La dirección de Diversidad anticipó que priorizará “el trato digno”
La directora de Diversidad y Género, Nadia Jazmín del Rosario Zúñiga Sánchez,
es la primera mujer al frente de la nueva dirección municipal, de la gestión de Adrián Maderna. La política de acción tiene destinos ciertos: la práctica del trato digno, la visibilización y la concientización.
“Como Dirección queremos ser parte de las políticas públicas relacionadas al deporte, la cultura, la salud, la vivienda, la educación, la creación de trabajo. Porque de todas esas áreas fuimos excluidas”, aseveró Zúñiga Sánchez.
En la Argentina la expectativa de vida para un hombre es de 76 años, según los índices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y para una mujer ronda en los 77 años, en cambio para un o una transexual es de 35 años.
“Cuando hablamos de diversidad no sólo hablamos de sexo, sino de derechos humanos, que fueron avallasados, para las lesbianas, los gay, las y los transexuales. Porque para los heteros están todos los derechos disponibles”, comparó Zúñiga Sánchez.
La diversidad comprende a lesbianas, gay, bisexuales, transexuales y heterosexuales. Según la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero de la Argentina (ATTTA), Chubut ocupa el segundo lugar en políticas públicas. Primero se destaca Buenos Aires, y la siguen Salta, Santiago del Estero, Tucumán y San Luis.
Estigmatización
La confidencialidad, es una de las cualidades con las que se desempeñan en la Dirección de Diversidad y Género porque conocen el sabor amargo de la estigmatización. Zúñiga Sánchez está convencida que es por medio de la “rehumanización que se anula el estigma”. “Nosotras conquistamos territorios. Conquistamos el día también, porque como la gente se burla, o hace comentarios hirientes una termina saliendo, sociabilizando, lo justo y lo necesario. Esto lo cambiamos. Empezamos a asistir a distintas capacitaciones, más con un fin social que en busca de un aprendizaje”, ejemplificó.
Además desde la Dirección se trabajará en políticas de género, en el emponderamiento de la mujer, y sobre la problemática de violencia de género.
En este nuevo paradigma social, la posibilidad legal de elegir la identidad significó una visibilización posible. “A mí me parió la ley de identidad de género, que garantizó el cambio de nombre en el documento nacional de identidad”, afirmó con satisfacción la directora de Diversidad y Género.
Cambio de identidad
La nueva ley permitió entre otros aspectos, que ya no vivan la incomodidad de ser llamadas en público por nombres que no coincidían con su voluntad. “En un turno con el médico, en las clases de la facultad, nos pasaba que te convocaban con tu nombre y aunque vos les insistieras en que solo lo hagan por el apellido, continuaban nombradote. Y eso, despertaba la mirada de desaprobación de los demás. Y comúnmente dejabas de participar en ese grupo de estudio”, comentaron las mujeres trans que integran la Dirección.
Ahora, con la posibilidad de generar mejoras en la calidad de vida, y con el respaldo de la Secretaría de Gobierno, se dedican a la articulación de lazos con distintas organizaciones, asociaciones civiles y personas, que en forma aislada, aportan a la causa de trato digno e igualdad, como su “madrina, la militante Angélica Villibar”, indicó Zúñiga Sánchez.
Concientizar
A dos meses de inicio ya fortalecieron vínculos con la Cátedra de género de la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco, la Asociación Puerto Madryn VIHDA, que lidera Graciela Awad. Tienen diálogo con la Coordinación Nacional de Diversidad Sexual, también con Gabriela Ferrari, responsable de la Dirección de Diversidad e Igualdad de Chubut, con la Subsecretaría de Relaciones Institucionales, con ATTA Chubut y con el Servicio de atención a la víctima del delito, que depende de Fiscalía.
Además comenzaron a dar capacitaciones de diversidad, que apuntan a concientizar sobre el trato digno a distintas áreas municipales.
“Al principio la gente se corría cuando nos veía en las marchas de la campaña, y nosotras fuimos conquistando espacios públicos y privados. Porque hay un imaginario colectivo de que las mujeres trans, y la verdad es, que no está en nuestra naturaleza vivir de noche”, describió Zúñiga Sánchez.