El Gobierno nacional dispuso relanzar el Consejo Federal Minero

03_cofeminyaranguren_27119El Consejo Federal Minero (COFEMIN) es una mesa interprovincial creada en 1984 para discutir las políticas de Estado del sector y elaborar propuestas desde una óptica federal. Esto posibilitó la firma del Acuerdo Federal Minero en 1994. El Consejo no funcionaba en su plenitud desde hace bastante tiempo.
La mayoría de las provincias con capacidad productiva minera están ahora revisando proyectos y posibilidades, siempre en el marco de sus intereses ambientales pero también en las situaciones económico-financieras que requieren pensar los territorios con planes firmes a futuro, y en pos del desarrollo y crecimiento de sus habitantes. Por ello, el encuentro de la mesa interprovincial con vistas a reflotar el COFEMIN giró en torno al nuevo impulso del sector y de la posibilidad de que las provincias participen de la construcción de políticas públicas del sector.
Según se informó, se hizo hincapié en cuatro ejes de trabajo que se plantean como gestión pública para la actividad minera: socioeconomía, promoción minera, trabajos exploratorios de investigación y medio ambiente. Además, se realizó un recorrido por la situación minera actual que atraviesa el sector en su conjunto y la situación en las diferentes provincias del país.

Nuevos aires productivos

En la inauguración, estuvieron presente los ministros de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y de Ambiente Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, el secretario de Provincias del Ministerio de Interior, Obras Públicas y Vivienda, Alejandro Caldarelli. El anfitrión fue el secretario de Minería de la Nación, Daniel Meilán. En la segunda jornada de trabajo, se sumó Laura Alonso, de la oficina Anticorrupción.
Sin micrófonos ni palabras altisonantes, la larga mesa de los representantes provinciales tenía un solo norte: la cabecera Juan José Aranguren, Sergio Bergman y Daniel Meilán. Alumnos saquen una hoja, composición tema: minería, medio ambiente y producción nacional según el Evangelio de Cambiemos.
Aranguren fue puntual, como dicta el protocolo y ceremonial desde el 10 de diciembre. Quien llegue después de las 9.00 no entra, advirtieron los anfitriones de la Secretaría de Minería a los invitados federales, que en la década ganada si llegaban media hora después todavía tenían que esperar que llegaran los disertantes.
El time o’clock no es la única mutación de la nueva época. Aranguren, menos presionado que cuando habla de los costos energéticos, se encargó de inscribir a la minería dentro de las prioridades del gobierno y comprometió todo el apoyo después de resaltar que de entrada ya no hay cepo, se pueden remesar utilidades y se quitaron retenciones.
Al igual que los que le siguieron en la palabra, el ministro no despegó el concepto “minería” de su adjetivo “sustentable”.
Más ideológico, como diría la calle, fue Bergman, quien redondeó un discurso repleto de tips de esos que le gustan a los periodistas a la hora de titular. “La sustentabilidad es rentable” dijo el ministro ambiental, quien reconoció que nada se hará sin licencia social y sin la opinión de las comunidades, a la vez que dejó sentado el dogma de su cartera: lo importante, por encima de los ecosistemas, está el hombre, a la vez que enjuició duramente la desigualdad social que hoy signa a la sociedad argentina.
El ministro rabino remarcó el valor de la ventanilla única para la validación de proyectos que pasará por el Ministerio del Interior, dentro de la órbita de la Nación y abogó por la máxima conexión entre los escenarios legislativos y judicial para cuestiones tan sensibles como las de la minería.
Por su parte, Meilán, planteó una tarea en conjunto, diálogo y protagonismo de las provincias donde prime el consenso en beneficio de cada una de ellas, ya que son las dueñas de sus recursos.
En tanto, Aranguren, dijo que la minería «va a tener el mismo rol que tuvo en el pasado, ser el eje a partir del cual se va a refundar un pacto entre las provincias y la Nación. El mundo está ávido de que Argentina dé nuevamente la oportunidad de que envíen inversiones para que con eso podamos mejorar el bienestar de nuestra sociedad.”
Antes de irse los funcionarios invitados para abrir la sesión del Consejo Federal, el salteño Ricardo Salas
auguró nuevos tiempos en la relación Nación-Provincias, después de destacar que en el ciclo que terminó, la relación de la autoridad minera fue sinuosa con los estados provinciales y las empresas que no acataban el libreto nacional. “Mi provincia sufrió discriminaciones y persecuciones en más de una ocasión en tiempos que ojalá nunca vuelvan”, dijo.

`Segundos´ afuera

Con los funcionarios estelares invitados y la prensa afuera, las provincias se entregaron al debate, que hoy concluirá. No es sencillo el armado y no habrá, como no lo hubo nunca, un discurso homogéneo.
De hecho, había inquietud en los funcionarios del Estado Nacional por movidas, como las de una provincia que ha engrosado la carpeta de su empresa estatal para llevar a la PDAC de Toronto, con propiedades mineras de privados, a cuyos titulares los invitan a firmar poderes y representaciones, bajo presión de perder las áreas. “Hay gente que no se entera, pese a toda la internet que hay, de los tiempos que corren en la Argentina y en la minería mundial”, dijo una fuente a propósito de esta cuestión.
La estrategia de cara a la inversión, a la política y a la sociedad es un laberinto a sortear. Así como también la optimización y la profesionalización de los aparatos estatales que regulan la actividad.
La minería no es una isla: el Estado, desde los municipios a la Casa Rosada, en lo que va del siglo estuvieron muy presentes e invadieron todo lo que pudieron las incumbencias de la esfera privada.
Eso no significa que esta super burocracia, a la fecha, sea la mar de la eficiencia. Todo lo contrario, dicen los empresarios.
Finalmente, se acordó la fecha del próximo encuentro en el mes de marzo para seguir profundizando el debate y elegir autoridades.

Fuentes: Minnipres, Enernews, El Amcasti, NA, propias

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