Cocinado

p3Mientras los amigos prendían el fuego para asar los dos corderos que compartieron en la intimidad de la amistad y la política que los une, Das Neves y Massa se volvieron a sentar a la mesa cada uno con su porción. Con el acuerdo sellado por el líder del Frente Renovador y el gobernador de Chubut para que los diputados nacionales que responden al mandatario se sumen al interbloque que conduce el tigrense, se concreta entonces una jugada rápida para evitar cualquier acercamiento de los chubutenses al nuevo Bloque Justicialista.
El líder del Frente Renovador y el mandatario chubutense se habían alejado políticamente el año pasado, cuando Das Neves decidió correrse del espacio del tigrense y buscar un acuerdo con Daniel Scioli de cara a las elecciones, algo que finalmente dinamitó Cristina, quedando Das Neves literalmente “sin el pan y sin la torta”. Pero como no hay mal que por bien no venga, su triunfo personal en octubre sin lastre de ninguno de los líderes nacionales lo fortaleció políticamente y hoy está en condiciones de orejear y exponer poder territorial propio: un bien altamente preciado por el nuevo oficialismo “blue” y el peronismo “yelow”
En el nuevo escenario, el patagónico había descartado el acercamiento con los gobernadores peronistas -algo que sí hizo otro no kirchnerista como Carlos Verna- para reclamar por la coparticipación, y rechazó de mal modo la invitación a la cumbre de mandatarios en San Juan, al apuntarlos como “un contubernio”.
Ahora, tras la creación del Bloque Justicialista motorizado por los gobernadores peronistas, Massa buscó asegurarse el acuerdo con Das Neves y anunciaron que los legisladores chubutenses «trabajarán a partir del primero de marzo en conjunto dentro del Frente Renovador».

Sumas y restas

Das Neves le aportará al interbloque massista tres diputados nacionales (Jorge Taboada, Sixto Bermejo y Nelly Lagoria), con lo que el tigrense podrá alinear a unos 38 legisladores, lo que lo pone casi a la par de los bloques de la UCR (43 bancas) y el PRO (42), que actúan en tándem pero en los papeles son bloques diferentes.
Das Neves se encargó de refrendar el acuerdo al indicar que «buscamos dejar de ser tres o cuatro diputados sin ningún tipo de posibilidad de que nuestras iniciativas legislativas prosperen, por lo que decidimos ser parte de un proyecto junto a dirigentes de todo el país para defender nuestros intereses en conjunto».
«Sepa gobernador que desde hoy no sólo cuenta con tres diputados nacionales y un senador, desde ahora quiero que sepa que cuenta con 40 diputados nacionales y un conjunto de senadores dispuestos a defender a Chubut, sus habitantes y sus trabajadores», le devolvió la gentileza Massa.
Con las incorporaciones chubutenses y la asunción de cuatro diputados que deben reemplazar a los que renunciaron en diciembre, Massa confía en lograr un interbloque de 38 legisladores, donde sumaría a dos del Movimiento Popular Neuquino, y tres monobloques. Además, el Frente Renovador espera que el macrista Christian Gribaudo firme su renuncia para asumir en el IPS, lo que le daría una banca más (para Mónica Litza). Hasta ahora, Gribaudo está de licencia y el FR ya reclamó públicamente su renuncia.

Poroteo

Además de los integrantes de la Cámara baja, Das Neves también alineará al senador Alfredo Luenzo, aunque en el Senado el poder de fuego de Massa es bastante menor ya que cuenta solo con los aliados Carlos Caserio (responde a De la Sota), Roberto Basualdo, Guillermo Pereyra, y la fueguina Miriam Boyadjian.
El fin de semana, Massa había logrado un importante gesto político de parte del santiagueño Gerardo Zamora, que corrió junto a su esposa, la gobernadora Claudia Ledesma, a sacarse una foto cuando el tigrense pisó la provincia. Zamora maneja un bloque de tres senadores -incluido él mismo- y siete diputados.
Aunque estas dos jugadas de Massa parecen tener como objetivo evitar que el nuevo Bloque Justicialista, comandado por Diego Bossio y motorizado por los gobernadores peronistas, agrande su influencia, también el tigrense le mandó un mensaje de acercamiento al ex jefe de la Anses y no se descarta que ambos bloques puedan trabajar alineados.

Todo se acelera

Para los que no pierden pisada al ritmo frenético que arrastra la política argentina, entienden las urgencias de sumar amigos. El año que viene el macrismo va a enfrentar una rabiosa elección legislativa y para negociar hay que tener manos propias. Además ojo, en un año y medio ya hay cierre de listas para las PASO.
Hay referentes como Urtubey que están altamente `jugados´con Cambiemos, y otros que piensan en la recomposición de la fuerza. Ayer mismo Abal Medina se mostró esperanzado que no haya más escurrimientos. Preguntado sobre si había chance de escisión en el bloque de senadores del Frente para la Victoria como la ocurrida en Diputados, contestó: «Yo espero que no». En declaraciones en radio la Red explicó que «Tenemos un sector que está con una oposición dura y brutal, y otro sector que está con una oposición bastante amigable. Creo yo que, como muchos casos de la vida, lo que hay que trabajar es una cuestión intermedia, ni tanto ni tan poco», consideró.
Capitanich es uno de los que sugiere también actuar rápido. Cree que Scioli tiene que concentrarse en su candidatura a senador nacional por el PJ el año que viene. Afirma que eso es lo que tiene que cuidar antes que nada, como el mejor postulante que va a poder ofrecer el peronismo en ese turno. Cree que el PJ de Buenos Aires tiene que darse una estrategia de confrontación con el macrismo para polarizar, y evitar que el oficialismo promueva una elección de tercio, tercio y tercio que puede desplazar al PJ de la grilla. Capitanich teme que Sergio Massa haga una lista como senador en alianza con Cambiemos, y que por otro lado promueva las candidaturas de Elisa Carrió o Gabriela Michetti como segunda ventanilla. Si eso ocurre puede suceder que el oficialismo gane los senadores por la minoría, y por la mayoría. “Sería un escándalo – dice el chaqueño – que el peronismo se quede sin senador nacional por Buenos Aires”. Scioli no comparte ese escenario a futuro y trabaja para una candidatura que cree es ganadora para su partido.
La picardía de Massa de pegarse a Cambiemos en una lista bifronte ya tiene un antecedente: en las elecciones de 2001 la lista Horacio Liendo senador, Daniel Scioli diputado, fue fruto de una alianza entre el cavallismo que gobernaba con Fernando de la Rúa y el PJ porteño, que había intervenido la mendocina Ana Mosso. Para esa elección Capitanich dice que en distritos como Capital Federal donde domina el macrismo, y el peronismo clásico no levanta, deberían buscar a un hombre de la sociedad, una figura popular y no gastada, un artista por ejemplo.
Inevitable preguntarle a Capitanich, a quien sus conmilitones identifican con el cristinismo residual, qué cree que va a hacer Cristina en las elecciones del año que viene, es bastante obvio. Dice no saber ni haberle escuchado nada. “Si me lo preguntan hoy, no la veo en esa”, dando a entender que por ahora la ex Presidenta se llamará a cuarteles de invierno. Habrá que ver…

Fuentes: LPO, AF, ZST, propias

ÚLTIMAS NOTICIAS