Poseidón: Advierten que la venta habría sido “simulada”
La historia de la “emblemática” pesquera que logró ponerle valor agregado a los langostinos empanados en cocaína, al ser descubierta en sus cámaras por lo menos 110 kilos de la droga listos para exportar, no terminó con el lavado de cara y la supuesta venta de la firma. Por lo menos así lo indica la multiplicidad de datos que circulan y que pareciera la justicia se negaría por ahora a considerar, o investigar en profundidad.
Esta semana, documentación trascendida por una fuente que prefirió mantener su identidad en reserva da cuenta que el mismo día en que la empresa pesquera “Poseidón” presuntamente fue “vendida” por Omar “Cura” Segundo a Christian Córdoba Canosa por un millón de pesos pagaderos en 10 cuotas de 100 mil pesos; también cerraron un trato “de mutuo” acuerdo donde Canosa le prestó al “Cura” Segundo 800 mil pesos y 60 mil dólares en efectivo. Las transacciones, junto con la renuncia de Segundo y su hijo a los cargos directivos y propiedad de acciones ante el IGJ se habrían realizado en simultáneo el 04 de diciembre de 2013, y en el mismo estudio jurídico de Gonzalez Lernoud & Asociados con sede en el 5° piso de la torre sita en 28 de Julio 46.
Las preguntas que se desprenden con fuertes evidencias de respuesta son ¿Cómo se entiende que un comprador que decide afrontar extensas cuotas para pagar la compra, termina prestándole además plata por el doble de ese monto el mismo día al vendedor? ¿O en realidad se trató de una venta mentirosa, y el contrato de préstamo -que no se habría efectuado en los hechos-, habría servido para evadir algunas declaraciones, para garantizarse la entrega de la titularidad, y además la devolución del dinero luego de la simulación por parte del ´verdadero dueño´?
Operación ´desclerical´
Según el contrato de compra venta de Poseidón que conforma 8 carillas y contiene además 14 cláusulas específicas, Segundo le vendió a Canosa la empresa por un millón de pesos en “diez cuotas anuales (sic), iguales y consecutivas de 100 mil pesos, siendo la primera de ellas pagadera en este acto” (Ver Documento- Cláusula 4° “Forma de pago”) En ese acto se reconoce “propietario” de 301.000 acciones que accede a entregar en su totalidad, cuya titularidad posee Segundo padre con 285 mil acciones y Segundo hijo Emanuel Juan Paulo, con 15 mil acciones.
La transferencia se hace recayendo en Córdoba Canosa 285.950 acciones y en Maria Valeria Loruso 15.050 acciones.
El pequeño detalle es que el “comprador” accede a hacerse de la ´ganga´ pero absorbiendo el pasivo de “aproximadamente 18 millones de pesos, incluyendo todo tipo de deudas, salariales, previsionales, fiscales, comerciales, judiciales, etc” (Cláusula 6°- Párrafo 2°). Pero además el mismo día le presta más de un millón doscientos de pesos al “comprador”
El “mutuo” acuerdo
Los papeles sobre el préstamo de dinero que trascendió ahora y que pone en dudas si en realidad no se trató de una “simulación” de venta, tal como Segundo hizo con Federico Otero con las acciones de Alpesca surge tras conocerse la letra del contrato “de mutuo” de préstamo en moneda extranjera y nacional que se celebró el mismo día en el mismo ámbito, Christian Córdoba Canosa y Omar “Cura” Segundo, donde el primero le presta 60 mil dólares (uso 400 mil pesos a cotización oficial de ese momento) y 800 mil pesos, todo en efectivo. Disponiéndose en la Clásula 2° que “el préstamo será restituído por el deudor (ahora Segundo) al acreedor (ahora el “Chief”) dentro de los próximos seis meses, con un interés del 5% mensual directo calculado sobre cada una de las monedas y montos que fueron otorgados”
Dueño nuevo, vida nueva
El resto de la historia es conocida, el “comprador”, conocido popularmente con “Chief” se mostró como uno de los pocos “locos” que se podía hacer cargo de una firma con el pesado arrastre de deudas, conflictos gremiales y sobre todo de estigma social que lastraba el bróker de pescado, ya que no es en los hechos una “pesquera” porque no posee barcos propios, sino hace pases de procesamiento y venta de productos con producción ajena.
Desde entonces, el “Chief” viene “remando”, merced a la anuencia social y a la pasividad judicial, un enterratorio de la firma seriamente comprometida en una causa de narcotráfico aún no juzgada, cuyos vínculos y escenarios se deberían suponer inalterables hasta tanto se esclarezca el caso. Sin embargo desde hace ya dos años y dos meses, merced a su empatía social y a su habilidad empresaria para afrontar coyunturas caóticas, Córdoba Canosa se podría decir ha logrado dar vuelta un capítulo público en la historia de la empresa-lavadero que ostentaba el nombre de un dios decadente: “Poseidón” y pasó a llevar el nombre de su propio hijo.
En el fondo y en los papeles quienes dejaron trascender la información entenderían que por lo contrario, la operación de venta no fue tal y sólo se trató de un cambio de conducción.
De allí que se le exige en el contrato a las partes no solo extrema “confidencialidad”, ningún tipo de reclamo extra a quien vende, ni siquiera a título “conyugal” y además el asesor pone especial énfasis en la “renuncia a sus cargos” (Cláusula 7°- Inciso 2)
La otra cuestión que se infiere es que además, para cambiar al “conductor” de la firma, se eligió a una persona de entera confianza de su verdadero “dueño” o “administrador de los dueños“ pero guardián y tenente de las acciones: Diego González Lernoud, ya que Córdoba Canosa es amigo personal, ha sido socio en emprendimientos conjuntos y también empleado del abogado especialista en asesoramiento jurídico a pesqueras de la región y el país, y que fue además el abogado de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras durante largos años.
Más negocios
La hipótesis de que en realidad Poseidón, Ian Fish o como elija llamarse sería propiedad de González Lernoud o por lo menos él actúa con extremada propiedad sobre el bien, se asienta en que no solo dispuso de este cambio que dicen fue pergeñado por él, sino que un año después siguió involucrando en el armado de este tipo de “broker´s” con domicilios en su propio estudio jurídico, creando otras dos empresas con los mismos integrantes: “Four Fish y Equipo Cuatro S.R.L. Integradas por el amigo de Gonzalez Lernoud, Christian Córdoba Canosa; la pareja Gonzalez Lernoud, Erica Elwing; un empleado de Gozalez Lernoud en asesoramientos de comercio exterior, Daniel Alberto Errozarena y el ex jefe de planta de la ex Poseidón, Eduardo Casas Armanetti.
El rol que le cabría a Gonzalez Lernoud en relación a los manejos pesqueros de estos grupos que complicaron la reputación de la actividad en Madryn, hasta alcanzar el triste apodo de “Narcolandia” contó siempre con la confianza social depositada en su trayectoria y sobre todo en la familiar; además de contar además con el apoyo político casi irrestricto: recuérdese que en pleno hervidero por las operaciones de quiebre, vaciamiento y expropiación de Alpesca y reconversión de Poseidón, el primer gesto después de meses de no pisar Puerto Madryn y alto extraoficial de la comitiva de gobierno, fue estacionarse en doble fila en 28 de julio 46, estudio jurídico de Gonzalez Lernoud donde , el ex gobernador Martín Buzzi junto a Carlos Tomás Eliceche dieron personalmente su caluroso saludo, y vaya saber que otro reconocimiento personal por la loable tarea desempeñada por el letrado para ahorrar dolores de cabeza inmediatos al establismenth.
Por supuesto, todo este tema tiene mucho más trama que pone en duda si es que no estaría existiendo “una justicia a medida”; o si quienes “legitiman”, también abastecen a estas empresas de dudosa actividad. Capítulos para próximas ediciones, por supuesto.