Ciencia para comenzar la semana
¿Qué sucede cuando la ciencia deja de ser solemne? Si el científico se quita el blanco impoluto de su guardapolvo y se arremanga para acercarse a su comunidad. Se coloca el traje de buzo para sumergirse y conocer las profundidades; hunde sus botas en el barro; va a las escuelas a hablar con los estudiantes o simplemente pregunta que hace falta. ¿Qué sucede si el conocimiento se comparte, se democratiza? ¿Será que hay avance, progreso, justicia, derecho?
Ahora, ¿cómo hacer para que las instituciones científicas empiecen a moverse hacia esta dirección? Una forma es sin duda utilizar a la comunicación como herramienta, más específicamente a la comunicación pública de la ciencia que tiene como objetivo primordial hacer llegar el conocimiento generado por el investigador a la comunidad utilizando un lenguaje accesible y ameno pero nunca en deterioro de su rigurosidad.
En muchas ocasiones los investigadores deben publicar sus trabajos en revistas especializadas y generalmente los lectores son también científicos. Es decir utilizan, de alguna manera, un idioma que les es propio y es el trabajo del comunicador, decodificarlo para que todo el mundo pueda leerlo de manera fluida, simple. Quitarle los grilletes propios de lo específico, de lo propio y hacerlo llegar. ¿A quién? A todos.
En el Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), se han creado desde el año 2014 las áreas de Divulgación Científica y Comunicación Institucional por convicción política, la convicción de potenciar la comunicación de la ciencia y de hacer de la institución un centro de puertas abiertas. De mostrar pero también de escuchar.
Desde su creación, las áreas han realizado más de cien notas de divulgación y comunicación institucional que han sido publicadas en el portal del CENPAT y compartidas desde los diferentes canales de comunicación con los que cuenta la institución; se han realizado infinidad de eventos, cursos y capacitaciones; se han diagramado múltiples actividades educativas y comunitarias.
Además se comenzó a explorar el dinámico mundo de la comunicación por medio de las redes sociales creando la páginas de Facebook (Cenpat-Conicet) y la cuenta de Twitter (@CENPATconicet), y la ciencia, computadora o teléfono celular mediante, se mezcló con lo cotidiano de las personas y lo cotidiano con los científicos: una “selfie” antes de volar a hacer el censo de ballenas es también una forma de comunicar ciencia y en tiempo real. Casi cinco mil personas siguen hoy las novedades científicas que el CENPAT tiene para contarles en el día a día.
Ni que hablar de las experiencias de las columnas radiales realizadas tanto en Madryn con el nombre de “Despertando Vocaciones Científicas”, como en Radio Nacional Zapala durante el 2015 con el tanguero título de “El Corazón Mirando al Sur”. En ambas, quienes dedican sus vidas a la ciencia, se comunican de manera amena, con ritmo radial y con el objetivo siempre de instalar en la agenda de los medios, información de primera fuente y en voz de los protagonistas.
La semana pasada, por ejemplo, concluyó el ciclo Turismo y Ciencia organizado en conjunto por el CENPAT y Municipalidad de Puerto Madryn. Allí otra de las manifestaciones de la comunicación se hizo presente: el cara a cara con los científicos, profesionales y técnicos. Los turistas miraron fotos, recorrieron, preguntaron y escucharon historias. Se pudo comprobar en el comentario agradecido de los visitantes, que compartir saberes, nos enriquece a todos.
Es por eso que a partir de este lunes vamos a compartir con los lectores del diario de Madryn, notas, opiniones, eventos destacados. Vamos a compartir mucho del trabajo que día a día realizan los científicos de nueva en esta nueva sección.
Alejandro Cannizzaro/Diego Nuñez de la Rosa
Foto: Alejandro Cannizzaro