Padres de Rodrigo Colihuinca denuncian que la justicia cajoneó la investigación
Los papás del adolescente Rodrigo Colihuinca, asesinado el 15 de marzo del 2012, se apostaron ayer frente a la casa del ahora ex jefe de los fiscales, Arnaldo Maza, donde prendieron fuego cubiertas con carteles para reclamar por la inactividad de la causa.
En un acto signado por la desesperación que los embarga por la inactividad de la causa, que va camino a la impunidad, volvieron a la ciudad para tomar esta decisión con la esperanza de ser escuchados por alguna autoridad Judicial. Aseguran que el propio Procurador General, Jorge Miquelarena, los había contactado hace meses para interesarse en la investigación cuando los familiares apuntaban a la inacción del fiscal de la causa, Fabián Moyano. Sin embargo Juan Colihuinca asegura ahora que ya nadie los llama y nadie se interesa.
En diálogo con El Diario, Colihuinca sostuvo que “estamos acá haciendo esto porque hace dos años ya que no somos escuchados por el Fiscal y la causa de mi hijo está paralizada prácticamente”.
Causa paralizada
“No hay ningún avance. Se encontró el celular de mi hijo, el celular de otra persona conocida de Rodrigo, pero el Fiscal dice que le cree a las personas que los tenían de que los compraron de buena fe”, cuando se sabía “que el celular estaba a ocho cuadras de mi casa”, remarcó.
Añadió el padre del adolescente que “es gente con antecedentes y en la casa se encontraron cápsulas, pastillas idénticas a las que se encontraron en el estómago de mi hijo, eso fue secuestrado también”.
Sin embargo “estas personas nunca fueron detenidas, nunca hubo detenidos, se van a cumplir cuatro años ya de la muerte de mi hijo y nadie hace nada. No podemos estar todos los días acá porque estamos a 360 kilómetros, no se nos hace fácil venir a reclamar por nuestro hijo”.
Lucha sin descanso
Conmovido aseguró “nosotros nunca nos olvidamos de lo que nos pasó y vamos a seguir golpeando puertas y vamos a seguir luchando”.
Insistió en que “el fiscal hace dos años que no nos atiende el teléfono, la última vez que estuve fue con Miquelarena, que nos contactó por el Facebook de Rodrigo. Nos dijo que estaban vencidos los plazos”.
El temor “es que la causa se cierre, yo quiero que la computadora de mi hijo se investigue, que se sigan las pruebas. Todo para ellos da resultado negativo, no hay nada”.
Y además “el fiscal Moyano ha dicho en un diario que la causa va camino a la impunidad, nosotros no podemos quedarnos tranquilos. Nosotros somos los papás de Rodrigo y necesitamos saber qué pasó con nuestro hijo. Si hubo tantas pruebas no entendemos por qué no hubo detenidos”.
Bomberos y la policía
Luego de la intervención de Bomberos y de la Policía, los familiares se retiraron sin tomar contacto con ninguna autoridad de ningún poder del Estado, aunque con la esperanza de en los próximos días poder ser recibidos por alguien.
“Miquelarena quedó hace dos años que me iba a avisar en cada paso que se diera en la causa, pero no sé si perdió mi teléfono o qué porque hace dos años que no me llamó más y yo sigo teniendo el mismos número”, graficó finalmente el padre de Rodrigo sobre la soledad en la que transitan por este calvario.