La regata “Los Precursores” se corre este domingo
Con una semana de postergación se disputará este domingo 21 de febrero desde las 10 de la mañana la segunda regata del corriente año del Calendario Anual del Club Náutico Atlántico Sud, la que encabeza una serie de seis competencias que llevan como título “Los Precursores”. Con tal denominación el Club Náutico pretende realizar una suerte de rescate histórico del desarrollo de la navegación a vela deportiva en el Golfo Nuevo.
Esta primera competencia dedicada a “Los Precursores”, lleva los nombres de Hans y Pedro Bertram, padre e hijo respectivamente. El velero Stella Maris, propiedad de Hans Bertram, se contabiliza como el primero en desarrollar navegación de vela deportiva en el Golfo Nuevo.
Hans Bertram era de nacionalidad alemana, y emigró a la Argentina con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial. Se radicó en Puerto Madryn, desempeñándose en relación de dependencia en una importante empresa comercial del lugar. Contrajo matrimonio con Frida Grimm, y tuvieron como hijos a Pedro, Jancy y Doris.
La Stella Maris era una esbelta chalana de madera, que había sido preparada para la navegación a vela mediante la construcción en el centro de su línea de crujía de una caja de orza. La orza propiamente dicha consistía en una plancha de hierro que se subía y bajaba perpendicularmente por la caja. Tenía a ambos lados de su parte superior un suplemento de hierro que operaba como tope. Una vez levantado el quillote, era trabado con una barra metálica complementaria transversal, que pasaba por un agujero del chapón. Hans Bertram navegaba generalmente en solitario, y las pocas veces que no lo hacía era acompañado por su hijo Pedro.
Causaba admiración ver a la Stella Maris levantar sus velas oscuras teñidas con tanino, y partir raudamente surcando las aguas del Golfo. Era el velero más rápido y más esbelto de aquellos años de las décadas 1950 y 1960. El velamen era del tipo Cangreja, de mayor y foque. La información por entonces recogida, señala que tanto la chalana como las velas fueron construidos por el señor Nuncio Decaro, vecino de Puerto Madryn, e integrante de la comunidad de pescadores de la misma.
Hans Bertram dominaba el arte de la navegación a vela, que había adquirido en su país de origen, donde disfrutó de chico de este deporte acompañando a su padre. La fuerte vocación marina de Bertram lo llevó a reparar y acondicionar una lancha pesquera, que botó en el Golfo Nuevo, para ser llevada posteriormente al Golfo San José.
Esta es la pequeñísima reseña que el Club Náutico Atlántico Sud consideró necesario incorporar para informar acerca del presente homenaje, la que queda abierta a las correcciones y ampliaciones que la memoria colectiva pueda aportar.