Escherichia coli, que libera toxinas que pueden originar un gran daño en varios órganos del cuerpo.

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