Definen letra chica para subsidiar a exportadores de petróleo
El Gobierno está terminando de definir la letra chica de la resolución que creará un esquema para subsidiar temporalmente a las empresas exportadoras de crudo, a fin de evitar un impacto brusco en la región del Golfo San Jorge por la crisis internacional que provocó el desplome del WTI y el Brent hasta los 30 dólares.
Según explicaron a El Inversor Online allegados al Ministerio de Energía y Minería, que dirige Juan José Aranguren, la normativa se publicaría esta semana o a más tardar la que viene.
En la última reunión mantenida en enero por Aranguren, Rogelio Frigerio, ministro del Interior, y Jorge Triaca, de Trabajo, con representantes empresariales y sindicales del sector petrolero, el Ejecutivo presentó la propuesta de subsidiar a los productores de crudo con un aporte de 10 dólares por cada barril exportado. Se acordó que ese esquema entraría en vigencia a partir de enero de este año. Y se extendería por seis meses. Pero aún no se dio a conocer la resolución oficial que le da origen. Y en la industria creen que podría haber modificaciones de último momento cuando se conozca el texto definitivo.
La demora obedece fundamentalmente a las dudas en torno a cómo se financiará la iniciativa. Con el precio internacional en torno a los 30 dólares, las petroleras que exportan reciben un precio neto cercano a los U$S 20 luego de aplicar descuentos por calidad de crudo y carga impositiva. Ese valor torna inviable la rentabilidad del negocio de exportación.
Chubut aporta
Por eso, los US$ 10 por barril exportado que subsidiará el Estado resultan centrales. En enero, fuentes provinciales y sindicales informaron que la Nación cubrirá un 75% de esa cifra y la provincia de Chubut el 25% restante, pero aún no se especificó cómo se pagará ese monto a los productores.
Se presumía que el subsidio correspondiente a Chubut se aportaría mediante un descuento de las regalías petroleras que percibe la provincia, equivalente al 12% del precio de venta. Sin embargo, la gobernación de Mario Das Neves quiere explorar otras vías en lugar de aceptar una merma de su recaudación fiscal. El subsidio a la exportación tendrá un costo para el Estado cercano a los US$ 150 millones en el año.
Recaudación
“Das Neves no está dispuesto a resignar parte de su recaudación fiscal si antes el gobierno nacional no se compromete a financiar determinadas obras en la provincia”, explicó un empresario que sigue de cerca las negociaciones.
Como resultado de la demora en la implementación del subsidio a la exportación, la actividad en los yacimientos de Chubut sigue en stand by. De los más de 20 equipos de perforación activos hasta octubre del año pasado, hasta la semana pasada había sólo dos en actividad.
Pagarán con bonos una deuda con petroleras de casi US$ 2000 millones
En el fárrago de su defensa del fuerte aumento de las tarifas eléctricas de Buenos Aires, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, uno de los comensales de las tradicionales mesas de Mirtha Legrand, recurrió a un ejemplo para enfatizar la necesidad de reducir los millonarios subsidios que recibe el sector. “La situación fiscal es tan precaria que hoy le debemos US$ 1680 millones a las productores de gas porque no hay caja”, graficó. La escena ocurrió el sábado 30 de enero y el tecnicismo pasó desapercibido en la agenda generalista de la mesa. Pero es uno de los puntos que más preocupa a la industria petrolera. En concreto, el Estado adeuda casi US$ 2 mil millones en concepto de subsidios impagos a las empresas. La gran mayoría son acreencias a favor de los productores de gas beneficiados por un programa de estímulo conocido en la jerga como Plan Gas.
Como el Ejecutivo no quiere incrementar todavía más el déficit fiscal saldará esa deuda con los privados a través de la emisión de bonos soberanos. La cifra impacta: representa una quinta parte de lo que le costará al Gobierno solucionar el conflicto con los holdouts. En rigor, son US$ 1800 millones correspondientes al Plan Gas. Y US$ 80 millones encuadrados en un programa de incentivo a la exportación de petróleo. “El esquema de pago se está definiendo en estos días. Para las petroleras es clave regularizar esa deuda para continuar con su plan de inversiones”, explicó al diario Perfil un ejecutivo que pidió la reserva de nombre.
La principal afectada por la mora es YPF, el mayor jugador del mercado de hidrocarburos, a la que se le debe alrededor de US$ 1300 millones. La petrolera presidida por Miguel Galuccio cobró los beneficios del Plan Gas por última vez en octubre por la producción inyectada en abril. En una situación similar están Pan American Energy (PAE), de BP, la china CNOOC y la familia Bulgheroni, que cuenta con un crédito a favor de US$ 200 millones; la francesa Total, Wintershall –filial local de la alemana BASF-, y Petrolera Pampa, del holding que lidera Marcelo Mindlin.
La propuesta de Aranguren es regularizar la deuda por medio de un menú de bonos, entre los que figurarían el Bonar 2018 y 2024. Es un esquema similar al implementado en septiembre pasado para cancelar un rojo de US$ 750 millones en el marco del programa Petróleo Plus. La letra chica de la iniciativa está siendo definida en forma conjunta con la Secretaría de Finanzas de Luis Caputo.
(El Inversor Online)